El portero Jesús Corona es un orgulloso papá mundialista

A los seis años, el actual portero del Tri se escapaba de la escuela para participar en competencias de atletismo. “Él corría, pero lo hacía con muchachos más grandes”, recuerda su padre Jesús Corona.
Jesús Corona
Jesús Corona (Santiago Chaparro)

México

“El día que lo vi, en lugar de enojarme, sentí muy bonito, porque él iba hasta atrás en la carrera, y cuando se dio cuenta que (yo) estaba ahí, salió disparado y superó a todos los que tenía enfrente”.

Aunque “Chuy” no fue un niño tan inquieto, su madre también se quejaba de su afición de jugar en su cuarto con una pelota de frontón, que pegaba contra la pared.  A sus 33 años, el portero del Cruz Azul y de la Selección Mexicana es padre de tres niños: Misael, José Miguel y Valentina, a quienes considera los mayores triunfos de su vida.

A Chuy se le ilumina la mirada cuando termina de entrenar, sale de la ducha y en el estacionamiento principal de la Noria, donde se encuentran las instalaciones de Cruz Azul, se encuentra su familia esperándolo. El pequeño José Miguel corre, no puede dejar la pelota a un lado y está al pendiente de todo lo que hay alrededor de su padre, casi siempre cámaras y micrófonos que lo buscan por sus actuaciones dentro de la cancha.

 “La verdad es que es una gran satisfacción y es una bendición el poder ser padre, el tener la oportunidad de convivir con mis hijos”, comenta Chuy en entrevista con MILENIO a propósito del Día del Padre.

La seriedad es una característica del portero, pues el lucimiento lo prefiere dentro de la cancha. Pero cuando se trata de hablar de sus hijos, no puede ocultar su sonrisa, y de inmediato dice que sus hijos son uno de los privilegios más grandes que tiene.

A Misael, de 11 años, ya lo guía en sus pasos en el futbol. Mientras que, a José Miguel, con apenas 4 años, trata de llevarlo cuando puede  a sus entrenamientos, y tras la práctica, siempre hay tiempo para quedarse peloteando con el pequeño en las porterías que tanto le exigen a Corona.

“Me gustaría que siguieran ese legado, ahora los veo, a Misael poniéndose los guantes en la escuela y José Miguel trata de jugar conmigo en todo momento. Soy de los que no les exige que se dediquen a una cosa, si les gusta qué bueno, esperemos que puedan seguir ese legado”.
El futbol es una pasión a la corta edad de José Miguel. Incluso, cuando su padre se encuentra concentrado con la selección mexicana, pide que lo lleven a los entrenamientos de Cruz Azul para observar detalles. Y el niño, siempre está atento a los movimientos de los futbolistas.

A Chuy le gusta compartir el tiempo con su familia, especialmente de su esposa Melissa, quien siempre está a su lado para alentarlo en las malas y festejar en los buenos momentos. A Corona varias veces lo han captado saliendo de restaurantes con su familia, siempre atento con Valentina, la pequeña de dos años, que también en los partidos, luce su playera celeste, orgullosa del apellido Corona.

“Es la gente que siempre está en las buenas y en las malas, tu familia, y yo creo que es algo que sí nos llena de gusto y nos motiva para seguir trabajando y superándonos. El estar con ellos es lo que más disfruto, porque aunque haya malos momentos, ellos te sacan de cualquier cosa. Muchas veces te olvidas de todo para pasar un buen instante a su lado”. El arquero dice que el mejor momento que ha pasado con sus hijos, fue cuando cada uno de ellos llegaron al mundo.  “Me llenó de felicidad el nacimiento de ellos, lo viví, tuve la oportunidad de estar y bueno, lo disfruté bastante”.

Por su participación en el Mundial de Brasil, Corona estará lejos de su familia el Día del Padre, una situación a la que está acostumbrado debido a su profesión. Pero ese esfuerzo valdrá la pena cuando sus seres queridos lo vean el próximo 13 de junio en el primer partido de México contra Camerún, porque Chuy tiene la meta de estar ahí, custodiando el arco mexicano, pese a que la lucha por la titularidad no será nada sencilla.

“Tengo claro que la portería es uno de los puestos más disputados, hay jugadores de mucha calidad, Memo y Talavera son muy buenos porteros, pero yo me mentalizo en lo más grande, en hacer bien mi trabajo, y luchar para ser titular”. Su padre, don Jesús Corona, se muestra orgulloso de los logros profesionales de su hijo. “Me siento muy feliz por mi hijo, ha luchado mucho por su carrera, por llegar a lo que hoy está viviendo que es ir a un Mundial, pero me siento más feliz al verlo con su familia, con sus hijos, es un gran padre, y eso también hay que reconocerlo”.   

Sus favoritos:

Comida: Mariscos
Película: Gladiador
Pasatiempo: Estar en casa con sus hijos, jugar con ellos futbol y ver películas 
Colecciona: Zapatos
Ciudad favorita: Londres
Estadio favorito: Wembley
Mejor regalo: Lo que sea pero que se lo den con sinceridad