El estilo oriental llega a Polanco

Ubicado en la zona de Polanco, este espléndido penthouse combina una arquitectura con una propuesta de interiorismo con exclusivas obras de arte y accesorios vintage.

México

La esencia de un proyecto de diseño integral se vive en el penthouse de la calle Calderón de la Barca, la cual es el resultado de la fusión de una arquitectura funcional y una propuesta de interiorismo con mobiliario contemporáneo, donde las obras de arte y accesorios vintage son creaciones exclusivas de Adán Cárabes, arquitecto encargado del proyecto, además de tener una selección de objetos que expresan conceptos tan dispares como la irreverencia y la espiritualidad.

El departamento está ubicado en Polanco, en la Ciudad de México,y tiene una extensión de 420 m2 . El alcance de diseño por parte de Cárabes integró distintas especialidades, como arquitectura, interiorismo, iluminación, mobiliario, jardinería, agencia de arte y artista plástico, por lo que define en un único planteamiento una muestra de la importancia y eficacia de una propuesta holística.

En palabras del arquitecto, el estilo con el que se unific a el concepto de vivienda es el Oriental – Étnico Chic, una combinación de elementos con distintos orígenes que unidos desvelan un solo tema recurrente.

Dentro del espacio interior, en la sala se colocó un sofá revestido de piel de búfalo que ocupa el espacio protagonista. Al mismo tiempo e xiste una conexión visual con las sillas del comedor tapizadas en piel de v aca; como complemento a estas piezas singulares se integraron sobrias mesas de centro, laterales y de comedor.

La recámara principal está inspirada en el mediterráneo, vestida con exquisita ropa de cama de la marca Frette, la cual contrasta con dos sillones en terciopelo violeta y un panel antiguo chino intervenido por el arquitecto.

Para concluir el espacio, la terraza principal se diseñó con una profunda influencia japonesa que proyecta un balance entre el jardín de contemplación, el mobiliario origami de Cárabes y el uso de macetas de cerámica y cobre con abundante vegetación.

De manera positiva, es evidente que el proyecto en su totalidad captura la esencia del usuario y de sus vivencias, fundiéndose de manera sutil pero precisa con la visión del arquitecto para un resultado extraordinario e integral.