ENTREVISTA | POR VIANEY FERNÁNDEZ

Fernando Rivera Calderón Periodista, locutor humorista, músico, voz de Monocordio, escritor

Fernando Rivera, a contracorriente del diccionario de la RAE y de todos los lexicones conocidos, ha publicado su Diccionario del caos, ilustrado por Fernando Magallanes; lo que menos impera es el orden.


“El caos es la mejor manera de vivir”

Fernando Rivera
Fernando Rivera (Especial )

Ciudad de México

¿De dónde surgió este caos?

De una serie de eventos entre afortunados y desafortunados. Estaba escribiendo un libro de ensayo que se iba a llamar el Laberinto de la sobriedad, sobre la ebriedad, pero se metieron a robar a mi casa y se llevaron mi computadora. Como soy un caos, nunca respaldé lo que llevaba del libro. Mi editora me aconsejó que en vez de rescribirlo hiciera uno nuevo. Me propuso hacer algo con todo eso que escribo de repente en servilletas o cualquier pedazo de papel. Y después de concebir la idea, Fernando Magallanes fue el primero que se entusiasmó con el proyecto.

Y entonces decidiste rebelarte contra eso que se llama tiranía alfabética.

En este libro cuestiono el orden alfabético porque no me parece lógico que pongamos agua y aceite en el mismo apartado solo porque empiezan con a. O la distancia entre amor y odio. En la vida no vas de la A a la Z, por eso mi pelea de esta concepción ortodoxa de cómo deben ser las cosas.

Define caos.

Mi manera de acercarme al orden. La disposición de las cosas y de los eventos que uno va percibiendo en su vida sí tienen un sentido. Nuestro afán de querer darle un orden a los fragmentos de la vida es muy iluso. Si vas a tener un hijo no puedes programar el día en que nacerá o el color de sus ojos o el sexo. El caos es la mejor manera de vivir.

¿El primer libro que tuviste en tus manos fue un diccionario o te pasó como Peña, que se topó con la Biblia?

El diccionario, desde niño lo consulto. Mi papá tenía un tomo rojo gigante y con las letras descascaradas de lo viejito que estaba. Se lo dio su abuelo. Es un tipo de libro entrañable, tanto que me atreví, con este libro, a hacerle una burla, una crítica y un homenaje también. Pero mi biblia es el Diccionario del Diablo, de Ambrose Bierce, era como mi santo al que me encomendaba mientras escribía.

¿Por qué dices que estás desilusionado del periodismo?

Quizá el periodismo me desilusionó cuando bajó las armas en pos del diseño, y ahí vuelve mi pelea con el orden. A mí todavía me tocó una época en la que como reportero podías llegar a las 12 de la noche con una nota increíble y podías decir “paren prensas”. Un día llego con mi nota tarde y me sale un geek a explicarme que la nota no podía entrar porque ya no había espacio, que ya estaba diseñada la página. Ahora, en los tiempos del Twitter ya no eres el Prometeo que va a llevar la exclusiva. Creo que el periodismo exige una revisión porque parece que ahora es la tecnología la que nos maneja y no nosotros a ella.

Periodista, locutor humorista, músico, voz de Monocordio, escritor, solo te falta ser psicomago como Jodorowsky.

Es que me gusta todo (risas). Me falta hacer cine. Quiero filmar un documental sobre el box, con esos personajes que conocí cuando estaba en Deportes en El Nacional, como El Púas Olivares, por ejemplo.