La sonda espacial "Rosetta" despertó y está lista para aterrizar en un cometa

El objetivo es conocer los orígenes del Sistema Solar y la creación de la vida en la Tierra.

Alemania

La sonda espacial europea Rosetta ha enviado a la Tierra la señal de que se ha despertado después de 31 meses de hibernación para limitar el consumo de energía en su viaje hacia el cometa 67/P Churyumov-Gerasimenko.

El director de Operaciones de Rosetta, Andrea Accomazzo, confirmó la llegada de la señal de la sonda en el centro de control de operaciones de la Agencia Espacial Europea en Darmstadt, Alemania, donde reinaba el júbilo entre los científicos y asistentes.

La señal, que llegó a las 18.18 GMT a la estación de la NASA de Goldstone en California, Estados Unidos y posteriormente a Darmstadt, confirmó que los sistemas electrónicos de Rosetta funcionan de nuevo y la sonda sigue en el espacio.

“Ha sido el día más largo de mi vida, pero hemos hecho un buen trabajo”, dijo Accomazzo en Darmstadt.

El objetivo del viaje es conocer los orígenes del Sistema Solar y las claves de la aparición de la vida en la Tierra, porque los cometas contienen los elementos más antiguos del Universo y se piensa que trajeron el agua.

Rosetta se encuentra ahora a 9 millones de kilómetros del cometa 67/P Churyumov-Gerasimenko.

El director de Ciencia de la ESA, Álvaro Giménez Cañete, dijo que Rosetta tiene un reloj interno que ha encendido los sistemas que se encontraban en hibernación, se ha posicionado, ha apuntado los paneles al Sol para cargar energía y mandar la señal a la Tierra desde el espacio.

En el largo viaje Rosetta ha recibido el impulso gravitatorio de la Tierra y Marte, porque no existe un cohete lanzador capaz de enviar la sonda directamente hasta el cometa.

Además, Rosetta, que lleva a bordo programas para 11 experimentos científicos, se encontró con el asteroide Steins a comienzos de agosto de 2008 y con el asteroide Lutetia en julio de 2010.

La sonda espacial europea comenzará en mayo la aproximación al cometa y en agosto entrará en su órbita.

“Posteriormente realizará el mapa de la superficie del cometa para identificar si hay sitios donde se puede aterrizar, para tomar la decisión de enviar el lanzador en noviembre para analizar el núcleo del cometa”, según Giménez Cañete.

Añadió: “Esperamos encontrar al cometa en una fase muy poco activa, porque se encuentra lejos del Sol, con poca emisión de gases, porque de lo contrario impedirían el aterrizaje”.

En el momento del encuentro, el cometa se encontrará a una distancia de 675 millones de kilómetros del Sol.

Rosetta depositará un módulo de aterrizaje, llamado Philae, que medirá el campo magnético de este cometa y tomará pruebas, de hasta 30 centímetros de profundidad, de los materiales de la superficie del núcleo.

Después seguirá al cometa hasta la fase de máxima actividad, cuando se acerca al Sol.

“Creemos que los cometas trajeron el agua a la Tierra en su último bombardeo masivo sobre el planeta hace 4 mil millones de años en la integración del Sistema Solar, cuando se formaron los primeros planetas.

“Queremos ver si el agua de la que se habla es la que tenemos ahora en los océanos”, indicó Giménez Cañete.”

También se pretende estudiar si el cometa tiene componentes orgánicos complejos que coinciden con los del Sistema Solar, moléculas que son los ladrillos de los aminoácidos y de la vida, tal y como se conoce actualmente.


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