REPORTAJE | POR LUIS ALBERTO LÓPEZ

Emprendedor hasta la médula

Con 29 años dirige un departamento en donde ayuda a los jóvenes a cristalizar sus ideas.

Para Juan Diego Hinojosa Sandoval pudo más el amor por La Laguna que le inculcaron sus padres que emigrar como otros de su edad.

Torreón, Coahuila

Sus ojos se entrecierran en cuanto sonríe, tiene mirada de soñador y una determinación marcada desde su corta edad.

Él no esperó a que el tiempo le diera experiencia para emprender algún negocio y ante cualquier pronóstico en su contra sólo se concentró en creer en él mismo, demostrándose así que podría lograr cualquier cosa, de eso ya han pasado 10 años, tiempo en que Juan Diego Hinojosa Sandoval ideó su primera empresa.

"Me di cuenta que no somos distintos ni siquiera en nuestra formación y podemos competir al tú por tú a quien sea de otro país”.

Actualmente tiene 29 años de edad y dirige un departamento en donde ayuda a los jóvenes a cristalizar sus ideas.

Un área de trabajo colorida que incita a la creación y que entre sus cristales resalta la frase: "el espacio para aprender emprender". Diego Hinojosa toma asiento en un sillón rojo, cruza una pierna y enciende la charla.

Cuenta que a los 19 años cuando estudiaba la carrera de Ingeniero Mecánico, llegó de manera incidental al mundo de los negocios por una plática que le tocó presenciar sobre jóvenes emprendedores.

Desde ahí su forma de ver las cosas cambió y le dio un giro a la tradición familiar en que todos tuvieron la misma profesión. Cuando menos lo pensó ya era el coordinador de un negocio y tenía que preocuparse por el pago de nómina de sus trabajadores.

“Me invitaron a la UAdeC a apoyar en programa propedéutico para las admisiones y ahí vemos una oportunidad de negocios por la demanda en ese sentido. Pusimos un negocio que se llamó “Forma” y era proveedora de la institución en cuanto a las capacitaciones de los exámenes”, recuerda.


Durante dos años mantuvo en pie el proyecto y lo dejó por irse a estudiar una maestría en Manufactura en Querétaro, sin embargo, ya la mecánica no era suficiente para saciar su sed profesional y creativa.

Optó por regresar y junto a sus antiguos compañeros de generación abrió otra empresa enfocada a la seguridad informática y aplicaciones. El proyecto sigue vigente hasta la fecha, pero lo dejó por algo más grande.

Diego Hinojosa profesionalizó su labor como empresario e ingresó a grupos especiales como Jóvenes Coparmex que terminó por presidir y donde tuvo la oportunidad de representar al país en las actividades del encuentro internacional G20.

Desde que era estudiante y ahora como empresario tuvo la oportunidad de visitar otras naciones como Australia, Alemania, China y Turquía, donde le ofrecieron quedarse y lo rechazó aunque la época de inseguridad y baches económicos estaba en su punto más álgido en La Laguna.

Estudió la maestría en Administración de la Energía y Fuentes Renovables y abrió su Centro de Innovación Acelerada, espacio creado para fomentar todo lo que es el emprendimiento del desarrollo tecnológico abocado a alta tecnología.

Pudo más el amor por su tierra que le inculcaron sus padres que emigrar como otros de su edad. “Me pregunté: ¿quién se está quedando por voluntad y por deseo? Supe que podíamos hacer cosas interesantes y me puse como propósito que sí viajaría y me capacitaría, pero para regresar y aplicarlo en mi ciudad”, comparte.

Hoy, eso lo motiva a dirigir la Zona de Emprendimiento Innovador de su alma mater (el Tec de Monterrey) y asesorar a los nuevos talentos que quieren lanzar un negocio.

A lo largo de dos años que lleva ahí ha tenido la oportunidad de ver a cientos de emprendedores, pero pocos que lograron cristalizar (como lo hizo él) sus sueños.

Ahora tiene uno más: contribuir para que la ciudad que ama por su gente logre un desarrollo en el futuro que le permita mejorar la calidad de vida de sus habitantes.

“Como todo lo que siempre hemos buscado es reposicionar el nombre de La Laguna y como fecha simbólica tenemos el 2050, ¿cómo hacerle para que Torreón esté al nivel de Barcelona o Nueva York? O por menos estar encaminados desde el área cultural, ciudadana y empresarial”.

dcr