Comida impresa en 3D

Lo que los amantes de la comida siempre habíamos soñado se materializa gracias a esta nueva oferta gastronómica.
En este restaurante londinense, el costo estimado de la cena es de 250 libras por persona y están disponibles menos de 10 lugares por día.
En este restaurante londinense, el costo estimado de la cena es de 250 libras por persona y hay menos de 10 lugares por día. (Fotos: Cortesía Food Ink)

La tecnología avanza en todos los sentidos y no deja de sorprendernos, más cuando involucra una máquina que podría ser la solución a todos nuestros problemas -al menos a los míos-. En este caso se trata de Food Ink, el restaurante pop-up de Londres que está rompiendo los esquemas gracias a su concepto de impresión de comida, que aunque aún no puede imprimirnos una pizza a la mitad de la noche, sí marca la pauta en la industria restaurantera.

Fundado por Antony Dobrzensky y el chef Marcio Barradas junto a un preparado equipo de consejeros, este es el primer restaurante que ofrece platillos impresos en 3D, donde todo, desde el mobiliario hasta los ingredientes, se realiza con esta tecnología. La posibilidad de efectuarlo es gracias a la empresa holandesa By Flow, que a principios de 2016 lanzó su impresora Focus 3D, capaz de imprimir múltiples materiales entre ellos comida, como pasta, masa, humus, mousses y más.

Para su lanzamiento, el pasado julio se sirvió de manera exclusiva a cocineros, artistas y tecnólogos una cena de nueve platillos creados al momento y frente a los comensales con impresión 3D, bajo supervisión del chef Mateo Blanch Olaya y Joel Castanyé, chef de La Boscana y quien ha trabajado con reconocidas personalidades como Ferrán Adriá.


No solo en el área gastronómica se contó con la ayuda de expertos, también se logró para la producción del mobiliario la colaboración de la artista Iwona Lisiecka para el diseño de los utensilios y la creación de increíbles taburetes a cargo de Arthur Mamou-Mani. Otros innovadores detalles que tendrá este inusual lugar serán dispositivos de realidad virtual, proyecciones e incluso música compuesta por inteligencia artificial.

La filosofía de Food Ink se basa en tomar lo mejor del pasado para perfeccionarlo con las posibilidades del futuro. Y, tras el éxito obtenido de esta cocina impresa tridimensionalmente, el restaurante planea una gira por ciudades como Berlín, Dubái, Seúl, Roma, Tel Aviv, Barcelona, París, Ámsterdam, Toronto, Nueva York, Taipéi, Las Vegas, Sao Paulo, Tokio, Austin, Los Ángeles, Ciudad del Cabo, Reikiavik y Sídney. Esperemos que nuestra ciudad esté próximamente en su radar.

www.foodink.io