Vestidos, zapatos y faldas, todo impreso en casa

Seis impresoras 3D en el cuarto de su casa hicieron posible toda una colección de ropa. 

Una joven recién egresada de la unviersidad, le dio un nuevo significado a la relación moda-tecnología.

Como parte de su proyecto de graduación, Danit Peleg, estudiante de la Universidad de Diseño Shenkar en Tel Aviv, presentó una colección hecha en su totalidad con impresoras caseras 3D.

Le tomó más de dos mil horas imprimir hojas de FilFlex que sustituyeron a las telas, un material que resulta mucho más maleable y suave que los que se usan comúnmente. El resultado fueron cinco piezas que incluyen vestidos, blusas, chamarras y zapatos con intrincados patrones geométricos.


El proceso de desarrollo y creación le llevó más de 9 meses y un equipo conformado por personas especialistas en diferentes áreas de estudio, como ingeniería y diseño industrial.

Peleg comenta que en la recta final, tenía seis impresoras en sus casa imprimiendo al mismo tiempo para acelerar el proceso, pues cada hoja –de tamaño carta- del material tardaba 20 horas en estar listo, luego tenía que cortarlo y empezar a ensamblar las piezas para darle forma.

A pesar de que la impresión en 3D ha tomado fuerza en los últimos años, su papel dentro de la industria de la moda se limita a piezas de joyería o zapatos futuristas debido a la poca flexibilidad del material, el tiempo y los costos. 

 

...pero tal vez en tu futuro está una impresora 3D antes que un nuevo par de zapatos.