“Mi aportación como creativa es que luzcan bien todas las mujeres”, Ximena Valero

La diseñadora mexicana se ha distinguido en el mundo de la moda por su ropa transformable que lo mismo puede ir desde un vestido sexy a una blusa ajustada o incluso falda

La diseñadora mexicana Ximena Valero se ha distinguido en el mundo de la moda por su ropa transformable que lo mismo puede ir desde un vestido sexy a una blusa ajustada o incluso falda. Radica en Los Ángeles, donde se encuentra la industria de la moda textil y manufactura, es por ello que después de vivir por tres años en Nueva York, cuatro años en San Diego, en Tijuana y en el Distrito Federal, finalmente, asegura, haber encontrado su lugar a los 36 años de edad.

¿Extrañas México?

Me encanta México, no me dejo extrañarlo porque voy seguido, estoy a dos horas de Tijuana, y voy mucho a Ensenada, a La Paz, y el DF lo visito como dos veces al año.

Cuéntanos el comienzo de tu carrera

Cuando tenía 9 años, mi mamá me llevó a clases de costura con una señora que vivía en mi colonia, en Tijuana, yo no quería ir porque prefería dormir, pero mi mamá era muy estricta y no me pedía opinión; sin embargo, desde el primer día de clase me enamoré. Desarrolló mi mente inmensamente. Fue demasiado mágico el poder regresar con algo que yo hice, me dio mucho entusiasmo, me hizo sentir capaz de hacer muchas cosas y después, en mis ratos libres, me dedicaba a desbaratar cosas, a coser y de ahí empezó todo esto de la moda.

“La moda transformable nació en Nueva York, donde tenía un estudio de fotografía […] Yo preparaba todos los looks […] y a veces no teníamos mucha ropa […] la carencia hizo que una blusa se convirtiera en falda…”

¿Cómo nació el concepto de “moda transformable”?

Nació en Nueva York, donde tuve la bendición de trabajar en Victoria´s Secret y al mismo tiempo tenía un estudio de fotografía en el que trabajaba durante la tarde-noche en la coordinación a lado de  mi equipo de amigos y hermanos, todos talentosos.  Yo preparaba todos los looks de moda y a veces no teníamos mucha ropa para vestir a las modelos que llegaban para hacer sus portafolios, entonces esa ropa yo la hacía por las madrugadas, porque no quería desaprovechar la oportunidad de vestirlas, entonces dejaba  instrucciones del vestuario. Ahí comenzó todo. La carencia hizo que una blusa se convirtiera en falda y que un vestido tuviera diferentes funciones.

¿Todos tus diseños se transforman?

Solamente algunos, pero tengo una mente que siempre está pensando “¿qué más?”.

¿La moda transformable vende más?

Esta moda nació en Nueva York, pero cuando me mudé a vivir a Los Ángeles, mostrábamos nuestras prendas en las boutiques, en diferentes showrooms, no estaba pensando en moda transformable, pero me di cuenta que mi colección estaba muy formal, entonces tenía que hacer algo más relajado para California, porque no había ventas y fue como se me ocurrió volver a mostrar lo que hice en el estudio fotográfico y empecé a vender mucho.

¿Aplica para todas las tallas?

Sí, tengo talla extra large. Empecé a hacer tallas muy pegaditas para las modelos de Victoria´s Secret, pero no todas las mujeres están así, mi aportación como creativa es que todas luzcan bien.

¿Quiénes han vestido tus prendas?

Eva Longoria, Ana de la Reguera, Jessica Anderson, Bárbara Mori…

¿En qué lugares de Estados Unidos te has presentado?

En Miami Fashion Week, donde obtuve el premio al Mejor Diseñador, en 2007; en Nueva York, en Los Ángeles…                                              

¿Cuál es tu próxima presentación?

Hoy vamos a Guadalajara para presentarme en Intermoda el 16 de enero. También me uniré a Lucy París que tiene proyección en Estados Unidos y Europa y próximamente en Palacio de Hierro en México. Precisamente, me encuentro tomando las fotos de la campaña que es Primavera-Verano con la imagen de Fernanda Romero, actriz mexicana, quien también me acompañará en el desfile en Guadalajara.

¿En qué precio oscila una prenda tuya?

Antes de Lucy París, una de mis prendas tenían el precio de 100 a 400 dólares y ahora con el apoyo de Lucy París aproximadamente van de 50 a 100 dólares.