Preserva tus tatuajes después de la muerte

Un start up holandés ofrece a su clientes preservar su piel tatuada por entre 300 y 500 euros
Detalle de un tatuaje preservado de 1800, expuesto en el Surgeons Hall Museum de Edinburgo
Detalle de un tatuaje preservado de 1800, expuesto en el Surgeons Hall Museum de Edinburgo (Tumblr/mudgeroonie)

El salón de tatuajes holandés Walls and Skin ofrece entre sus servicios uno muy particular: la preservación post mortem. Peter van der Helm & Judith van Bezu formaron la Fundación para el Arte y la Ciencia de Tatuar, que busca que los tatuajes duren más allá de la muerte y con ellos, el trabajo de sus talentosos creadores.

De acuerdo al sitio del salón “nuestra meta principal es preservar la piel tatuada después de la muerte. Esta puede utilizarse para exhibiciones o prestarse a los parientes. La razón para hacerlo es el valor emocional del tatuaje, el interés en contribuir en la historia del tatuaje y la preservación de la pieza de arte como testigo del trabajo del artista.”

Después de la muerte del donador, los patólogos retiran la piel sobre la que está trazado el tatuaje, la empacan en formaldehído y lo envían al laboratorio donde se retiran la grasa y el agua y se reemplazan con silicón. Es entonces que la pieza llega a la colección de la fundación y podrá exhibirse o prestarse temporalmente a la familia del donante.

Hasta el momento existen más de 50 interesados que pagaron entre 300 y 500 euros a Walls and Skin, dependiendo del tamaño de sus trazos. Entre ellos está uno de los artistas del tatuaje más reconocidos de holanda, Henk Schiffmacher. Después de ver una colección de tatuajes preservados en París- llevado a cabo por una fundación japonesa-se acercó al start up de sus compatriotas para preservar su piel en el futuro.

La preservación de tatuajes no es un proceso nuevo, de acuerdo a Matthew Lodder, historiador de arte de la Universidad de Essex. El estudioso de la modificación corporal que actualmente investiga sobre la historia del tatuaje en Estados Unidos y Gran Bretaña, afirmó a The Guardian que existen colecciones similares en museos en Tokio, Londres y Cracovia. La gran diferencia entre la iniciativa holandesa y mencionadas colecciones, es que la preservación los sus tatuajes se hará con permiso de sus dueños.

Van der Helm que al final, su prioridad son los donadores “la preservación de la piel también preservará la historia detrás del tatuaje. Los donadores deciden cómo les gustaría preservarlo. Haremos todo lo posible porque sus deseos se cumplan.”

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