Famosos que murieron en accidentes de aviación

Buddy Holly, Pedro Infante, Jim Croce y Jenny Rivera se encuentra en la lista de quienes hallaron la muerte a bordo de un avión.

Ciudad de México

Según algunas estadísticas, la probabilidad de morir en un accidente de aviación comercial es de una entre 5.4 millones. Esto quiere decir que es mucho más probable ser alcanzado por un rayo o devorado por un tiburón que figurar entre las víctimas mortales de la caída de un avión. Pero estas tranquilizadoras estadísticas de poco le sirvieron a estos famosos, los cuales vieron truncadas de golpe sus vidas tras abordar su último vuelo…

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Glenn Miller — 15 de diciembre de 1944

En plena Segunda Guerra Mundial, el más grande músico de la época de las grandes bandas volaba de Inglaterra hacia París para presentarse ante las tropas estadunidenses apostadas en Francia, pero su avión desapareció mientras volaba sobre el canal de la Mancha. Sus restos jamás fueron encontrados.

Pedro Infante — 15 de abril de 1957

En uno de los días más tristes para el pueblo de México, su ídolo cinematográfico —que era un fanático de la aviación— perdió la vida a bordo del Consolidated B-24 Liberator, que había sido un bombardero en la Segunda Guerra Mundial y que él mismo pilotaba, estrellándose poco después de despegar del aeropuerto de Mérida, Yucatán. El avión en que viajaba el actor de Guamúchil se impactó en pleno centro de Mérida. Sus restos fueron llevados al Panteón Jardín de la Ciudad de México, donde año tras año cientos de fanáticos siguen rindiendo homenaje al que fue una de las más grandes estrellas en el firmamento fílmico mexicano.

Buddy Holly, Ritchie Valens y J. P. Richardson “The Big Bopper”
— 3 de febrero de 1959

“El día que murió la música”: así bautizó el cantante Don McLean a esta fecha fatídica en su canción “American Pie”. Y es que la naciente música de rock & roll perdió de golpe a tres de sus grandes exponentes en un avionazo. El accidente tuvo lugar a las afueras de Clear Lake, Iowa, y la avioneta Beechcraft Bonanza —de sólo cuatro plazas— se dirigía a Moorhead, Minnesota; curiosamente, el plan original era que dos músicos de la banda de Holly, Waylon Jennings y Tommy Alsup, viajaran con él; pero el destino quiso que “The Big Bopper” contrajera influenza, por lo que Jennings le cedió voluntariamente su asiento, mientras que Alsup “echó un volado” con Valens para decidir quién ocuparía el cuarto asiento y perdió. Se dice que cuando Buddy Holly supo que su amigo Jennings no volaría, le dijo en tono de broma: “Ojalá que tu autobús se congele”, a lo que éste contestó: “Y yo espero que tu avión se estrelle”, una frase que lo perseguiría toda su vida…

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Otis Redding — 10 de diciembre de 1967

Uno de los padres del soul había estado en un show de televisión en Cleveland y, tras una llamada a su esposa e hijos, despegó con destino a Madison, Wisconsin. Unos kilómetros antes de su destino, el avión se estrelló en el helado lago Monona. Irónicamente, días antes de su muerte Redding había grabado su gran éxito “(Sittin’ On) The Dock of the Bay”, el cual alcanzó el #1 en las listas Billboard de manera póstuma.

Jim Croce — 20 de septiembre de 1973

El famoso cantante folk, autor de éxitos como “Time in A Bottle” y “Operator (That’s Not the Wat It Feels)” murió cuando el avión Beechcraft E18S en que viajaba se estrelló contra un árbol, poco después de despegar del aeropuerto de Natchitoches, Louisiana. Se determinó que la causa del accidente fue un error del piloto, quien debido a una limitación física no pudo ver que el árbol le obstruía el paso.

Lynyrd Skynyrd — 20 de octubre de 1977

Tres días después del lanzamiento de su disco Street Survivors, esta banda estadunidense de rock sufrió un accidente mientras sobrevolaba el condado de Amite, Mississippi, pues se habían quedado sin combustible y el piloto no pudo realizar un aterrizaje de emergencia. En el accidente murieron el vocalista Ronnie Van Zant, los hermanos Steve y Cassie Gaines y su mánager, Dean Kilpatrick, mientras que los demás miembros sufrieron heridas de gravedad. A raíz del accidente, la disquera reemplazó la portada del Street Survivors, en la que los miembros de la banda aparecían entre llamas, por una menos violenta.

Ricky Nelson — 31 de diciembre de 1985

Este cantante estadunidense fue uno de los primeros ídolos juveniles en los años del rock & roll, y entre 1957 y 1973 colocó 53 éxitos en las listas de popularidad Billboard 50. Sin embargo, en sus últimos años, su carrera y su vida personal habían caído en un bache. En la última semana de 1985, Nelson se encontraba en una pequeña gira en el sur de los Estados Unidos, y el día 31 despegaron del aeropuerto de Guntersville, Alabama, con destino a Dallas, Texas, para una gala de Fin de Año. Su avión se estrelló con unos árboles a unos kilómetros antes de llegar al aeropuerto de Dallas.

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John Denver — 12 de octubre de 1997

Este actor, compositor y cantante country, que gozó de cierta fama en los años 70, estrelló su recientemente adquirido Rutan Long-EZ contra el mar de California, muy cerca de las playas de Pacific Grove. Denver, que era un piloto muy experimentado, volaba solo.

John F. Kennedy Jr. — 16 de julio de 1999

El hijo del malogrado expresidente estadunidense y heredero del clan Kennedy despegó de Fairfield, New Jersey, a bordo de su avioneta. Su intención era acudir a la boda de su prima Rory Kennedy en Massachusetts, y lo acompañaban su esposa Carolyn y su cuñada Lauren Bessette. El Piper Saratoga que él mismo pilotaba se estrelló en las aguas del Océano Atlántico; la causa probable del accidente fue la impericia y poca experiencia de John.

Jenni Rivera — 9 de diciembre de 2012

La famosa cantante, compositora y actriz mexico-estadunidense terminó de dar un concierto en Monterrey y, junto con seis acompañantes, despegó del aeropuerto de dicha ciudad en la madrugada del 9 de diciembre de 2012, con destino al aeropuerto internacional de Toluca, a bordo de un jet privado modelo Learjet 25. Pocos minutos después de despegar, se perdió todo contacto con la aeronave, la cual fue encontrada horas después impactada en el municipio de Iturbide, Nuevo León. La causa exacta del accidente no pudo ser determinada.