Minimalismo portugués

Una misteriosa pieza de arquitectura mínima se puede observar a la distancia, lista para ser descubierta.
En el exterior y en todas las superficies se implementó un sistema con acabado blanco, para enfatizar la piedra oscura en muros como remate visual.
En el exterior y en todas las superficies se implementó un sistema con acabado blanco, para enfatizar la piedra oscura en muros como remate visual. (Cortesía João Morgado - Fotografia de arquitectura)

A través de los callejones de un poblado en Portugal, se puede observar a la distancia una vivienda especial: la casa Vila do Conde, la cual toma en consideración el paisaje local, pues se une a él y respeta la orientación y la topografía de su terreno. La arquitectura de esta residencia tiene la intención de establecer una conexión que va desde lo construido hasta el entorno.

Esta casa se ubica en Lugar do Monte en la villa Toughunhó, cerca de Vila do Conde, en Portugal. El proyecto fue realizado por el arquitecto Raulino Silva en una extensión de 533 m2.

La arquitectura por la parte frontal se presenta como un solo volumen mínimo que se abre en mayor medida hacia el frente, ofreciendo la entrada sin ningún tipo de reserva ni distinción. Sin embargo, en la fachada posterior el volumen único se divide en dos elementos, lo que marca una diferencia en las áreas por uso y espacio, le da una identidad propia y establece conexiones claras del interior al exterior.

En el nivel inferior se ubicaron la sala, el comedor y la cocina orientados hacia el jardín y la alberca. En este mismo piso se localizan la cochera y las áreas de servicio, como lavandería, cuarto de máquinas y bodega. En el nivel superior se definieron las áreas privadas y una de trabajo, todos los ámbitos con salida al balcón y vista hacia los jardines.


Respecto a la selección de la paleta de materiales, se recurrió a una duela de madera de pino para el piso, incluyendo el recubrimiento de los peldaños de la escalera flotada. Además, en la cubierta de la cocina y el piso de esta área se utilizaron piezas de la marca Silestone en un tono blanco, que definen un ambiente diferente con mucha limpieza visual. De la misma manera, en los baños se empleó un mármol blanco importado de Grecia, mientras que en la cochera y la lavandería se utilizó un acabado de concreto oscuro en el piso.

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La carpintería se construyó por medio de paneles de mdf en puertas, muros, closets, estanterías y gabinetes para cocina y baños. La puerta principal se realizó en madera de pino. Vale la pena destacar, que toda la carpintería está recubierta con pintura blanca y un sellador de alto brillo.

En el exterior, en todas las superficies, así como muros y plafones, se implementó un sistema con un acabado blanco, utilizando un zoclo de mármol blanco con el objetivo de enfatizar la piedra oscura en muros como remate visual. Como piso exterior se utilizó un concreto oscuro en el acceso a la cochera y un deck de madera en tono de grises en el área de la alberca.

En el jardín posterior se construyó un pequeño cuarto que se emplea como espacio para el perro, área de máquinas y un baño adicional.

Sin duda, esta casa explora una calidad espacial sencilla, clara y mínima, la cual busca genuinamente y sin pretensión crear espacios de los cuales sus habitantes puedan apropiarse y transformarlos en lo que deseen.