Un beso contra la homofobia

Al menos 13 deportistas y artistas alemanes participaron en la campaña "Propaganda oral - Caballeros contra la homofobia" de la revista GQ alemana.

Ciudad de México

La revista alemana GQ inició una campaña titulada "Propaganda oral - Caballeros contra la homofobia" para luchar contra la homofobia en aquel país.

La revista invitó 13 personalidades entre deportistas y artistas heterosexuales que aceptaron posar ante una cámara fotográfica mientras se basaban en la boca.

Entre ellos se encuentran Julius Brink y Jonas Reckermann, dos campeones olímpicos de voleibol de playa. Aunque ambos habían dudado posar para la lente, Brink afirmó a la edición alemana "espero que la campaña sirva para cambiar un poco la mentalidad de la gente".

"Es la primera vez en mi vida que beso a un hombre", expresó Herbert Grönemeyer, cantante alemán, que estuvo dispuesto a besar a August Diehl, uno de los actores de cine más prometedores de Alemania y que recordarás por dar vida a un oficial nazi en la cinta Inglorius Bastards.

La campaña pretende denunciar la violenta propaganda oficial que se está llevando a cabo en Rusia contra los homosexuales, sobre todo en Sochi, ciudad donde se llevarán a cabo los Juegos de Invierno y en la que se espera que los deportistas participantes no sufran discriminación.

El jugador de voleibol ya retirado, Jonas Reckermann, criticó la decisión de los comités en elegir como sedes de los Juegos de Invierno y el Mundial de Futbol 2022 a dos países homófobos: Rusia y Catar.

En la revista, se recuerda que hay 38 países africanos donde las relaciones de este tipo son consideradas un delito, incluso en Uganda se debate la posibilidad de castigarlos con pena de muerte.

"Siempre es la misma historia, miedo a algo que no se entiende", señaló el actor August Diehl a GQ Alemania, quien se mostró contento de haber participado en la sesión y "además, con una foto muy hermosa".

Esta iniciativa fue impulsada por el director de la revista José Redondo-Vega, quien posó posar frente a la cámara con su colega Andreas Laux, editor de la versión online de GQ. "Con esto queremos enviar un claro mensaje a una sociedad libre", señaló Redondo-Vega.