En 11 días 2 mil 400 muertos por la 'gripe española'

La cifra venía del municipio de San Pedro de las Colonias publicó La Opinión el 18 de octubre de 1918. Las posibles causas de la virulencia eran la falta de higiene y la llegada de migrantes.
Publicación del 18 de octubre de 1918.
Publicación del 18 de octubre de 1918. (Cecilia Rojas)

Torreón, Coahuila

Poco se sabía de lo que pasaba en otros lugares de La Laguna con la epidemia de gripa. Llegaban novedades de San Pedro. Trágicas. En once días, se registraron 2423 decesos por esta causa. Más de 200 diarios, el doble que en otras ciudades.

Las posibles causas de la virulencia, según los que sabían, eran como siempre fue, la falta de higiene y además, la exuberante llegada de muchos migrantes de todo el mundo en fechas recientes.

Todo mundo había cooperado para ayudar a alivianar lo de la influenza. Menos los riquillos del gremio de propietarios de Fincas Urbanas de Torreón, que eran más piedras que nada.

Esto porque los jornales estaban muy bien pagados y la cosecha algodonera de aquel año en particular fue excelente. Así que según los médicos, aquellos pobres se habían empanzado con golosinas y mal nutrido, débiles.

Lo peor era que las autoridades no se tomaron ni la molestia de formar algún comité para combatir el mal. También las boticas subieron sus precios.

A los muertos los metían en zanjas, en grupos de tres o cuatro, por que no se podía hacer más, casi a flor de tierra, algo que también pasó en otras partes de la región.

Mientras en Torreón la batida contra la peste se enfocaba en lavar y lavar las calles, sobre todo en las barriadas conocidas por su repugnante desaseo, que no vamos a decir cuales eran por que todavía existen ya menos cochinas.

Falleció el secretario de presidencia municipal Sebastián Morales y por tal motivo se montó duelo y no abrieron las oficinas de gobierno. Tal vez no tanto por prevención, sino por que casi todos, contra la instrucción de salubridad, se fueron al sepelio.

Británicos, franceses y belgas destruyeron la extrema derecha de la línea de defensa germana. Eso posiblemente, mirándola de frente en el campo de batalla de Flandes, Francia, ya en camino franco de la derrota alemana.

Seguía el envío de tropas aliadas y teutonas. Pero había una diferencia importante: los aliados capacitaban a los soldados, los alemanes iban prácticamente a una muerte segura, sin saber qué iban a hacer fuera de sus casas.

Dos días antes, la nota de respuesta del presidente Wilson enviada a los alemanes, fue leída lo más públicamente posible en Berlín. De perdido les dijeron a los alemanes antes de decidir el gobierno. Ahora al pueblo ni lo pelan.

Otro producto de Topo Chico, hecho con agua de Topo Chico, era el Topo Negro el refresco que no solo refrescaba sino también alimentaba. Y era vendido en toda la República mexicana.


dcr