Jorge Tellaeche pone su granito de arena

El pintor mexicano ayuda a quienes más lo necesitan con el proyecto 'Va por mi cuenta', donde Comedores Santa María y Fundación Alsea preparan alimentos nutritivos para niños de bajos recursos.

Ciudad de México

El pintor que desde muy pequeño comenzó a dibujar y a enviar a su abuela algunos de sus trabajos a Europa, donde ella radicaba y escribía poesía, insiste que no tiene una fecha precisa de inicio, pero sí sabe que le gusta lo que hace y lo llama Arte Contemporáneo. Su colección más reciente es Delicate Situation, integrada de 36 piezas, entre pintura, dibujos y esculturas, mismas que se expusieron en una casona antigua de la Condesa, donde se podía entrar por medio de citas.

Admirador de Frida Kahlo, Jorge también tiene sed de ayudar a quienes más lo necesitan y si es por medio de su arte, mucho mejor, por ello se ha involucrado en causas sociales enseñando lo que mejor sabe hacer, su última participación fue con la actividad Va por mi cuenta de Dominos’s Pizza, para Comedores Santa María, donde Fundación Alsea también colabora en su operación para preparar alimentos nutritivos y darlos a niños de bajos recursos.

Actualmente operan tres comedores, ubicados en Metepec, Ecatepec y Chalco, a este último fue invitado el equipo de Set Social para acompañar al pintor Jorge Tellaeche para convivir con los niños.  

¿Cuál fue tu experiencia al convivir con los niños?

Definitivamente te dan muchísimo más de lo que tu les das a ellos, son lecciones muy precisas, tuve varios momentos que me conmovieron muchísimo: te escuchan y de inmediato se aprenden tu nombre, te involucran y se involucran en la actividad. Creo que una de las cosas que nos falta en nuestra cultura es el agradecimiento, lo perdemos muy fácilmente.

¿De qué se trataba la actividad?

La actividad era colorear una de las obras titulada Jardín Fantástico y a partir de eso una reinterpretación de ellos para que lo pusieran en el comedor o se lo dieran a su mamá, y al final muchos fueron “Para Jorge”, incluso, uno de ellos escribió “Para el mejor artista del mundo”.

¿Por qué elegiste Jardín Fantástico para los niños?

Tiene referencias a mi exposición antepasada, de animales, mandalas con muchísimo color y formas orgánicas interconectadas, lo que quería era hacer un dibujo que representara lo que sentí la primera vez que fui a los comedores con el proyecto de Va por mi cuenta. Y es un jardín fantástico, fuera de este mundo, donde ellos pudieran divertirse. Parte de las historias que me contaron es que por educación y por el sistema familiar que tienen, se sienten menos y a veces son abusados por el tío, hermano, papá, vecino, en muchos sentidos, entonces pierden ese valor propio como personas, como individuales.

Obviamente en los comedores no puedes ser psicólogo ni educador, pero con canciones y buen trato aprenden que son gente importante e individual. En antiguos trabajos he dibujado mucho una corona como si fuera de papel, porque es una corona que yo me pongo todos los días, es una corona falsa, pero al mismo tiempo es muy real porque yo decido que soy rey de mi propio destino y de alguna manera quiero pasarle esta energía a ellos, decirles tú eres rey de tus propias decisiones, tú decides quién quieres ser y cómo quieres ser. Es importante saber quiénes quieren ser ellos y cuáles son las responsabilidades, es una enseñanza fuertísima, no nada más quieren ser bombero, porque son populares, sino porque quieren ayudar a la gente. Muchos quieren ser cocineros, porque no nada más dan comida, también felicidad y cuidado y eso es algo que ellos quieren hacer. Eso es conmovedor.

Este Jardín fantástico está lleno de estas mandalas de líneas orgánicas que se van interconectando para que te hagan sentir y pensar que todos somos parte de este Jardín fantástico y necesitas todas esas partes para estar sumergido con esta energía.