Exigen en Cumbre inclusión de mujeres: clave para “Hambre Cero”

40% de las mujeres que trabajan en la agricultura en AL no reciben ingresos.
Las ex gobernantes de Costa Rica, Laura Chinchilla, y de Ecuador, Rosalía Arteaga, se pronunciaron este sábado por la plena inclusión de las mujeres en los sectores productivos.
Las ex gobernantes de Costa Rica, Laura Chinchilla, y de Ecuador, Rosalía Arteaga, se pronunciaron este sábado por la plena inclusión de las mujeres en los sectores productivos. (Maricarmen Rello)

Cuenca, Ecuador/Enviada

Las ex gobernantes de Costa Rica, Laura Chinchilla, y de Ecuador, Rosalía Arteaga, se pronunciaron este sábado por la plena inclusión de las mujeres en los sectores productivos, y coincidieron en que prevalece el rezago en el reconocimiento de derechos de esta mitad de población, sin el cual no se logrará erradicar el hambre del planeta.

Ambas ex mandatarias participaron en el segundo panel de ex presidentes que se llevó a cabo en el último día de trabajos de "Hambre Cero". III Cumbre Mundial de Regiones sobre Seguridad y Soberanía Alimentaria celebrada en Cuenca, Ecuador; foro que compartieron con los ex presidentes de República Dominicana, Hipólito Mejía; Eduardo Frei de Chile y César Gaviria de Colombia.

Rosalía Arteaga, ex presidenta de Ecuador, resaltó que la vía para resolver los grandes desafíos planteados en los Objetivos de Desarrollo Sostenible es la educación. "No vamos a llegar a hambre cero si no tenemos educación de calidad" y añadió que el origen del hambre tiene que ver con la inadecuada distribución de alimentos pero también con la ignorancia y con la discriminación de las mujeres.

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Arteaga, víctima de violencia política al haber sido depuesta en 1997, consideró que la discriminación de las mujeres comienza en la escuela. "Ahí deben generarse los procesos igualitarios, solo con educación de calidad".

En el panel, la activista social, educadora y política, hizo una condena ante la crisis humanitaria que ha motivado una diáspora de venezolanos, no solo por la falta de libertades en su país sino por el hambre. Hizo énfasis en que "no podemos estar hablando de hambre cero y no mencionar el caso de Venezuela que vive una crisis humanitaria".

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Arteaga subrayó en entrevista que sin la inclusión de las mujeres la meta de hambre cero para 2030 será solo una buena intención.

"Mucha de la riqueza que se genera en el planeta está en manos de mujeres. 80 por ciento de las educadoras somos mujeres, 100 por ciento de las madres son mujeres, entonces es un absurdo dejarlas de lado", dijo.

40% sin ingresos

Por su parte, la ex presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, resaltó que aún imposible de comprender "cerca del 50 por ciento de la población mundial sigue estando excluida de las oportunidades del desarrollo".
Enumeró que en América Latina la mujer percibe la mitad del ingreso promedio global que perciben los hombres; duplica la tasa de desocupación, y el mayor rezago se encuentra justo en el sector agricultura, donde la mujer rural padece más problemas de desigualdad y marginación.

En América Latina, la mujer en el ámbito rural sigue estando invisibilizada, reportadas como "inactivas" laboralmente, cuando en realidad el trabajo de la mujer en el agro no se reporta porque no recibe salario el 40 por ciento (media regional). Esto pese a los esfuerzos de la FAO y otros organismos internacionales.

"Cuando hablamos de los temas que tienen que ver con los temas del desarrollo sostenible ligados al tema del hambre, es prácticamente imposible agotarlo sino agotamos al mismo tiempo los retos de equidad", sostuvo Chinchilla, tras recordar que al ritmo actual se tardarán 217 años para poder alcanzar la paridad económica.

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"Simple y sencillamente no podemos esperar más de 200 años para avanzar en esta dirección", señaló.

La expresidenta costarricense apuntó que "la mujer rural es el eslabón más débil cuando se habla de vulnerabilidad ante el cambio climático", y compartió que conocedora de que el agro históricamente es un ambiente muy masculino, al igual que quienes lo conducen, durante su mandato decidió nombrar al frente del Ministerio de Agricultura a una mujer y dos viceministras. Esto no supuso problemas de gestión. "Nunca el agro estuvo tan pacífico", afirmó.

Además incorporó estrategias para visibilizar a la mujer rural en el Plan de Igualdad de Género y en el Plan Nacional de Desarrollo. Chinchilla invitó a los gobernantes de la región a incentivar la inclusión. "No podemos dejar de pensar en la necesidad de vencer los rezagos que padecen las mujeres... que son un agente de cambio fundamental".

SRN