Pernambuco, la Riviera Atlántica al norte de Brasil

La costa norte de Brasil está llena de historias, exóticas playas y una cultura que se vislumbra entre el pasado portugués, español y holandés.
Recife, capital de Pernambuco, es una de las ciudades más pobladas al norte de Brasil.
Recife, capital de Pernambuco, es una de las ciudades más pobladas al norte de Brasil. (Cortesía)

Visitar esta región de Brasil es toda una experiencia de viaje, ya que hay decenas de rincones por explorar, como Pernambuco y en particular Recife, que tienen una infraestructura turística competitiva y sobre todo una vocación por recibir visitantes de todas partes del mundo.

Aquí el idioma no representa un problema, a pesar de que poca gente habla inglés, es posible sostener una conversación básica hablando en español y escuchando en portugués, dada la similitud de los idiomas.

Llegamos a Pernambuco, en la región noreste de esta república federal, la zona más al oriente del país que constituye, hoy en día, uno de los lugares con mayor desarrollo turístico en América del Sur, por sus playas, su historia, su arquitectura, gastronomía y su gente. Esta región brasileña es lejana en distancia, pero bastante cercana por la herencia latinoamericana que nos une como continente.

Para moverse en la región hay dos opciones, una es rentar un automóvil y la otra es contratar los servicios de una empresa turística local, en ambos casos se pueden recorrer los casi 200 kilómetros de litoral que ofrecen experiencias distintas y únicas del norte de Brasil.


¿Qué visitar?

Recife es la capital de Pernambuco, una de las urbes más pobladas al norte de Brasil, sus calles albergan unas serie de sitios que vale la pena conocer.

El Centro de Artesanías de Pernambuco, compila el trabajo de indígenas locales y gente de la comunidad, a muy buenos precios se encuentran cuadros, pequeñas figuras talladas en madera, juguetes y tejidos que reflejan la cultura del norte de Brasil.


A unos cuantos pasos está Muelle del Agreste, un espacio interactivo con una disposición museográfica que muestra las raíces de la cultura popular de esta región brasileña. Desde instrumentos musicales hasta utensilios de cocina que a lo largo de los siglos han forjado la cultura de Pernambuco, así como las diferencias con el resto de Brasil.

La Rua do Bom Jesus es una calle histórica en Recife, ahí está la primera Sinagoga del continente, edificada bajo el dominio holandés, es uno de los pocos edificios que se conservan del Siglo XVI y no fue destruido por los gobiernos portugueses. En esa misma calle está la Embajada de los Muñecos Gigantes, ahí guardan todas las grandes estructuras que usan durante las fiestas del carnaval, y representan a las personalidades más destacadas de la región y del mundo entero.

A unos 30 minutos del centro de Recife está la Oficina Brennand, un centro escultórico con exposiciones de la obra de Francisco Brennand en grandes espacios abiertos con jardines, el centro fue instalado en un viejo ingenio azucarero y es hoy en día, uno de los centros culturales más importantes de Brasil.


Olinda es una ciudad conurbada a Recife, está a pocos minutos del centro y es un espacio lleno de callejones empedrados, templos y arquitectura colonial que narran en silencio, el paso de portugueses, españoles y holandeses por estas tierras. Es un recorrido lleno de colores y aromas entre los puestos de tapiocas y los techos a dos aguas con tejas europeas. Las vistas a los rascacielos en Recife desde Olinda son espectaculares.

Pueblo abajo está la Iglesia do Carmo, una de las más antiguas de Brasil que data de 1580 y fue construida por la Orden Carmelita.

Porto de Galinhas es un exótico lugar 61 kilómetros al sur de Recife, en el pasado los ingenios azucareros fueron motor de su economía y por ello, ante la prohibición para importar esclavos, estos venían entre los compartimientos de las gallinas de Guinea en los barcos, de ahí que con el tiempo cambiara su nombre de Porto Rico a Porto de Galinhas (Puerto de Gallinas en español).

Es famoso por sus más de 30 kilómetros de playas protegidas por un gran arrecife coralino que cuando baja la marea, crea una suerte de albercas naturales entre el arrecife y la costa. Sus playas son consideradas de las más espectaculares de Brasil y cuenta con un concepto único llamado “Playa sin Barreras”, donde especialistas prestan equipo y atención a personas con discapacidades para que puedan gozar –de forma gratuita—de la experiencia de nadar en estas tranquilas aguas.

Hay dos interesantes proyectos en el puerto, uno de conservación del caballito de mar y otro de las tortugas marinas, en estos centros de interpretación se comparten los esfuerzos ecológicos de la comunidad para preservar estas dos especies en peligro por el crecimiento de la infraestructura humana. Hay una oferta hotelera muy amplia en este lugar, aunque vale la pena visitarlo haciendo base en Recife.

Playa Dos Carneiros es una pequeña bahía con las mismas características de la costa sur de Pernambuco, está 50 kilómetros al sur de Porto de Galinhas, ahí además de las albercas naturales producto de los arrecifes coralinos, cuando baja la marea se crean bancos de arena como islotes, donde se hacen pequeñas albercas con agua muy caliente como una suerte de spa natural.

Aquí vale la pena un paseo en catamarán –que se ofrece desde la playa principal—para visitar todas las regiones de esta bahía, desde los bancos de arena hasta la playa con arenas exfoliantes, donde son costumbre los baños de lodo al sol.



¿Qué comer?

Arroz con leche (salado), frijoles con cerdo de la región, las famosas picanhas de res o chivo, los guisos regionales y los extraordinarios postres como el bolo de rolo, brigadeiro o cartolas, se pueden encontrar en prácticamente cualquier restaurante de la región. La cocina es muy distinta a nuestros sabores y su base es muy parecida: arroz, frijoles, frutas y maíz.

El coctel caipirinha es también toda una experiencia, el toque se lo da la cachaça, un destilado con base en la caña de azúcar, así como los jugos de frutas locales.


¿Cómo llegar?


No hay vuelos directos de los aeropuertos en Pernambuco hacia México, lo más sencillo es hacer escala en Panamá y conectar hacia el Aeropuerto Internacional de Recife. Copa Airlines ofrece el servicio, son tres horas desde el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México hasta Panamá, y luego siete horas desde el también llamado “Hub de las Américas” hasta Recife.

Hay otras opciones más largas, volando directo a Sao Paulo y luego conectando a Recife, lo cual constituye, por lo menos, seis horas más de viaje.

La conectividad del aeropuerto de Recife con el resto de Brasil es muy amplia. Tiene vuelos internacionales directos a Lisboa, Frankfurt, Milán, Buenos Aires, Miami y Panamá.


¿Dónde hospedarse?

Lo más recomendable es hacer base en Recife, capital de Pernambuco, donde la oferta hotelera es amplia y diversa. Los más recomendables son el Hotel Atlante Plaza, junto al mar y en la zona sur de la ciudad; Mercure Recife, Transamerica Recife y el Radisson Recife, aunque también hay una variedad muy interesante de propiedades Airbnb que van desde habitaciones individuales hasta casas enteras junto al mar.


Historia de Recife

- Fundada en 1537 por los portugueses.

- Bajo el dominio español de 1580 a 1630 por la Unión Peninsular.

- Bajo el dominio holandés de 1630 a 1654.

- Dominada por los portugueses de 1654 a 1822.


El dato

Un real brasileño equivale a 5 pesos mexicanos.


Tip

Es más recomendable sacar dinero en los cajeros allá que cambiar divisas en el aeropuerto.