Las experiencias viajeras del 'Piojo' Herrera

Para el director técnico de la Selección Mexicana de Futbol, Praga es de las ciudades más bonitas del mundo y México tiene las mejores playas.

He hecho varios viajes muy bonitos con mi familia, pero uno de los que más recuerdo es el que hicimos a Finlandia: tuvimos la oportunidad de ir gracias a la invitación que nos hizo mi tía, que es esposa del embajador.

Pasamos por Estocolmo, Praga y Viena. Praga me fascinó: me pareció una de las ciudades más bonitas del mundo. Ahí permanecimos cinco días. Ya teníamos tiempo queriendo ir; escuchábamos que era muy hermoso y se nos presentó la oportunidad de hacer ese viaje y pasárnosla bien con mi tía, que es checa.

Luego fuimos a Karlovy Var, una ciudad de sueño cerca de la capital. Después estuvimos en Suecia, Estonia, Finlandia y Austria. Durante la estancia comimos jabalí que, aunque ya lo había comido aquí en México, en Praga sabe diferente. Es una carne de cerdo pero mucho más suave. En Estonia comimos en un castillo medieval una comida exótica; no recuerdo los nombres de los platillos, pero era bastante rica.

He tomado vacaciones en Europa, he ido a lugares hermosos como Japón, y viajado en cruceros por el Caribe, Sudamérica y Estados Unidos, para saber acerca de la cultura de los diversos países. Pero a mí México me fascina, y creo que no tenemos nada que pedirle a nadie. He recorrido casi todos los estados del país como Chiapas, que me gusta mucho.

En Veracruz visité el lugar donde nació Agustín Lara y fui a ver a los brujos de Catemaco. Quintana Roo lo recorrí por todos lados, desde Cancún hasta Chetumal. En Mérida y Campeche tenemos familia, por eso vamos muy seguido. También, gracias al futbol, me ha tocado estar en diferentes ciudades. Del norte conozco casi todo: Sonora, Nuevo León, Coahuila, Durango, Baja California.

Tenemos lugares increíbles, y sin duda las mejores playas del mundo son las mexicanas. Ahora que estuvimos en Brasil, hay playas muy bonitas, pero nada como las del Caribe mexicano. Nuestra cultura es muy basta y la arquitectura también es muy atractiva. Por ejemplo, San Cristóbal de las Casas es un pueblo maravilloso, y Real de Catorce es también muy hermoso.

Yo creo que la mejor herencia que le puedo dejar a mis hijos, además de la educación, es que viajen y conozcan México, y comprueben que en ningún otro país van a encontrar lo que ven en el nuestro.