Diseño e historia en el barrio de Neuilly Sur Seine

Con un estilo neoclásico contemporáneo rodeado de obras de artemoderno, este departamento parisino es un ejemplo de una eleganterenovación interior en un conservado monumento histórico.

París

Hay sitios dentro de las grandes urbes que siempre se caracterizan por algún edificio histórico, por asentamientos urbanos contemporáneos o simplemente por congregar diseño, calidad de vida y esnobismo.

En este caso hablaremos de un interesante proyecto de diseño instalado en el barrio de Neuilly Sur Seine muy cerca de la cosmopolita ciudad de París, realizado por la famosa diseñadora de interiores Stephanie Coutas.

Antes de entrar en detalles, hay que recalcar que Neuilly es técnicamente un suburbio, que se encuentra inmediatamente adyacente a la ciudad y se extiende directamente.

El área está compuesta en su mayoría de personajes muy ricos, barrios residenciales elegantes, así como la sede de muchas empresas importantes como el New York Times París. También cuenta con un castillo barroco que ahora es un museo y que, muy cerca, alberga pequeños hostales donde la mayoría de los europeos gustan visitar sus viñedos y veredas en verano.

Es una casa-departamento de 400 m2 puestos en dos niveles, donde la mayor parte del trabajo o intervención se realizó en el interior, ya que el exterior no fue tocado debido a que es una fachada clásica neoclásica de finales del siglo XIX y hay un alto respeto por los monumentos históricos del sitio, así como fuertes reglamentos de conservación.

Lo que llama la atención es que los dueños son coleccionistas de arte moderno y contemporáneo, lo cual se convirtió en un punto de partida a la hora de repensar en todos los espacios interiores. Coutas eligió ir por un sencillo estilo neoclásico contemporáneo, para que las obras de arte pudieran comulgar con todo el espacio.

En la zona de la sala podemos observar el uso de maderas preciosas con tratamientos barridos semejando un estado vintage, donde el toque actual lo da la coloración.

Las paletas utilizadas en toda la casa van desde naranjas oscuros, amarillos mostazas, verdes y negro grafito.

La sala de juegos resulta un espacio encantador debido al acertado uso del rojo cereza en las paredes y maderas. Brinda una sensación de elegancia casual que adjunta objetos de arte como la lámpara central que se encuentra sobre la mesa de juegos.

La cocina es un diseño muy sencillo, nada asombroso porque la familia no pasa mucho tiempo ahí, más bien se planeó como un espacio utilitario y de gran resistencia en materiales.

Algunos muebles fueron diseñados en el despacho de Coutas llamado 1001 Maison, como algunas sillas de los lobbys y recámaras; todo lo demás fue comprado en tiendas de diseño afamadas como Vitra.