Cómo celebrar el primer cumpleaños de un niño

Una fiesta en la intimidad, en un entorno familiar, con padres relajados y mucha atención para el niño, es la combinación correcta para festejar un primer cumpleaños.
Lo mejor que pueden hacer los padres en el primer cumpleaños es evitar cualquier excitación, ruidos fuertes y situaciones estresantes.
Lo mejor que pueden hacer los padres en el primer cumpleaños es evitar cualquier excitación, ruidos fuertes y situaciones estresantes. T (Shutterstock)

Cuando el pequeño Martin cumplió un año, la madre colocó durante el desayuno un pastel con una vela en la mesa. Sus padres le regalaron tres botes con pintura para dedos, que podía probar inmediatamente.

Durante esta mañana, no podía haber un mantel blanco en la mesa o cualquier tela sensible y los visitantes no eran bienvenidos. Durante los días siguientes pasaron por la casa, unos tras otros, los abuelos y los amigos. La fiesta tenía que transcurrir con el menor estrés posible.

Una fiesta en la intimidad, en un entorno familiar, con padres relajados y mucha atención para el niño, esa es la combinación correcta, dice la psicóloga alemana Gabriele Guth. La voz de la mamá o del padre cantando una canción conocida, sus caras amables, el brazo en el que el niño puede acurrucarse, la atención total: "Un bebé vive algo así muy intensamente", dice Guth.

Lo mejor que pueden hacer los padres en el primer cumpleaños es evitar cualquier excitación, ruidos fuertes y situaciones estresantes. También deben evitar las visitas de familiares y amigos, que obligan a los padres a arreglar y limpiar previamente la casa o a preparar comida. Lo mismo opina la profesora Fabienne Becker-Stoll, pedagoga infantil en Múnich: "Los padres deben procurar que la fiesta sea lo menos complicada y lo más familiar posible y deben evitar un exceso de estímulos para el niño". Empezando por los regalos. "Un solo regalo es totalmente suficiente: un balón, un muñeco, un circuito de pelota rodante o un cochecito: con tales cosas un niño de un año puede jugar muy intensamente, una y otra vez".

Si los padres deben invitar a familiares o amigos, y a quiénes, depende sobre todo de dos factores, según Becker-Stoll. ¿Los invitados son personas no problemáticas, para que su visita no ocasione estrés a la joven familia? De no ser así, puede ser más relajante un encuentro en un parque o en un área de juegos.

La fiesta de cumpleaños también puede organizarse de tal forma que los invitados pasen por la casa durante el desayuno y salgan cuando el niño está cansado, dice Barbara Schniebel, quien se dedica a planear profesionalmente fiestas de cumpleaños para niños. Si entre los visitantes también hay niños pequeños, ella recomienda limitar el encuentro a una hora o poco más, "porque no se puede esperar que con motivo de este día importante los pequeños compartan pacíficamente sus juguetes y cooperen entre ellos".

La mayoría de los invitados están gustosamente dispuestos a contribuir con algo a la fiesta, por ejemplo trayendo consigo un pastel o algunas bebidas, dice Schiebel. Si los padres no quieren eso o si no es posible, es mejor que ellos compren un pastel congelado en vez de exponerse a un estrés adicional. El café y los filtros es mejor ponerlos junto a la cafetera, para que cada invitado pueda servirse sin problema. Y en lo que al cumpleañero se refiere, Schiebel recomienda preparar todo lo que el niño puede necesitar, según los padres, por ejemplo midiendo la cantidad de leche en polvo para el biberón, hirviendo ya el agua y colocando en un lugar cercano ropa para cambiar al niño. "Todo eso evita un ajetreo innecesario", subraya Schiebel.

Y no en último lugar: el primer cumpleaños del niño es un buen motivo para los padres para que desarrollen su propio ritual festivo, que puede ser una canción especial, un pastel determinado y una fiesta en la intimidad o en un círculo más grande. "Cualquiera que sea el tipo de ritual que los padres quieren adoptar, con él pueden crear una tradición familiar totalmente individual", dice Becker-Stoll.