El sutil encanto de Ixtapan de la Sal

Famoso por sus aguas termales, posee uno de los mejores microclimas del país, por lo que se pueden disfrutar actividades al aire libre en sus parques ecoturísticos.
Conoce la historia del Jardín de los Mártires, que conmemora a los caídos el 10 de agosto de 1912, durante la Revolución Mexicana.
Conoce la historia del Jardín de los Mártires, que conmemora a los caídos el 10 de agosto de 1912, durante la Revolución Mexicana. (Ramón Rivera)

Ubicado a escasos 90 minutos de la Ciudad de México, el Pueblo Mágico de Ixtapan de la Sal, en el Estado de México es uno de los principales polos de atracción para quienes buscan clima cálido, excelente gastronomía y aguas termales, de las que se dice, tienen propiedades curativas. De ahí que desde la época prehispánica sea uno de los sitios más visitados de la entidad.

Agua y bienestar

Y es que en ningún otro lugar cercano a la capital del país se ofrecen experiencias propias de un pueblo típicamente mexicano, además de un sinfín de actividades con el agua, uno de elementos que enamoran nada más al llegar.

De hecho, el balneario municipal “El Bañito” -inaugurado hace más de 60 años-, fue el detonador del turismo, ya que ofrece diversos servicios para toda la familia.

Su atractivo principal son las afamadas aguas termales que brotan desde las entrañas de la tierra a una temperatura de 38°C, con una rica mezcla de minerales, que se tiñen de diversas tonalidades: verde claro y oscuro, o café, dependiendo de la época del año. Los expertos afirman que desintoxican el cuerpo.

Por las noches, en el fin de semana, este lugar abre sus puertas a los adultos. Así que es una opción para disfrutar con mayor tranquilidad de las bondades del lugar.

Se recomienda comenzar en las tinas de hidromasajes -de 30 a 50 minutos-, para proseguir en los borbollones –debido a la temperatura del agua, se aconseja estar máximo cinco minutos- y terminar en la alberca de barro; se suele untar en la cara o todo el cuerpo y después de unos minutos eliminar los residuos. Al final deja una sensación en la piel de suavidad y limpieza.

Además, tiene un servicio de bar, que funciona de las 20:00 a 23:30. El acceso nocturno tiene un costo menor a los 100 pesos por persona; la estadía se prolonga hasta las 2:00 horas.

Para quienes prefieren relajarse durante el día, está en Spa Iztapancihuatl, que cuenta con un amplio menú de tratamientos para el cuidado de la piel (faciales y envolventes), así como 15 tipos de masajes. También tienen tratamientos para niños.


Espíritu histórico

Otro de los sitios emblemáticos es el Centro Histórico, pues aquí se ubica la Parroquia de la Asunción de María, ejemplo de la finura con que se trabajaba la piedra en la época colonial.


De estilo plateresco, fue construida por los frailes franciscanos en el siglo XVI. Su fachada posee una torre y una portada decorada estilo tequitqui o indocristiano; es decir, que se plasmó la interpretación indígena de la iconografía europea. En el interior destaca el púlpito de estilo barroco finamente tallado de madera estofada y un Cristo de caña, conocido como el “Señor del Perdón”.

A unos pasos se encuentra el Palacio Municipal y el Jardín de los Mártires, que rinde homenaje a Los Mártires del 10 de agosto 1912, caídos durante un enfrentamiento contra las tropas zapatistas. Está adornado con una fuente que ofrece un espectáculo de luces y música, además de un kiosco.


Amor por la naturaleza

En los alrededores se pueden practicar diversas actividades al aire libre, por lo que se han desarrollado más de 10 parques ecoturísticos, entre los que se encuentran Las Peñas Rodríguez, con un área de poco más de tres hectáreas.

Es posible acampar, realizar paseos a caballo o bicicleta de montaña, practicar rappel en muros especiales y tirolesa de más de 40 metros de altura.


Pasión por el barro

A escasos cinco minutos se encuentra el pequeño poblado de Tecomatepec, famoso por su alfarería vidreada, sus casas blancas de techos de dos aguas y puertas de madera.


Aquí se recomienda visitar uno de los muchos talleres familiares que abundan en la comunidad, pues gran parte de los pobladores se dedican a esta actividad. Uno de ellos es el de la familia Salgado, quienes nos explicaron que los artesanos están certificados y se proveen de material en la mina de la comunidad. Producen 150 piezas por día. Los precios son accesibles, incluso más baratos que una bolsa de papas fritas.


Cultura

Conciertos de música clásica y de jazz, teatro, danza, clases de artes plásticas y funciones de cine se realizan durante la semana en plazas públicas.


Gastronomía

Hay varias opciones de comida mexicana y regional, entre las que se encuentran Casa Itakate. Según su chef Christian Muñoz, es “cocina mexicana irreverente”. Se recomienda degustar las ancas de rana.

Benito Juárez 47, Barrio de San Gaspar, Ixtapan de la Sal.

Tel: 721 143 2556.