Alber Elbaz recuerda su natal Marruecos con Lanvin

El diseñador confeccionó una colección de prêt-à-porter otoño-invierno para Lanvin inspirada en "la emoción, la intuición y el sueño" que le despierta su Marruecos natal.

París

El modisto Alber Elbaz confeccionó una colección de prêt-à-porter otoño-invierno para Lanvin inspirada en "la emoción, la intuición y el sueño" que le despierta su Marruecos natal, como precisó hoy tras su desfile en la Semana de la Moda de París.

"He decidido volver a mis raíces", aseguró este diseñador que vio por primera vez la luz en Casablanca y que ahora quiere recordar el país en el que pasó su infancia, antes de que su familia se trasladase a Israel, país del que se considera.

Ha querido contribuir con su aportación personal al legado de una firma que será homenajeada a partir de mañana en el Palais Galliera con una exposición dedicada a su fundadora, Jeanne Lanvin (1867-1946).

"Me pidieron que yo también presentara mi trabajo, pero quería dejarle todo el protagonismo a Jeanne Lanvin", explicó Elbaz, director artístico de la casa desde 2001 y una de las personas que más contribuyó a la configuración de la muestra que estará abierta al público desde este domingo y hasta el próximo 23 de agosto.

El girar la vista hacia su propio pasado, y no sólo al de la firma, le permite mantener viva la idea de que ahora el alma de Lanvin es él y que parte del éxito de la "maison" depende de la aportación de su propia trayectoria y estilo.

El desfile comenzó con formas rígidas, cortes seguros y costuras delimitadas, antes de que los flecos abrieran la puerta a una creatividad que eclosionó en bordados de múltiples piezas puntiagudas.

"Cuando empecé a trabajar con la pasamanería, a ponerla en trajes, en pantalones o en abrigos, (las prendas) se acabaron convirtiendo en una especie de uniforme de orquesta, no de soldado", precisó Elbaz.

Los vestidos largos anudados con un cordón a la cintura, los chalecos con el borde en un color diferente al del resto de la prenda o los pantalones bombachos fueron algunas de las reminiscencias del Marruecos que conoció en los años 60.

Los flecos y las plumas fueron parte integrante de esta colección, ya que se filtraron entre las costuras u ondearon como volantes.

La paleta cromática se mantuvo en los tonos tierra, los colores cálidos y los azules oscuros, en una pasarela que se caracterizó por las prendas holgadas y fluidas.

Elbaz explicó que empezó a trabajar a partir de los vestidos que se regalan a las novias la víspera de su boda, es decir, "de familia, no de temporada".

Lanvin desarrolló modelos largos y con vuelo, así como cortos y estructurados, en su afán por diseñar prendas que perdurasen en el tiempo.

Sus accesorios fueron especialmente llamativos, sobre todo los sombreros negros con un ala que se extendía alrededor de toda la cabeza, salvo por uno de los lados, o las gorras con visera.

La firma francesa apostó por botas de caña alta, con tacón o planas, y por bolsos de ángulos cuadrados que podían llevarse con cadenas doradas.

En la primera fila, se encontraban la actriz francesa Catherine Deneuve, el actor estadounidense Jared Leto y la mediática pareja formada por el rapero Kanye West y la estrella televisiva Kim Kardashian. EFE