¡Libérate de las cargas emocionales!

Sacar adelante a los hijos por cuenta propia no es fácil y a veces acaba con la individualidad y plenitud personal.
Ser mamá, trabajar y llevar las riendas en casa no debe quitarte tu espacio vital ni tu identidad como persona.
Ser mamá, trabajar y llevar las riendas en casa no debe quitarte tu espacio vital ni tu identidad como persona.

Mamás solitas hay muchas. La Encuesta Intercensal del INEGI en 2015 reveló que, de cada 100 mamás, 10 eran viudas, ocho separadas, siete solteras y tres divorciadas. Mientras que la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) dio a conocer que, de acuerdo con su situación conyugal, del total de madres trabajadoras, 71% eran madres solteras.

Madres por decisión, no por accidente

Las estadísticas y la vida cotidiana prueban que este sector poblacional enfrenta el difícil papel de sacar adelante a sus hijos por cuenta propia. En ese sentido, la psicóloga y terapeuta Virginia Cisneros, señala la importancia de saber diferenciar a una madre por accidente de una madre soltera, pues ya sea por convicción o debido a las circunstancias, esta última se caracteriza por aceptar su rol materno y asumir la crianza de su hijo.

Lo anterior no sucede en todos los casos, comúnmente son los abuelos maternos quienes terminan por tomar el rol de padres y quedar al cuidado del nieto o los nietos. Tan solo en marzo pasado, el jefe de gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, señaló durante un evento de apoyo a madres solas residentes de la capital, que se han detectado alrededor de 2,000 adultas mayores que viven bajo ese esquema.


El riesgo de ser mujeres multitareas

En el caso de las jóvenes solteras que encaran la responsabilidad de ser la guía y el sostén, no solo económico sino también emocional de sus hijos, existe una presión casi inherente a toda mujer del siglo XXI: ser multitareas, con la diferencia de que una madre soltera debe añadir a su larga lista de deberes, la labor de ser la figura materna y paterna al mismo tiempo.

Entre ir al supermercado, hacer todo tipo de quehaceres domésticos, salir a trabajar, ser madre y padre, es muy común que las mamás solteras se pierdan a sí mismas. La presión del trabajo aunada al estrés de la vida cotidiana y, sobre todo, a la tendencia de concentrar su energía y esfuerzo alrededor de sus hijos, las lleva a perder el foco de su individualidad, desarrollo y plenitud personal.

De acuerdo con Alejandro de los Ríos, coach en alto rendimiento y psicoterapeuta, el acto de convertir a los hijos en el centro de su vida, se vuelve en su contra cuando al pasar de los años se enfrentan a la adolescencia y más adelante al nido vacío, es entonces cuando adquieren la conciencia de que a lo largo del camino su identidad como individuos se perdió.

En su opinión, las siguientes técnicas son excelentes para recuperar el espacio vital, para trabajar en el autoconcepto y autovalía.


Claves para conservar un espacio vital

Si ya perdiste la brújula, o crees que estás por perderla, recuerda que la clave es respetar tu espacio vital. Esto significa autoprocurarse espacios de recreación, socialización e incluso, de búsqueda de pareja.

¿Crees que no se puede hacer por falta de tiempo? Una solución, dice De los Ríos, es generar una lista de actividades, ya sea semanales o mensuales, y jerarquizarlas contestando tres sencillas preguntas:

1. ¿Qué de lo que hago lo puedo delegar con los padres, vecinos, amigos, etcétera?

Hablamos de ir a la tienda, realizar pagos en el banco o de servicios, entre otras tareas. De hecho, si los hijos tienen edad suficiente, es recomendable hacerlos sentir que conforman un equipo y pedir su apoyo con esas labores pequeñas, también es una excelente manera de inculcarles responsabilidades.

2. ¿A qué puedo renunciar?

Seguro habrá ciertas cosas que realizas en el día y que no generan valor agregado, es decir, que quitan tiempo o desgastan mental y emocionalmente. Se puede vivir sin ser vocal de la escuela de tu hijo o es posible renunciar a la obsesión de tener una casa inmaculada y ordenada. No se trata de vivir en medio del caos, pero los extremos siempre tienden a ser dañinos.

3. ¿A qué le voy a dar prioridad y que he dejado atrás?

El cansancio diario arrebata tiempo para hacer planes o conseguir metas que van siendo opacadas por la rutina. Si a menudo has querido tomar clases de baile, de inglés, o si hace meses que quieres ir al cine y no puedes, necesitas poner fechas y dejar de aplazarlo. Una simple función de cine puede hacer la diferencia en tu apretada agenda.



Nunca estás sola

A menudo, el hecho de no tener pareja puede ocasionar un sentimiento de soledad en las madres solteras, sin embargo, en opinión del experto psicoterapeuta, es muy importante tener conciencia de la red de apoyo que se tiene. Es lo que se denomina la familia extendida, conformada por los padres de la madre, los abuelos, los tíos, los primos e incluso los amigos. Cuando se tiene, es vital respaldarte en ella.


Hijos con conflictos emocionales

Cuando se trata de familias monoparentales, no solo las madres atraviesan dificultades, también los hijos y es común que lo demuestren a través de su conducta. En opinión de la psicóloga y terapeuta Virginia Cisneros, muchos de esos conflictos tienen que ver con su sentido de identidad y pertenencia, ya que en ocasiones se les niega la posibilidad de conocer el nombre o el rostro de su padre ante la falta de apoyo económico o emocional de su parte.

Su consejo en este delicado tema es:

1. No negarles la oportunidad de conocer al hombre que les dio la vida.

2. Evitar formar una imagen negativa de esa persona en los hijos, pues solo le dolerá y lo confundirá.

3. Explicarle cómo surgió la relación entre sus padres.

4. Hacerle ver que no ser esperado no significa no ser profundamente amado.

5. Señalarle la causa de su ausencia y, conforme crezca, ahondar en esos motivos de manera que pueda comprenderlos sin sufrir innecesariamente.

“Enséñale a tu hijo amor, respeto y aceptación. Respeto es saber los límites, mismos que la madre debe tener claros. Amor es el sentido de seguridad, es inducir al niño a descubrir sus posibilidades personales y marcar su atención en ello. Hacerle saber que todo tiene solución. Que todo aprendizaje debe ser adquirido para ser feliz, no para sufrir. Aceptación: esto es lo que nos toca vivir. Eso te da claridad para guiar como madre, debes guiarlo para desarrollar sus posibilidades con el fin de que sea feliz en el aprendizaje”, afirma.


El dilema de dejar la soltería

Ser mujeres “solas” se puede llegar a convertir en un estigma social y, más allá de eso, en una auténtica batalla personal: ¿estará bien rehacer mi vida?, ¿y si fracaso?, ¿cómo podría afectarle a mi hijo?

En ese sentido, Alejandro de los Ríos, afirma que existe cierta responsabilidad de carácter existencial de la madre, es decir, de saberse quién es y tener muy claro qué es lo que va a buscar en una pareja.

“Al tener esa claridad -no solo es un tip para mamás solteras, sino para todos en general-, y al momento de emprender una relación con cualquier persona, tienes que tener en cuenta y muy claro los no negociables, esas tres o cuatro cosas que no estás dispuesta a que pasen en tu relación: que mi pareja me desafirme o me sea infiel. Si sabes quién eres y tienes claridad en tus límites, estoy seguro que vas a encontrar la pareja que te valore desde donde quieras que te valore y estarás ahuyentando a aquellas parejas que te vean como un objeto sexual, decorativo o una relación donde no exista responsabilidad y respeto”, dice.

En otras palabras, hay que tener en claro quién soy porque eso va dejar que las cosas sucedan o no sucedan.