El viaje más memorable de Alondra de la Parra

Para la directora de orquesta, viajar sola le ha dado la oportunidad de confrontar sus miedos y sus alegrías; de hacer una introspección.
"Me estoy dando tiempo para mí, cosa que en mi profesión regularmente es imposible".
"Me estoy dando tiempo para mí, cosa que en mi profesión regularmente es imposible". (Milenio Digital)

Ciudad de México

El viaje más memorable de mi vida es el que estoy haciendo en este momento. Me estoy dando tiempo para mí, cosa que en mi profesión regularmente es imposible. Aunque viajo todo el tiempo y estoy visitando siempre diferentes ciudades, dirigiendo orquestas, realmente son viajes de trabajo; pero es muy distinto hacer un viaje que tú quieres hacer.

Ahora estoy viajando por Europa, visitando a mis amigos, todos ellos artistas.

Serán en total cuatro semanas de viaje: fui a Berlín para convivir con mis amigos de la filarmónica, y además visité a Elisa Carrillo, que es una gran amiga y bailarina que hace su debut en el Deutsche Oper. Después fui a ver los ensayos de la Escala de Milán con otro querido amigo inglés, director, Daniel Harding, y a Londres, viendo ensayos de mi mejor amigo, que es un coreógrafo fantástico de ballet, en el Royal Ballet de Londres. Luego fui de nuevo a Berlín y finalmente iré a País.

Es un viaje de mucha introspección y aprendizaje. Cuando viajo a un lugar tengo muchos ensayos, y cuando salgo con mi familia son viajes de turismo. Pero éste es muy distinto. Estoy descubriendo la estética de los lugares: los monumentos, los parques, la gente. Es impresionante, por ejemplo, ver cómo se visten, ver cómo en Milán a la gente le importa mucho estar a la moda, pero en Berlín ese código no es para nada importante. Es una ciudad "fachosa" que me encanta.

Berlín es donde más amigos tengo, donde más orquestas visité (siete, para ser exactos), y donde más me nutro de música. Ves músicos por todas partes; es una ciudad fácil, barata, donde puedes comer muy bien por poco dinero y te transportas fácilmente. Lo mejor es que la gente es muy sencilla y hay muchísima gente joven. Es una ciudad muy relajada pero al mismo tiempo con una vibra artística muy fuerte.

En París visitaré amigos de la orquesta, ya que tengo que reunirme con ellos para definir el programa que voy a hacer en el 2015, además de caminar por las calles y recorrer los lugares. París es una ciudad que conozco bien, pero a mí me gusta vivir las ciudades a través de la gente que conozco y las amistades que he hecho. Siempre me quedo con amigos y convivo en su mundo.