Arquitectura con enfoque ecológico

Una dualidad mística representa la esencia de esta casa que enciera tres jardines, ofrece una experiencia diferente y captura lo mejor del entorno.
La residencia consta de tres jardínes, cada uno pensado, construido y habilitado en función a diferentes periodos del año y horas del día.
La residencia consta de tres jardínes, cada uno pensado, construido y habilitado en función a diferentes periodos del año y horas del día. (Fotos: Cortesía Fernando Guerra- FG+SG)

Three Gardens House se localiza en la ciudad de Mubarak Al Kabeer, en Kuwait, una residencia que cuestiona el uso de los espacios exteriores durante todo el año, especialmente en un clima tan extremo como el de Medio Oriente. El proyecto plantea nuevas estrategias de confort que permitan a sus habitantes vivir al máximo estos sitios.

La vivienda fue proyectada por la firma AGI Architects, un estudio internacional fundado por dos arquitectos formados en la Universidad de Harvard, Joaquín Pérez-Goicoechea y Nasser B. Abulhasan. La construcción tiene una extensión de 1300 metros cuadrados y fue terminada en 2016.

La estrategia para apropiarse y utilizar por completo los espacios exteriores fue dividir los usos de acuerdo al periodo del año y clima, lo que generó el diseño de tres jardines con características específicas que se ubican uno por cada nivel de la casa.


El primero es el jardín húmedo en la planta baja, el cual permite refrescar las zonas contiguas durante los meses más cálidos. Esta área se ubica entre los ámbitos sociales de la casa, junto con la alberca y varias fuentes.

A cuatro metros debajo del nivel de calle se localiza el jardín de verano, un ambiente protegido por la inercia térmica de la tierra y por las sombras de los volúmenes de la construcción. Además, en este jardín se emplea una lámina de agua que permite un proceso de evapotranspiración que se utiliza para generar un enfriamiento que asciende y refresca los niveles superiores.

El tercer jardín se ubica en la cubierta, un espacio ideal para disfrutar los días de bajas temperaturas y las noches de verano. En esta zona se diseñó una cubierta perforada que evita la radiación directa y al mismo tiempo imprime una sensación de privacidad en relación con los vecinos.

La circulación y la dinámica interior surge como un reflejo de la relación de los usuarios como familia. La separación de los espacios y niveles divide coherentemente las áreas privadas y sociales, por lo que la circulación vertical y horizontal se definió de una manera fluida para ofrecer recorridos diversos, algunos directos y otros indirectos, ya sea en el interior o el exterior.


Uno de los grandes aciertos de la casa es que permite una conexión visual completa de las áreas públicas entre todos los pisos. Al mismo tiempo, de una imagen exterior notablemente cerrada se desdoblan múltiples puntos de encuentro y recorridos con muros revestidos de piedra uniforme y azulejo cerámico blanco, materiales que ayudan en gran medida para iluminar los diferentes ámbitos interiores de forma natural.