Arte y cervezas en Tel Aviv

El ejemplo perfecto del encuentro entre un espacio moderno con un toque clásico en su composición es la esencia del interior de Pastel, un bar cervecería ubicado en la ciudad de Tel Aviv, Israel. 

Israel

Diseñado por el arquitecto Baranowitz Kronenberg, situada en la nueva ala del museo de Tel Aviv dentro del bloque cultural de la ciudad, se encuentra esta obra en la que el atrevimiento predomina y desafía la relación tripartita entre arte, exhibición y espacio.

En este contexto se encuentra el inmueble, que cual cuenta con 400 m2 en la planta baja del edificio frente al jardín de esculturas del museo, donde su bosque de eucaliptos lo transforma en un lugar único.

La entrada se dirige a través de la plaza que envuelve al museo, donde el panorama invita a cruzar el jardín de las esculturas y disfrutar de la experiencia.

El concepto nace de la yuxtaposición entre dos mundos, llamada new and next, que toma como base la hipergeometría del diseño de la nueva ala del museo y la cultura de la brasserie, una tradición de casi dos siglos de antigüedad en el arte culinario.

El toque moderno se ve reflejado en las vistas panorámicas hacia las terrazas y el jardín de esculturas; la composición de matices blancos con movimiento y sombra, las entradas de luz y la ventilación del inmueble le dan un sentido acogedor y vida al espacio.

Por otro lado, el giro clásico entra por medio del mobiliario. Las cabinas de madera, las placas de mármol para la barra, las mesas y la cristalería son los elementos clásicos del brasserie.

Pastel cuenta con un secreto, el alcohol beat box, un mini bar casi oculto donde, a través de mobiliario moderno y paredes en tonos cobrizos, se logra una atmósfera diferente y más intensa donde los clientes pueden disfrutar de una bebida mientras socializan. Es el diseño perfecto para una ciudad que nunca duerme.