ENTREVISTA | POR REDACCIÓN

Luis Durán Luján Presidente y director general de Laureate y de la Universidad del Valle de México

Laureate International Universities es la red de universidades privadas más importante del mundo con más de 1 millón de estudiantes y presencia en 25 países.

"Es necesario incrementar la cobertura de educación superior"

Ante un entorno laboral tan cambiante, ¿qué pueden hacer las universidades para mantener sus planes y programas de estudio actualizados?

Es fundamental incorporar a la industria en el diseño de los planes y programas de estudio. Las empresas de bienes y/o servicios son quienes mejor saben qué tipo de conocimientos, competencias y habilidades requieren de sus trabajadores. Las universidades deben recibir esta retroalimentación a través de encuestas y de reuniones con todas las industrias.


¿Cuáles son las carreras que van a tener más impacto en el futuro?

Las que tienen que ver con el desarrollo tecnológico como las ingenierías y las relacionadas con las ciencias de la salud.


¿Cuál va a ser el rol de las universidades en el futuro, cuando se puede aprender cualquier cosa a distancia?

Sin duda las universidades necesitan transformarse a la par del desarrollo de las herramientas tecnológicas. Debemos enfocarnos más en crear escenarios de aprendizaje práctico y en desarrollar habilidades de aprendizaje, así como ofrecer espacios para la reflexión crítica. Nunca ha sido tan importante como ahora desarrollar en los alumnos la capacidad de discernimiento para poder diferenciar la información que es útil de la que no lo es y para tomar decisiones basadas en valores éticos. La construcción de ciudadanía es uno de los roles fundamentales de las universidades.


¿Qué pueden hacer los maestros ante el reto que implica la falta de atención por parte de los alumnos debido al uso de dispositivos móviles y el acceso a redes sociales?

Definitivamente los docentes tienen que aceptar como un hecho la presencia de este tipo de distractores y necesitan desarrollar estrategias de enseñanza que incluyan el uso de estas herramientas.


"Las universidades necesitan transformarse a la par del desarrollo de las herramientas tecnológicas".

¿Cómo están incorporando la tecnología a los salones de clases?

En el caso de la UVM hemos incorporado simuladores para muchas de las carreras, por ejemplo, en medicina tenemos robots que actúan como si fueran enfermos y que están programados para simular cualquier padecimiento y para reaccionar ante el tratamiento que le ofrecen los estudiantes durante su práctica. Lo mismo ocurre con las carreras de diseño, arquitectura y las ingenierías.


¿Cómo enfrentan el reto de tener una matrícula tan grande y mantener un nivel académico adecuado?

Se trata de tener procesos estandarizados y contar con los controles de calidad adecuados. Hemos fijado indicadores para la medición de la calidad de nuestros programas académicos que tienen que ver con: seguimiento de nuestros egresados para medir la rapidez con la que se insertan en el mercado laboral, resultados de nuestros egresados en el Examen General de Egreso del CENEVAL y encuestas con empleadores para asegurarnos de que nuestros egresados cuentan con las competencias que ellos requieren.


En comparación con la experiencia de Laureate en otros países, ¿cuáles son las áreas de oportunidad del sistema de educación superior en México?

"Es necesario desarrollar más apoyos para el acceso a créditos estudiantiles".

Creemos que es necesario desarrollar más apoyos para el acceso a créditos estudiantiles, en otros países muchos jóvenes sí pueden tener este tipo de créditos y eso les permite invertir en su futuro. En México solamente 1% de los estudiantes paga sus estudios superiores a través de un crédito, porque son muy caros.


¿Cuál es el gran rezago en materia educativa en México?

México ha avanzado mucho en lo que se refiere a la educación básica, en pocos años ha logrado una cobertura de prácticamente el cien por ciento, lo cual no es poca cosa. Ahora es necesario incrementar la cobertura en educación superior que está por debajo del promedio de los países de la OCDE.


EGI