Sailor Moon y Evangelion, parte de una exposición

El Museo Nacional de Arte de Tokio hace un recorrido por la historia del anime, el manga y los videojuegos más representativos. 

Los últimos veinticinco años de historia del manga, el anime y los videojuegos son el eje de la primera gran exposición conjunta de estos géneros propios del "cool Japan", que abre hoy sus puertas al público en Tokio.

Bajo el título "Manga×Anime×Games from Japan", la exposición podrá visitarse hasta el 31 de agosto en el museo National Art Center de Tokio, dedicado principalmente al arte contemporáneo.

"Hasta ahora ningún museo de arte ha tratado estas disciplinas de manera conjunta en una muestra tan amplia", declaró a Efe Taizo Muroyama, investigador senior del museo.

El manga, el anime y los videojuegos "son géneros muy conocidos en el exterior que sirven de nexo de unión entre Japón y el resto del mundo, y generan una gran atracción en los medios", indicó Muroyama.

Quizá por ello ya en 2009, durante el mandato del primer ministro nipón Taro Aso, un fanático declarado de las historietas manga, se hacía especial hincapié en potenciar la difusión de estos géneros como vía para impulsar la economía del país asiático.

Centrándose en la producción generada entre 1989 y el presente, la exhibición se divide en ocho secciones y explora las relaciones existentes entre estas disciplinas, así como la forma en que sus obras se vinculan con la sociedad y las tecnologías de su tiempo.

El año escogido como arranque de la exposición, 1989, no es casual. Ese año falleció el famoso dibujante y animador japonés Osamu Tezuka, considerado el padre del manga moderno, y fue el año en el que esta tríada del entretenimiento comenzó a atraer la atención más allá de las fronteras niponas.

Habilitada en un espacio diáfano y amplio en el que resulta complicado no pasar por alto alguna de las 130 obras presentadas, el recorrido está plagado de pantallas y vitrinas con documentos y productos derivados de las series.

La exposición trata temas que van desde los héroes y heroínas de los títulos hasta obras que tienen sus raíces en mundos tecnológicos, pasando por trabajos derivados de otras piezas e historias realistas aderezadas con elementos fantásticos.

La selección de las obras deja entrever el interés de Japón por atraer a un público extranjero, pues la mayoría son títulos publicados y distribuidos en Europa y América.

Así, los protagonistas de series populares en los noventa como "Sailor Moon", "Evangelion" y "Ghost In The Shell" comparten escenario con héroes de animaciones más recientes y no menos conocidas en Occidente como "Naruto", "Fullmetal Alchemist" y "The Seven Deadly Sins".

El ocio virtual tiene un lugar destacado en la exposición. Junto a las consolas PlayStation de la compañía nipona Sony, las portátiles de Nintendo o la más antigua Mega Drive de Sega -algunas pueden probarse-, se han incluido ilustraciones, vídeos y material de desarrollo de sagas superventas como Resident Evil, Metal Gear, Super Mario Bros o Monster Hunter.

La exhibición presta atención además a otros juegos de la amplia industria del país asiático menos extendidos fuera del territorio nipón, en el que adorables "idols" al estilo de la cibernética Hatsune Miku e imponentes robots son el elemento central.

"En Japón los juegos no son solo una herramienta de entretenimiento, sino también de comunicación", indicó Muroyama, al igual que el manga, cuya sección se encuentra en cierto modo eclipsada por la vasta extensión dedicada al resto de disciplinas.

Como colofón se ha incorporado una sección dedicada al trabajo de producción, "quizá la más compleja de entender", según Muroyama, para ensalzar la labor de los creadores, en la que pueden verse fragmentos del "storyboard" (guión gráfico) y los productos finales de películas como Paprika (2006), de Satoshi Kon, y cómics como "Gantz", de Hiroya Oku.

La muestra "Manga×Anime×Games from Japan" viajará en septiembre al Museo de Arte de la prefectura de Hyogo, en Kobe, donde se expondrá desde el día 19 de ese mes hasta el 23 de noviembre