“La vida es un casting”: Lucy Lara

La directora de la revista Glamour ha desarrollado un sentido para percibir lo atractiva que puede ser una mujer; acaba de publicar el libro El poder de la belleza (Océano).
Lucy Lara
Lucy Lara

Si de algo sabe Lucy Lara es de belleza y moda. La directora de la revista Glamour, ha desarrollado un sentido para saber percibir lo atractiva que puede ser una mujer, y asegura que la inteligencia y la seguridad son rasgos a explotar por quien carece de los estándares estéticos predominantes. Acaba de publicar el libro El poder de la belleza (Océano).

Hablemos de la belleza, ¿qué es?

Como yo la entiendo, es lo que te hace excepcional, única, original. Algo que solamente tienes tú y no se parece a nadie.

¿O sea que todos lo tienen?

Sí. Pero me he centrado en las mujeres porque tenemos códigos estéticos diferentes a los hombres. Nosotras somos más crueles y competimos constantemente. Es difícil hablar de ello abiertamente y entender que todas somos y seremos bonitas en la medida en que nos sintamos mejor con nosotras mismas. Puedes no ser bella en un sentido simétrico, pero ayuda más la seguridad e inteligencia. Por otra parte, no he llegado a entender el concepto de “bonito” en el hombre.

Así que todo se resume en una cuestión de seguridad…

De seguridad y personalidad. La belleza es un efecto y no una causa.

Queda bien hablar de la belleza interior, pero no me diga que la imagen no cuenta.

Claro que cuenta. La vida es un casting, es horrible la frase pero verdadera. En un nivel superficial depende de tu físico que te den trabajo, que te ligues a un hombre, que puedas pertenecer a un círculo social. Uno se debe vender como mujer competitiva; sin embargo, no sirve de nada si te la pasas callada. La comunicación no verbal es importante, como también lo es saber caminar.

¿Qué sucede cuando la seguridad se convierte en soberbia?

Hay mujeres que se dedican más a su belleza que a su cabeza. ¡Qué flojera! Yo invito a que las chicas se cultiven y se estimulen intelectualmente, que ayuden a otras personas y fomenten el sentido del humor. Se trata de potenciar lo que tienes a la mano en lugar de pensar en las carencias.

¿Cómo percibe la belleza femenina el hombre?

Al hombre le gusta una mujer muy femenina, atractiva, que más allá de estar perfecta se abra para sentir, que en la cama se mueva y se abra para ser sexy, que piense en dar y recibir placer. Eso es mucho más atractivo que unas piernas sin celulitis. Un orgasmo relaja y hace que una mujer se sienta muy bien consigo misma.

Usted trabaja mucho con la imagen y la moda, ¿en ese medio predomina un sentido superficial de la belleza?

Existe de todo y me alegra que me lo preguntes. Hago una revista de moda y belleza para soñar. No te voy a poner una mujer normalita, sino una mujer por la que se te caiga la baba. Nadie está esperando que esa mujer sea un genio en las matemáticas o que ayude al prójimo. Eso es lo que vende porque te hace soñar. Mi punto, sin embargo, es que seguramente tiene un cuerpo muy afortunado pero detrás de su figura hay un equipo de producción que la peina, maquilla, ilumina, viste y retoca. Eso no es real, eso es un sueño. En cambio, cuando te estás viendo en el espejo, en lugar de mirar lo que no tienes mira lo que sí tienes y haz algo bueno con eso.

¿Hoy por dónde andan los estándares de belleza?

Ahora es un estándar muy caucásico: una mujer alta, muy delgada, de pelo, torso y piernas largas; entre más esbelta mejor; boca carnosa, ojos azules, dientes perfectos, nariz perfecta. Esa es la mujer ideal. Si te obsesionas con esto solo conseguirás sentirte menos. En el fondo, un hombre busca a una mujer para aparearse en todo sentido, que parezca sana, buena para tener sexo y procrear de la manera más primitiva.

Partiendo de su definición de la belleza, hábleme de mujeres bellas dentro de la farándula y la política…

Es verdad que si naces bonita tienes un montón de ventajas. Puedes aspirar a un mejor trabajo, sueldo, a casarte con alguien más rico, el bebé te sonríe más. A cambio de eso, una mujer bonita es tachada de ser tonta o de llegar al puesto que tiene por acostarse con su superior. Si una mujer bella se queda en eso, carece de un poder de atracción. Una mujer que no maneja bien su cuerpo y solo está obsesionada por ser bonita y se opera, en realidad es alguien vacío. En cambio, quien aprende a disfrutar la vida y ofrece un proyecto de vida agradable resulta más interesante. Coco Chanel o Anjelica Huston más que ser agraciadas físicamente, supieron construir un mundo interior interesante.

¿Es verdad que la suerte de la fea la bonita la desea?

El dicho tiene un sentido práctico porque la fea se tiene que esmerar más, tiene que abrirse y pulirse.

Mencione una mujer de la política mexicana que le parezca bonita…

Margarita Zavala se me hace una persona que tiene un mundo interior rico, me gusta mucho ese personaje, puede llegar lejísimos si adquiere más seguridad. Ella lo tiene todo, pero carece de impacto. Me encantaría tener la oportunidad de trabajar con ella. No creo que en la política te debas disfrazar de hombre para competir.

¿Y Angélica Rivera?

Se conserva muy bien pero me parece producida al estilo de una telenovela. No obstante, es una mujer guapa, aunque con ciertos defectos: su sonrisa es demasiado grande para su cara y su rostro es muy grande para su cuerpo. Curiosamente, no sé porque no pensé en ella cuando me preguntaste por una persona bonita.

RECUADRO

Nació en la Ciudad de México. Estudió Comunicación en la Universidad Iberoamericana y Diseño de moda y de aparadores en el Fashion Institute of Design and Merchandising, en Los Ángeles. Cursó el FIPP Magazine Management Certificate, en Londres. Ha sido editora en Vogue, Veintitantos, People, Selecciones y Siempre mujer. Ha dirigido las revistas Elle, Infashion, Novias Infashion y Marie Claire. Actualmente es directora de Glamour; publicó también, en coautoría de Antonio González de Cossío, El poder de la ropa.