Compraban más medicinas contra la influenza y microbio de Pfeiner

El 17 de octubre de 1918 La Opinión informó que los decesos diarios bajaron de cien al menos en Torreón. Los muertos como siempre, los pusieron los más pobres. 
Portada del 17 de octubre de 1918.
Portada del 17 de octubre de 1918. (Cecilia Rojas)

Torreón, Coahuila

Llegó a Torreón un delegado del Consejo Superior de Salubridad y ordenó comprar más medicinas, cuando ya la gripa iba más bien de salida. Por entonces, los decesos diarios bajaron de cien al menos en este municipio.

Los muertos como siempre, los pusieron los más pobres. Se especulaba que ellos en particular eran vulnerables por que estaban muy mal comidos y además, tenían bastante desaseo.

Según el diario Rehinsch Westphalia Gazette, los alemanes que pedían la paz, preparaban por debajo del agua una campaña bélica literalmente en ese sentido, con puros submarinos matones.

Así que las campañas de higiene eran señaladas como lo que finalmente había hecho que el "microbio de Pfeiner", a quien le achacaron la gripa, se fuera yendo.

Pero las autoridades sanitarias declaraban que no había que bajar la guardia. Por cierto, el microbio de Pfeiffer, que es otro distinto, es causante de mononucleosis infecciosa.

Alberto rey de Bélgica comandaba a las tropas aliadas, todavía sacando a los alemanes de territorio belga. Por la causa de los pueblos libres, seguían los soldados muriendo en los campos de batalla. Al menos muchos murieron convencidos de su sacrificio.

Las noticias parecían ser las mismas debido a que la novedad se reportaba con triunfos metro por metro. Cada tramo liberado era una señal de victoria. Los aliados eran recibidos con júbilo en los pueblos que se liberaban.

Como los alemanes andaban con que a lo mejor iban a atacar con submarinos, lo que no pasó por que la guerra no se prolongó, los aliados respondieron que ellos también estaban fabricando submarinos, más bonitos, pos estos. Para contrarrestar pues.

Y volvía el tema electoral. El gobernador de mientras en Coahuila, Rafael Flores, lanzaba la convocatoria oficial para que los presidentes de los municipios del estado fueran elegidos.

Eran para los ayuntamientos que iban a estar en funciones de 1919 a 1920 y estaban programadas ya para el día diez de noviembre.

Todo tras ser modificados los artículos 125 y 126 de la Constitución estatal, lo que permitía la elección directa y no a través del puerco, o cuerpo, edilicio. Aquí en Torreón ya estaban listas las planillas de los candidatos.

Con la novedad de que el agua Topo Chico era medicinal. Se recomendaba para la digestión después de comer.

Volvían los anuncios de escuelas. El Liceo Morelos era una oportunidad privada, que ofertaba párvulos, primaria elemental y superior, todo en conformidad con los programas de Escuelas Oficiales.

Era novedosa, por que daba clases a alumnos de ambos sexos. El horario estaba muy matón, de seis de la mañana a diez de la noche, según la publicidad, para garantizar resultados rápidos.

Todo a fin de que el egresado pudiera conseguir rápido también, un empleo lucrativo. Gratis, se impartían clases de Economía Política y de Derecho Mercantil, materias importantes entonces y ahora.

Otro anuncio, decía que las almorranas de las que fueran, simples, sangrantes, externas o con picazón, se curaban entre seis y catorce días con el Ungüento Pazo, que prometía alivio inmediato.



dcr