Test: cuándo sí y cuándo no comprar en el Buen Fin

Una tarjeta de crédito o dinero da poder, pero hay veces en las que más vale no comprar. ¿Sabes cuándo decir que no?
Realiza un plan de gastos y recuerda que siempre se pueden presentar imprevistos.
Realiza un plan de gastos y recuerda que siempre se pueden presentar imprevistos. (Shutterstock)

Lo primero que debemos saber es: ¿esta compra en qué se traducirá para mi vida? ¿Es realmente necesario? ¿Qué voy a ganar con él? ¿Cómo lo voy a pagar? Por ejemplo: 

Quiero adquirir _________  y con eso voy a ganar/mejorar/producir  _________, y lo voy a pagar con ________. Este pago no me dejará sin capacidad de pagar mis gastos diarios porque ______. 


Si esta frase hace sentido, pregúnta esto:

1 ¿Tengo un presupuesto que refleje mis gastos reales?

2 ¿Mi presupuesto es lo suficientemente sólido para afrontar ese gasto incluso si lo hago por medio de un crédito?

3 ¿Tengo un dinero apartado para esto?

4 ¿Me alcanza?

Si respondiste sí a todo, sigue adelante… Si no, entonces debes conseguir que sean afirmativas para lanzarte a comprar. Aquí te ayudamos para lograrlo.


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Paso a paso para el presupuesto

¿No haz hecho un presupuesto personal de tus ingresos y gastos? Es casi seguro que seas consciente de cuánto te cuesta todo. Pero para realizar un presupuesto personal sigue estos pasos:

1 Gastos fijos.

En una columna escribes todo aquello que debes de pagar mes con mes, como el alquiler, o quizá tienes gastos con una tarjeta de crédito departamental, o bien con otra entidad bancaria, seguro de tu coche e impuestos.

2 Gastos fijos variables.

En este apartado se incluyen los desembolsos que se realicen por concepto de comida, vestido, luz, celular, teléfono y servicio de televisión, entre otros rubros.

3 Gastos variables de vanidad.

Entra en este rubro el entretenimiento, el cine, el teatro, libros, restaurantes y gimnasio.

4 Cruza los gastos con los ingresos.

Todos tus gastos ahora los debes de cruzar con tus ingresos. Eso te dará una idea de cuánto dinero libre de compromisos tienes. Ese dato es el más relevante para saber si debes decir que no a un crédito.

Una vez que hayas contabilizado tus gastos, podrás planificar cuánto dinero necesitas para sostener tu estilo de vida y tus necesidades. Aquel dinero que queda remanente es el dinero que puedes utilizar para invertir o ahorrar. Ese dinero debe ser suficientes para cubrir la deuda que estás por adquirir o el gasto que quieres hacer, sin rasguñar tus gastos fijos.

Si vas a tomar un crédito ten cuidado con endeudarte de más. Recuerda que es un compromiso y en ese tiempo se pueden presentar imprevistos. Así que no te ahorques. Revisa este test para saber si es o no la mejor opción: