Luces, cámara, ¡arquitectura!

Ubicada en una exclusiva área en Miami, esta residencia es el primer diseño del cineasta Alejandro Landes, quien buscó crear una narrativa cinematográfica en la arquitectura.

Casa Bahía mantiene la apariencia de ser un típico refugio tropical en el corazón de Miami, Florida, pero esconde un entendimiento profundo de diseño y psicología donde se enfatiza el bienestar y el desarrollo humano. En este santuario, la conexión con los elementos se acentúa en el día a día, siguiendo la idea que en la simplicidad yace la belleza, y que en la restricción se encuentra el verdadero lujo. 

Cuando Alejandro Landes comenzó con el proceso de diseño de esta casa frente al marítimo de Coconut Grove, un suburbio al sur de la ciudad, él sabía que debía ser extraordinaria. Sin embargo, también se encontró con distintos retos, como el tamaño del terreno; el estricto código normativo de construcción que limita la extensión de ventanas hacia el sur, y que el primer nivel de construcción debía estar ubicado sobre el nivel del mar. Adicionalmente, para Landes esta experiencia es única, pues es su primera incursión en el mundo de la arquitectura profesional. 

Alejandro Landes es un director de cine que ha puesto su corazón por completo hacia el espacio, la forma, el color, la profundidad, el enfoque y la arquitectura. Landes nació en Sao Paulo, su padre es ecuatoriano y su madre colombiana, y creció principalmente en Ecuador. Después entró a la Universidad de Brown en Estados Unidos, donde estudió política y economía, y aprovechaba para entrar ocasionalmente a clases de arquitectura. 

"Solo las cosas bien hechas se pueden evidenciar. El resultado es algo que deseas tocar": Alejandro Landes

Para Landes, Casa Bahía se convirtió en un proyecto personal, una residencia de 1850 metros cuadrados que sigue una estética contemporánea con influencias japonesas y tropicales, que observa cercanamente la Bahía Vizcaína. La naturaleza y la arquitectura se funden sutilmente en esta estructura que aparenta flotar sobre el agua y la vegetación. 

El diseño también diluye las barreras entre el exterior y el interior al conectar la naturaleza más intensa con la vida diaria de los habitantes.

 

Los espacios sociales se definieron en tonos térreos que enmarcan las vistas del océano por medio de ventanas de piso a techo y balcones en cada habitación, brindándoles un rincón privado para poder disfrutar del cielo y el mar. Además, como parte de las áreas abiertas se ubicó un patio debajo de los volados del edificio, así como una terraza en la azotea.  

El proyecto crea una experiencia atemporal, con un profundo sentido de permanencia. El concreto en el exterior aporta un sentido de solidez que contrasta con elementos ligeros que exhiben una arquitectura urbana con tradiciones antiguas, logrando un balance muy preciso.

 

La particular atención a los detalles sutiles: las alturas, las profundidades, la iluminación y el uso de los materiales aparentes, caracteriza a la estética de la casa y forman parte esencial de su narrativa. Casa Bahía en sí es una historia que entrelaza cada elemento, piedra, tela y madera en algo totalmente evidente, que al final revela la esencia de cada uno de sus componentes y resulta en un efecto de realidad profunda y sobrecogedora.  

Alejandro Landes dedicó más de dos años a la construcción de esta residencia, donde el espacio que más lo define y disfruta es el patio que se crea por medio del volado necesario por la reglamentación de protección contra inundaciones, transformando un requerimiento en el corazón del espacio para su autor.