Google Earth monitorea cambios ambientales

Gracias a la recolección de imágenes satélitales, se ha logrado formar un mapa de mayor incidencia de malaria o el crecimiento de la mancha urbana.
Google Earth Engine guarda un registro satelital del cambio que ha habido en la Tierra.
Google Earth Engine guarda un registro satelital del cambio que ha habido en la Tierra. (Especial )

La lucha contra la deforestación, la malaria o la pesca ilegal ha encontrado un nuevo aliado en el estudio de las imágenes por satélite que organizaciones como Google están impulsando en colaboración con ONG, universidades y otras instituciones.

El responsable de Google Earth Engine, Dave Thau explicó hoy en la sede de la FAO en Roma cómo transforman los datos satelitales en mapas que los científicos luego analizan para afrontar los problemas ambientales.

La tarea tiene la dificultad, entre otras cosas, de acceder de manera libre a los datos del planeta que proporcionan distintos satélites y destinar los recursos informáticos suficientes para almacenar millones de imágenes.

Fragmentado las imágenes de un terreno en numerosas partes e insertando los píxeles de otras tomadas anteriormente en ese mismo lugar se pueden eliminar, por ejemplo, las nubes que desde el espacio impiden ver completamente la superficie de la Tierra, comentó Thau.

Con la contribución de investigadores, organizaciones no gubernamentales y otros actores han lanzado iniciativas que permiten observar por zonas los puntos de mayor sequía, el uso agrícola del agua o las tierras cultivables.

Lo que difícilmente se ve a ras del suelo puede aparecer con más claridad ordenando los datos globalmente y así un proyecto de Google con la Universidad de California en San Francisco ha elaborado un mapa de la incidencia de la malaria en Suazilandia.

Según el director del equipo dedicado a desarrollar la infraestructura de Google para asuntos humanitarios, Brian Sullivan, cruzaron los datos disponibles de los casos diagnosticados y de las condiciones ambientales en las que habitan los mosquitos portadores del parásito que causa la enfermedad con el fin de localizar los puntos de mayor riesgo y que, por tanto, necesitan una acción prioritaria.

Además, Sullivan destacó que han trabajado con indígenas de la tribu suruí en la Amazonía brasileña para asegurar mediante imágenes satelitales que sus tierras están protegidas.

En ese sentido, dijo que una mayor vigilancia ambiental les ha permitido evitar la deforestación de más de quinientas hectáreas de selva.



Por su parte, el responsable de Bosques de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) Danilo Mollicone indicó que desde el año pasado han puesto a disposición del público herramientas de acceso abierto para la recolección y el análisis de datos.

Países como Argentina o Brasil ya están usando esa tecnología, al igual que más de setecientas personas en todo el mundo a los que la FAO está ayudando para sacar el mejor rendimiento a programas como Google Earth.