Me robaba las lociones de mi padre: Víctor Sabido (Fundador de Sabido & Basteris)

Papá nunca te dije que...
 Víctor Sabido
Víctor Sabido (Cortesía)

Ciudad de México

En su soltería, Víctor Sabido solía usar las lociones de su padre a escondidas. “Me encantaban y me los ponía cuando salía con amigas, ¡siempre las impresionaba!”, recuerda. “Pero  de tanto hacerlo casi me las acabé, y como mi papá viajaba mucho se daría cuenta, así que antes de que regresara de viaje los rellenaba con agua”, recuerda este joyero mexicano.

Sabido es el creador de la marca Sabido & Basteris, cuyo sello es famoso a nivel mundial por impregnar de colores piezas únicas hechas a mano.

Originario de Mérida, amante de la arqueología, contador público de profesión con una maestría en finanzas e impuestos, salió de Yucatán en 1987, enamorado de un maravilloso proyecto al comprar una maquiladora de joyas, y a pesar de no saber nada del negocio decidió dedicarse de lleno a la platería.

Años más tarde  convertiría su marca en una de las más reconocidas a nivel mundial, sus piezas únicas han llegado a más de 12 países y 40 ciudades, e incluso los mandatarios de Estados Unidos Barack Obama, de Francia, Francois Hollande, y el canadiense Stephen Harper tienen piezas de su joyería.

Invirtiendo los ahorros de toda su vida y con 24 personas bajo su mando, Víctor Sabido emprendió la gran aventura, “viendo los colores maravillosos de los templos mayas, la idea fue porque no redescubrir esas mezclas naturales y mezclarlo con algo tan mexicano como la plata, ese fue el concepto”.

Fue en 2007 cuando sus diseños salieron al mundo, los italianos lo recibieron con los brazos abiertos y a partir de ese momento el vuelo no ha concluido, han ido desde Hong Kong hasta Ucrania. 

Los distintivos de Sabido & Basteris están diseñadas también para los caballeros, hombres entre los 30 y 50 años,  exitosos, en pleno crecimiento profesional, amantes del deporte, con un toque aspiracional y artístico. “Un hombre que no tiene miedo a ser él mismo”, asegura.

Sabido emprendió su mejor proyecto al convertirse en padre de dos niñas, a las que él mismo califica como su mejor proyecto.

“La paternidad es algo que te llega a veces hasta por sorpresa y el tener la responsabilidad no de mantener sino de crecer, de educar a alguien, hace que te olvides hasta de ti mismo”.

Sabido es padre de dos mujeres profesionales, una abogada y otra ingeniera así como abuelo de cinco niños. En su opinión,  la educación es  la mejor herencia que les ha dado así como transmitirles los valores como la honestidad y el respeto no son negociables.  Se autocalifica de duro pero también de tener “corazón de pollo”. 

Acepta que para él ha sido muy difícil combinar el papel de empresario y de padre,  sin embargo,  lo más importante fue compartir tiempo de calidad con sus hijas, pues a pesar de las adversidades, se dice satisfecho de formar dos mujeres luchadoras, valientes, “que no se sienten inferiores al hombre”.


Sus favoritos:

Libro: El amor en los tiempos del cólera de Gabriel García Márquez. 
Comida favorita: Pasta.
Lugar favorito: Milán.
Pasatiempo: Cine.
Colecciono: Piezas del periodo Art Deco.
Placer culpable: Chocolate oscuro con avellanas.