Un arquitecto que aprendió de los mejores

Con un sentido de liderazgo y compromiso con la arquitectura, Viviano Villarreal dirige Mass Operations. Antes recorrió el mundo y trabajó con grandes arquitectos.

Mass Operations tiene varios sentidos. Por una parte, es la firma arquitectónica establecida en Monterrey y Hong Kong desde diciembre de 2014. Nació del objetivo del arquitecto Viviano Villareal - Buerón de tener su propio despacho al cumplir 30 años. Por otra parte, es una filosofía de trabajo en la que todos los proyectos al final se simplifican en un solo diagrama o una sola imagen.

"En la firma hacemos operaciones en masa. Nosotros como diseñadores aplicamos una serie de operaciones para producir arquitectura", señala Viviano. Sus sedes son Monterrey y Hong Kong porque son los lugares donde se forjaron la historia y experiencia del arquitecto.

"Tenía cinco años trabajando allá y me pregunté: ¿por qué tengo que despedirme de todo el networking que desarrollé en este tiempo e irme a México? Y si me quedaba significaba perder todos los proyectos que me surgían en Monterrey. Fue entonces cuando decidí que tenía que estar en los dos lugares al mismo tiempo", nos cuenta. La labor no es sencilla, pasa tres meses en cada lugar y lo hace funcionar a la perfección. 

Muy pocos tienen la suerte de decir que Rem Koolhaas fue su jefe, y esa es otra gran virtud de Mass Operations, ya que Viviano colaboró durante cinco años en OMA. Office for Metropolitan Architecture es como otra escuela, de la que han salido figuras como Zaha Hadid, el mexicano Fernando Romero, Bjarke Ingels y más. 

Viviano relata que desde siempre quiso ser arquitecto. "Un amigo me mostró una vez su ensayo para aplicar a una maestría y empezaba con la frase 'Yo no siempre quise ser un arquitecto'. A mí me daba mucho coraje no poder decir eso, porque la verdad es que yo soy parte de ese cliché, yo desde pequeño quería ser arquitecto. Quería hacer casas, pero no sabía que la persona que hacía casas se le llamaba arquitecto".

Hizo sus estudios en el Tecnológico de Monterrey, y desde el principio se planteó una serie de desafíos que hoy lo definen como arquitecto. El primer reto fue entrar al Tec, el segundo fue tomar clases con los maestros más temidos, después irse de intercambio en cuarto semestre, donde trabajó en la firma del chileno Felipe Assadi. Después de Chile, el reto fue la Cátedra Blanca del maestro Agustín Landa Vertiz, quien lo motivó a seguir en movimiento y aprender más. De ahí se fue a Ámsterdam, donde después surgió la oportunidad de irse a la oficina de OMA en Hong Kong.

El último reto, y el más importante, fue tomar la decisión de dejar su trabajo en OMA para fundar su propia marca. Así fue y el resto es historia. Ahora mismo desarrolla proyectos al sur del país, en Monterrey, dos en Hong Kong y comienza uno en Bali.


Trabajar en Hong Kong le ha dado una perspectiva muy especial a la obra de Mass Operations sobre la importancia de un buen manejo del espacio: "Hong Kong es una ciudad muy bonita y especial, pero tiene mucha densidad, ahí adentro es una jungla donde la vivienda mínima son jaulas. Cuando aprendes de esa densidad, puedes hacer espacios muy funcionales, más eficientes, mucho más económicos y en verdad disfrutar del espacio", señala.  

Otra de las fortalezas del despacho es la habilidad de trabajar en equipo, Viviano siempre empieza su discurso con un "nosotros". Además de tomarse muy en serio la arquitectura y ser autocríticos, al respecto afirma: "Nosotros nos consideramos los serios de la arquitectura. Nos gusta encontrar lo inesperado en los proyectos, no lo típico, y hacer una crítica social. La crítica es muy importante, aquí nos criticamos mutuamente todo el tiempo. Creo que hace falta eso en la ciudad, hay mucha promoción, nadie critica".

Al cuestionarle cómo se mantiene inspirado, responde que es por medio de los viajes; a donde quiera que va, siempre busca cosas por ver. "Viajar a donde sea es un momento donde abres tus ojos a todo: al arte, a los performances, al movimiento, a cómo funciona la ciudad y a la arquitectura. Todo me nutre y entran semillas de posibles ideas". Es así como trabaja un buen líder que siempre está en movimiento, en busca de inspiración en todo a su alrededor y contando las mejores experiencias de su pasado con Rem Koolhaas. 

Con esa visión y compromiso, el futuro de Mass Operations es claro y muy prometedor; el siguiente paso es el desarrollo de proyectos en Estados Unidos y abrir la oficina allá también. "Probablemente California. Se puede tardar cinco o 10 años, pero de verdad hacerlo". Por ahora pronto regresará a Hong Kong a hacer lo propio y a forjar su propia historia en la arquitectura internacional.