El defecto de la curia es ser vaticano-céntrica: Francisco

“Los jefes de la Iglesia han sido narcisistas, adulados por cortesanos”, dice y agrega que la “corte es la lepra del papado y que la guiará a la modernidad”.
Líderes de credos de todo el mundo se reunieron en la Plaza del Capidoglio, en Roma, durante el 27 Encuentro Internacional por la Paz.
Líderes de credos de todo el mundo se reunieron en la Plaza del Capidoglio, en Roma, durante el 27 Encuentro Internacional por la Paz. (Gonzálo Sánchez/EFE)

MéxicoCiudad del Vaticano

El papa Francisco aseguró que el defecto de la curia romana, el gobierno de la Iglesia, es que se ocupa solo de los problemas de la sede papal olvidando el mundo que le rodea, además, anunció que buscará llevarla a la modernidad, así lo dijo en una entrevista publicada ayer en el diario La Repubblica.

La curia “tiene un defecto: es vaticano-céntrica. Ve y se ocupa de los intereses del Vaticano y olvida el mundo que le rodea. No comparto esta visión y haré de todo para cambiarlo”, explicó Jorge Bergoglio al fundador del rotativo, Eugenio Scalfari.

La entrevista se publica al momento que el llamado G8 de la Iglesia, el consejo de ocho cardenales nombrados por Francisco, analiza la posible reforma de la curia romana.

“La Iglesia tiene que volver a ser una comunidad del pueblo de Dios y los presbíteros, párrocos y obispos deben estar al servicio del pueblo de Dios”, añadió Bergoglio.

Para el pontífice, en el pasado “los jefes de la Iglesia han sido a menudo narcisistas, adulados por sus cortesanos” y agregó que “la corte es la lepra del papado”.

Sobre su visión de la Iglesia, explicó que no se debe basar en el “proselitismo”, sino “en escuchar las necesidades, las desilusiones, la desesperación y dar esperanza a los jóvenes y ayudar a los viejos, abrir al futuro y difundir el amor. Ser pobres entre los pobres”.

Bergoglio recordó que en el Concilio Vaticano II se decidió “mirar al futuro con espíritu moderno y abrir a la cultura moderna, que significaba ecumenismo religioso y diálogo con los no creyentes”.

Pero el pontífice reconoció que “hasta ahora se ha hecho poco” y anunció que él tiene “la humildad y la ambición” de llevar a cabo ese camino de la Iglesia hacia la modernidad.

Respecto a los cambios que tiene previsto hacer, recordó cómo ha nombrado el consejo de los ocho cardenales para que lo aconsejen.

“No son cortesanos, sino personas sabias, animadas por mis mismos sentimientos. Esto es el inicio de una Iglesia con una organización no solo vertical, sino también horizontal”, destacó.

En la conversación con Scalfari, Francisco bromeó al asegurar que cuando tiene delante un “clerical” también él se vuelve “anticlerical de golpe” y es que, explicó, “el clericalismo nada tiene que ver con el cristianismo y que San Pablo fue el primero que habló con los paganos, los creyentes de otras religiones”.

Aseveró que la Iglesia “no se ocupará de política”, pues “las instituciones políticas son laicas por definición y actúan en esferas diferentes (...) La Iglesia no irá más allá de su deber de expresar y difundir sus valores, al menos mientras yo esté aquí”.

En la entrevista también se tocan asuntos de actualidad y Bergoglio consideró que “los grandes males que afligen al mundo son el desempleo de los jóvenes y la soledad en la que ha dejado a los viejos”.

Francisco habla de los santos de su experiencia religiosa y, aunque matizó que no se puede hacer una clasificación de preferidos “como si fueran futbolistas argentinos”, los “más cercanos a su alma” son San Francisco y San Agustín.

Reveló que tras ser elegido Papa y mientras esperaba antes de asomarse al balcón de la basílica de San Pedro cerró los ojos y dejó de sentir “el ansia y la emotividad”.

“Una gran luz me invadió, duró solo un momento aunque me pareció muchísimo tiempo. Luego la luz se disipó, yo me levanté de golpe y me dirigí a la mesa donde estaban los cardenales para firmar el acto de aceptación. Y firmé”, relató.

El papa termina la entrevista con Scalfari prometiendo un nuevo diálogo con el periodista, que se define ateo y a quien ya dirigió una carta sobre los no creyentes, en el que se afrontarán asuntos como el papel de la mujer en la Iglesia.

Transparentan por primera vez sus cuentas

El Instituto para las Obras de Religión (IOR), más conocido como el Banco del Vaticano, publicó por primera vez en su historia sus cuentas, según las cuales registró un beneficio neto de 86.6 millones de euros en 2012, que cuadriplica el de 2011.

Este beneficio permitió al IOR realizar una contribución de 54.7 millones al presupuesto de la sede pontificia.

El banco dio a conocer sus resultados en un informe anual publicado en su nueva página web, prueba de la nueva política de transparencia que el Vaticano quiere para un banco muy criticado por su opacidad en el pasado.

En 2012, los clientes confiaron 6 mil 300 millones de euros de fondos al IOR, se indicó en el comunicado.

El presidente prevé, para 2013, un balance “marcado por gastos extraordinarios vinculados al proceso de reforma y reorganización en curso y por los efectos producidos por la subida de las tasas de interés”, añadió.

El Papa pidió reformar el IOR en el marco de una revisión de las estructuras del Vaticano. El IOR gestiona miles de cuentas, principalmente de sacerdotes, religiosos, obispos, congregaciones, controladas por consultores externos. También sirve para hacer circular los fondos necesarios para las obras de la Iglesia en el mundo entero. Pero su opacidad permite que el dinero negro, especialmente el de la mafia, se blanquee en el IOR.

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Encuentro de diversas religiones

Líderes de credos de todo el mundo se reunieron en la Plaza del Capidoglio, en Roma, durante el 27 Encuentro Internacional por la Paz, para fomentar los valores pacifistas en el planeta mediante la espiritualidad. Los principales objetivos son la desaprobación del terrorismo, el fortalecimiento de la esperanza y el impulso del diálogo en problemas internacionales.