Vivienda ecológica de la UNAM competirá en los jardines de Versalles

El sistema fue diseñado por 35 alumnos de arquitectura, ingeniería y trabajo social con el objetivo de solucionar problemas habitacionales en Iztapalapa.
Además de producir electricidad, puede captar hasta 415 litros de agua pluvial cada tres días.
Además de producir electricidad, puede captar hasta 415 litros de agua pluvial cada tres días. (René Soto)

México

Un equipo de 35 universitarios llevará el diseño denominado Casa-UNAM al Decatlón Solar 2014, la competencia de vivienda sustentable más importante del mundo, que se realizará en junio en Versalles, Francia, y en la cual México participa por primera vez.

El proyecto es un sistema constructivo modular que permite ampliar viviendas ubicadas en unidades habitacionales —departamentos o casas dúplex— aprovechando los espacios residuales para generar energía solar y capturar lluvia, lo que evita el hacinamiento y es capaz de generar cinco kilowatts/ hora, así como captar hasta 450 litros de agua cada tres días.

“Nuestro prototipo permite, a través de un sistema ligero y flexible, expandir el metraje cuadrado de estos hogares, ya sea para hacer departamentos encima de ellos o ampliar una vivienda única familiar... Proponemos que no pierdan energía y generen una menor cantidad de residuos”, detalló Santiago Mota, responsable del proyecto.

El sistema se instalará durante los próximos días en el Museo Universitario de Ciencias y Arte (MUCA), posteriormente será desensamblado para su traslado en barco hasta Francia. Como parte de la competencia, los jóvenes emprendedores tendrán 10 días para construir nuevamente la Casa-UNAM en los jardines de Versalles y demostrar que cumple con la eficiencia energética.

Para ser competitivos “tenemos un diseño bioclimático que permite aprovechamiento de energía y sistemas que pueden procesar el agua para disminuir ese consumo”, señaló María de los Ángeles Martínez, ingeniera del proyecto.

La energía que genera “es bastante, lo que pide la competencia, pero una vivienda mexicana con un kilowatt/hora es más que suficiente”, abundó Martínez. Mientras que puede captar 450 litros de agua pluvial cada tres días, aunque eso depende de la cantidad de lluvia.

EL PROTOTIPO

El prototipo base mide 150 metros cuadrados, pero al ser modular se puede adaptar a construcciones existentes dependiendo del tamaño de los predios, el grado de seguridad de la edificación, o si tiene que librar obstáculos.

“Es muy simple, consiste en apoyos que son los que hacen la interface con la estructura existente; una estructura tridimensional que funciona como plataforma y como cubierta y habitáculos de sistema de estructura ligera y panel de yeso”, explicó Mota a MILENIO.

Luego del banderazo para montar la Casa-UNAM en el MUCA, el líder del proyecto mostró los tableros de aglomerado con los que se componen los pisos de la casa.

“Toda la estructura tridimensional pesa 150 kilogramos por metro cuadrado, mientras que una (vivienda) tradicional de concreto, pesa hasta 600 kilogramos por metro cuadrado”, abundó.

La Casa-UNAM “se viste” con textiles desplegados de manera vertical y horizontal que sirven como captadores de agua pluvial, que “conectados a sistemas de cisterna y filtrado pueden proveer de agua potable al usuario”.

EVITA HACINAMIENTO

El diseño en el que participan alumnos de las licenciaturas en arquitectura, ingeniería y trabajo social fue desarrollado con base en un estudio de las necesidades de vivienda en la unidad habitacional Vicente Guerrero, en Iztapalapa, DF.

De acuerdo con los académicos asesores del proyecto, al permitir ampliar las viviendas ya construidas en la Ciudad de México, el sistema puede elevar hasta en 50 por ciento el número de viviendas en la capital “sin gravitar en el costo del suelo y abatiendo una de las partes más importantes del precio de la vivienda, que es la adquisición de superficie.

“Las vivienderas se fueron a las afueras donde el suelo era más barato, pero al estar lejanas han provocado un problema que hoy nos tiene con 5 millones de viviendas abandonadas”, señaló Ángel Carrasco, asesor de los universitarios.

Los creadores del sistema aún no determinan el precio que su prototipo alcanzaría en el mercado, pero aseguran que hacia 2020 sería factible de implementación.

“Es para los desdoblamientos de familia que crecen en una localidad y ya no tienen espacio... Esos son los potenciales compradores de esta vivienda y tienen dos opciones: el costo del suelo afuera de la cuidad o crecer sobre su mismo suelo con este sistema”, concluyó Mota.