Bar chilango inspirado en Manhattan

Este bar ubicado en la Condesa, diseñado por los arquitectos Rubén Bross y Alejandro Marínez, reproduce el ambiente de la zona de Manhattan.

México

La ciudad de Nueva York y el agua quina son los elementos de donde surge Niuyorquina, restaurant bar que evoca aquella ciudad y en donde los cocteles a base de esa bebida son la especialidad.

Un largo recorrido por diversas ciudades de Europa y Estados Unidos: Nueva York, Las Vegas, París, Lyon y hasta Budapest, les sirvió a los propietarios como inspiración. En cada sitio tomaron nota de los detalles que les llamaban la atención, para posteriormente retomarlos en su negocio. Al final, el eje central fueron los bares de Manhattan.

Fue en la Gran Manzana donde antiguas fábricas y talleres empezaron a ser transformados en espacios comerciales y habitacionales. Esta corriente dio lugar estilo industrial, que se caracteriza por integrar las instalaciones mecánicas a la decoración.

Este estilo es el que sigue el interiorismo de Niuyorquina y del que estuvieron a cargo los arquitectos Rubén Bross y Alejandro Martínez. Las vigas de acero remachado de la construcción original resultaron un excelente comienzo para lograr el ambiente que se pretendía. Muros de ladrillo recocido, instalaciones mecánicas expuestas y arbotantes de luz fabricados con tubería de cobre, son algunos de los elementos que se encargan de reafirmar el estilo fabril.

Para dar calidez al lugar se eligió mobiliario de piel en color chocolate, bombillas vintage y materiales y piezas recicladas. La acertada iluminación, que complementa la luz natural que entra a través de los amplios ventanales, aporta mucho a este aspecto del ambiente.

El lugar ofrece zonas para todos los gustos, desde la amplia barra al fondo del local, hasta el área conocida como VIP, en el otro extremo del espacio, amueblada con cómodos sillones.

Y para que los parroquianos se sientan en un entorno neoyorquino en todo momento hay toda una serie de  detalles para evocarlo, desde un muro tapizado con ejemplares del New York Times, los baños con elementos de las estaciones del metro y hasta el emblema del lugar: una chica muy fashion, a la manera de las protagonistas de Sex and the City posando como la Estatua de la Libertad.