La píldora rosa no es lo que te imaginas

Antes de que te emociones y quieras correr a comprar la píldora rosa, aquí está todo lo que debes saber sobre el mal llamado "viagra femenino". 
La flibanserina es un medicamento aún no disponible en México.
La flibanserina es un medicamento aún no disponible en México. (Especial)

México, DF

Hace unos días la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés), aprobó la venta en farmacias estadunidenses de la píldora Addyi, mejor conocida como el viagra femenino.

Su activo químico principal es la flibanserina, que afecta la química cerebral de las mujeres para aumentar su líbido.

Hablamos con el doctor Abraham Balk, psiquiatra y terapeuta sexual para que nos platicara más de los efectos de este nuevo medicamento que se cree podría revolucionar la sexualidad femenina.

¿Qué es?

Lo primero que hay que aclarar es que la flibanserina no es lo mismo que el sildenafilo, ingrediente activo del viagra. Según el doctor Balk esta sustancia modifica los neurotransmisores y químicos del cerebro responsables del deseo sexual, no la irrigación de sangre en el órgano reproductor masculino.

Su descubrimiento se dio al estar estudiando nuevos tipos de antidepresivos. Los científicos encargados del proyecto descubrieron que un número significativo de mujeres con transtorno de deseo sexual hipoactivo, es decir un bajo deseo sexual y de entre 35 y 45 años que habían ingerido dosis de flibanserina, mostraron un aumento en el deseo sexual, contrario a lo que la mayoría de los antidepresivos hace.

Según el estudio presentado en 2013 ante la FDA, gran parte de las mujeres involucradas en el estudio reportaron un incremento de 0.5 encuentros sexuales satisfactorios. Hecho decisivo que cambió el enfoque de la investigación de un antidepresivo a un medicamento que aumentar el deseo sexual femenino.

Efectos secundarios

Sin embargo, este incremento es mínimo si tomamos en cuenta los efectos del químico en el cuerpo humano a corto plazo.

Mareos, desmayos, baja presión y somnolencia son algunos de los efectos secundarios que enlista el doctor Balk. Además, si las pacientes tienen problemas de hígado o riñón, al tomar el medicamento pueden verse aumentados.

Además de que para empezar a ver resultados, debe de consumise diario por mínimo un mes.

En Estados Unidos, la aprobación de este medicamento se había propuesto desde el 2009, con una revisión del caso en 2013 y finalmente aprobada para su comercialización este año.

La decisión se vio fuertemente presionada principalmente por grupos de activistas como Even the Score, quien argumentaba que su prohibición impedía la igualdad de género al momento de tener acceso a tratamientos de disfunción sexual.

En México

En nuestro país, la flibanserina o píldora rosa, es un medicamento que aún no está aprobado por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) y aún se desconoce cuándo podría llegar a las farmacias mexicanas, pues primero deben estudiar los efectos en la población mexicana. 

Y aún así cuando llegue, quien quiera consumirlo necesitará de una receta que extenderá un psiquiatra, ginecólogo o sexólogo. De acuerdo al doctor Abraham, el consumo de flibanserina debe llevar un seguimiento clínico por parte de varios especialistas, pues la baja en el deseo sexual, puede responder a varios factores además del natural (por la edad), como baja autoestima, problemas en la dinámica de pareja o estrés.

Factores que se pueden alterar sin necesidad de un medicamento, pues como dice el especialista, lo importante es salir de la rutina, “tener mayor creatividad y estimular nuestro erotismo para que tengamos una sexualidad libre, responsable y satisfactoria”, comentó el doctor Balk.

El tratamiento con la píldora rosa, según el doctor, no nos convertirá en la máquina ninfomaníaca que muchos creen. Su uso restringido y la necesidad de un diagnóstico médico, además de que no cualquier mujer de cualquier edad puede ingerirla, limitará el uso de la sustancia por lo que está lejos de ser “el viagra femenino”.