Turismo cultural en Miami

No sólo de playa, sol y fiesta se vive en esta ciudad bilingüe que está definiendo aún su fisonomía, mitad norteamericana, mitad latinoamericana.

Miami

No sólo de playa, sol y fiesta vive el hombre. Miami no renuncia a sus señas de identidad, pero está decidida a convertirse también en una referencia cultural aprovechando su posición como nexo entre Estados Unidos y Latinoamérica.

En los últimos días, la duodécima edición de Art Basel reunió a 70 mil personas, un nuevo récord respecto al año anterior para la feria de arte más grande de los Estados Unidos.

La versión en Miami Beach de la feria nacida en Europa y que cuenta también con una sucursal en Hong Kong ha sido desde 2002 un estímulo para convertir poco a poco la ciudad, conocida por su buen clima durante todo el año y por ser la capital del exilio cubano, en un polo de atracción de artistas y de otro tipo de turistas.

"No somos Nueva York, Chicago, París ni Filadelfia, pero somos una comunidad joven y diversa que se está moviendo en la dirección correcta", dijo a la agencia dpa Norman Braman, presidente de Art Basel Miami Beach (ABMB).

"Cuando esta feria comenzó hace 12 años sólo había seis galerías operando en Miami. Ahora hay más de 130 y cuatro museos privados", subrayó Braman el desarrollo artístico especialmente en los barrios de Wynwood y Design District, que aspiran a convertirse en referencia de la vanguardia artística.

El marchante argentino de arte Daniel Maman ha sido el último en abrir en noviembre una galería en Design District, cerca del centro de una ciudad bilingüe que está definiendo aún su fisonomía, mitad urbe norteamericana, mitad metrópoli latinoamericana.

Si por algo destaca ABMB en diciembre es por sus exhibiciones y "performances" públicas y gratuitas a cielo abierto en Collins Park, a pocos metros de la playa, gracias al cálido invierno de Miami.

"Ninguna otra ciudad es capaz de ofrecer esto, sobre todo por las exhibiciones al aire libre", destacó Marc Spiegler, director de Art Basel. Miami le permite centrarse en el mercado norteamericano y latinoamericano y ofrece un punto de glamour y de fiesta de lujo que genera titulares más allá de Picasso, Warhol y demás.

"Basel ha sido como los esteroides para nuestra comunidad", dijo al diario "Miami Herald" Michael Spring, director del departamento de cultura del condado de Miami-Dade.

Spring cree que sin Basel, la concreción del nuevo Pérez Art Museum Miami (PAMM), inaugurado el 4 de diciembre, habría sido mucho más costosa.

"Miami no tenía aún un museo de referencia", dijo a la agencia dpa Leann Standish, directora adjunta del museo de arte moderno y contemporáneo ubicado en el edificio diseñado por los arquitectos suizos Herzog y De Meuron. "No se ha visto a sí misma como una ciudad cultural los 12 meses, sino sólo durante una semana al año", dijo en referencia a Art Basel.

"Éste es uno de esos momentos transformadores para darse cuenta de que la ciudad se lo toma en serio", añadió la directora adjunta de un museo que se inauguró con una retrospectiva del controvertido artista chino Ai Weiwei, pero que también quiere dar cabida a artistas latinos y caribeños, como requiere el público de una ciudad en la que se mezclan hispanohablantes, haitianos, europeos y norteamericanos.

"Miami no es una ciudad latina, no es una ciudad norteamericana, es todo mezclado. Hemos tratado de crear un reflejo de ese concepto con la colección y el programa de nuestras exhibiciones", afirmó René Morales, comisario del PAMM.

El Museum Park donde se ubica el PAMM forma parte del proyecto para revitalizar el centro de Miami. El parque junto a la emblemática Torre de la Libertad y el American Airlines Arena, sede de Miami Heat, campeón de la NBA los dos últimos años, ayudará a definir arquitectónicamente la orilla de la bahía.

"Es una ubicación bellísima. Me ilusiona que la ciudad acabe el parque para que la gente pueda aprovechar todo el museo, las terrazas, sentarse en las escaleras, disfrutar del agua, tomarse un café. Que aprovechen el museo como la sala de estar de la ciudad", deseó Standish.

No sólo Herzog y De Meuron han dejado su sello en Miami. En los últimos años, otros arquitectos de renombre como Rem Koolhaas, Zaha Hadid, Frank Gehry, Norman Foster y Richard Meier han contribuido al "skyline" de la ciudad.

Y es que el continente es a veces tan importante como el contenido. "Esta ciudad siempre ha tenido su cultura, su vida, pero la geografía, el paisaje urbano nunca han sido un buen envoltorio para esa vida. Ahora con este parque y este museo tenemos una visión de una vida cultural que también tiene un sitio físico", destacó a dpa Morales, que subrayó que el edificio a la orilla de la bahía es "un espacio social, no sólo para el arte".

"Miami es una ciudad muy nueva y se ve físicamente, si uno va a Buenos Aires o a las grandes ciudades de Europa, uno encuentra las plazas, los espacios públicos que no hemos tenido en esta ciudad. Es el próximo paso: desarrollar esos espacios cívicos y públicos", afirmó Morales.

La meta de las autoridades y de la comunidad artística es que el visitante, de alto poder adquisitivo, no sólo tenga sol y playa y que el residente temporal que posee un apartamento que disfruta sólo en invierno, cuando escapa del frío, se convierta en permanente al apreciar nuevos atractivos.

"Miami está evolucionando. La gente que creció aquí está entusiasmada y hay mucha gente que se fue que está volviendo", afirmó Standish, dejando claro una tendencia que está haciendo dispararse el mercado inmobiliario como antes de la crisis. Muchos argentinos y venezolanos -entre otros- con bolsillos llenos están ávidos de asegurarse una inversión al sentir cierta inseguridad jurídica para sus ahorros en sus países de origen.

"Hay gente que está decidiendo quedarse, hacer de la casa de vacaciones la residencia permanente", constató Standish. "Cuanta más gente eche raíces aquí, mayor será la vida cultural", añadió.

Morales, de origen cubano, ha sido testigo de la evolución de Miami. "Ha sido increíble la velocidad con la que se ha desarrollado en 15 años. Ha habido un momento en los últimos años que es increíble, que no se encuentra en otras partes del mundo. Tenemos todas las condiciones para seguir creciendo", dijo el comisario del PAMM.

"Miami se está convirtiendo en una comunidad orientada cada vez más a la cultura. La fiesta es secundaria", aseguró a dpa Norman Braman. Coincide con él Stadish. "La playa este año puede esperar. Este año se puede ir a la playa después de ir al museo".