Cómo encontrar el traje de caballero perfecto

Un buen traje es una pieza básica en el guardarropa de cualquier hombre, por ello es importante darse el tiempo para encontrar el ideal.

Si el traje les queda demasiado estrecho o corto, incluso los hombres más experimentados parecen tener el aspecto de un niño de primera comunión. Si el traje es demasiado largo y ancho, el dueño se siente perdido en él. Ambas cosas son motivo de irritación y hacen que esos hombres luzcan desalineados, a pesar de que, en realidad, el traje es sinónimo de seriedad, solemnidad o simplemente de un buen estilo. Por esto, es importante darse el tiempo necesario para encontrar la prenda perfecta.

- El color: El traje de uso más extendido es el de color antracita, dice Michael Seiler, gerente de la sucursal berlinesa de la tienda de ropa de caballero SØR. Cada hombre debería tener este modelo en el armario, opina Seiler. Un traje de color antracita puede dar un aspecto deportivo pero también puede ser una prenda de etiqueta para una visita al teatro, por ejemplo.

Un clásico y el número dos es el modelo de color azul oscuro. "El traje azul oscuro es correcto y apropiado para la oficina, pero también da un aspecto un poco más deportivo que el traje de color antracita", explica Seiler. Según este experto, los trajes de todos los demás colores y diseños, por ejemplo marrón o el de mil rayas, sólo los necesita el hombre "a quien le guste la variedad".

"Los trajes de color negro no son tan habituales como mucha gente cree", dice Volkmar Arnulf, vicepresidente de la Asociación Alemana de Sastres. En los círculos intelectuales, el traje negro es la norma, pero muchos prefieren variaciones de azul -el color más vendido, a su juicio- o el color antracita.

En la oficina, el azul oscuro y el gris oscuro son los colores predominantes, dice el estilista Bernhard Roetzel. Los colores más claros son aceptables para el verano. Aun así, a los hombres de negocio les conviene mantener el clásico look oscuro también cuando hace calor, recomienda Roetzel.

- La tela: Generalmente, un traje de caballero está hecho de lana virgen. "Cuanto más fina la tela, tanto más formal el estilo", dice Roetzel. Las telas más gruesas, como la franela o el tweed, dan un aspecto más rústico. "Estos materiales son más fibrosos y tienen más agarre y, por su tradición, es la típica tela de los cazadores británicos en el campo. Para la oficina, sin embargo, no son adecuados".

El traje de pana está hecho de un material muy llamativo, por lo que siempre transmite un look especial. "La pana da un aspecto deportivo", explica Roetzel. "Esta tela es adecuada para situaciones en las que , si bien no tengo que llevar un traje, me gustaría ponerme uno para que me vea bien vestido". Por tanto, aunque no es obligatorio, el traje de pana puede ser la prenda adecuada para varias profesiones o para el tiempo de ocio. También llaman la atención los trajes de algodón, pero estos sólo son adecuados para el verano, según Roetzel.

- A medida o de confección: Tan sólo por su profesión, el sastre Arnulf defiende el traje a medida. Como regla general, da el siguiente consejo: "Si el coche oficial tiene un tamaño grande y si el hombre desempeña un papel de gran responsabilidad en el mundo de los negocios, el traje debe estar hecho a medida". Según Arnulf, el traje a medida destaca las partes favorables del cuerpo y resalta la figura, delgada o rellena. Incluso puede ocultar una barriga incipiente.

Cuando se trata de trajes de lujo, a partir de los 3.000 euros (4.100 dólares), Roetzel cree que no vale la pena comprar una prenda de confección, porque si se puede invertir tanto dinero en un traje, conviene preguntarse si no es mejor encargar un traje a medida.

- Corte: los puntos neurálgicos de un traje son la longitud de las mangas y del pantalón, así como la talla de cintura, dice Seiler. "Por experiencia propia sé que el 50 por ciento de todos los trajes tienen que adaptarse a una de estas medidas". Sigue válida la vieja norma de que debe asomar aproximadamente un centímetro del puño cuando el hombre está erguido con los brazos caídos.

- La chaqueta: Los expertos se fijan en varios puntos para saber si una chaqueta tiene realmente la medida correcta. Cuando el cuello es corto, la tela muchas veces hace pliegues en la nuca, por lo que la parte posterior sale o se levanta. Otro punto problemático suele ser el ancho de los hombros: Si la chaqueta es demasiado estrecha por arriba, la tela se tensa. Según los expertos, el hombre que viste una chaqueta demasiada estrecha tiene el aspecto de un "boxeador profesional"

Según la moda actual, las chaquetas son un poco más cortas que antes, dice Arnulf. Tradicionalmente, el sastre mide la longitud desde el punto más alto del cuello hasta el suelo, después divide el resultado por dos y resta dos centímetros para saber cuál es la longitud óptima de la chaqueta. "Entonces, la chaqueta tiene un aspecto no demasiado largo y no demasiado cuadrado", explica el sastre. Una regla fundamental es esta: "La chaqueta tiene que cubrir el trasero", dice Roetzel. Es una mera cuestión de gusto si el hombre elige un traje de un solo pecho o un traje cruzado, aclara.  Actualmente, el traje cruzado se usa mucho menos que antes, por lo que su aspecto es bastante clásico. Asimismo, no es obligatorio llevar un chaleco.

- El pantalón: Existe la siguiente regla para los cortes clásicos: Cuando el hombre está de pie, el pantalón debe caer atrás hasta el borde superior del tacón, dice Seiler. Según Arnulf, debe caer hasta un centímetro encima del borde del tacón. Delante, el traje a medida debe ser un poco más corto. En la moda actual, la parte de abajo del pantalón suele ser más estrecha, dice Seiler. En este caso, lo ideal es que el pantalón no caiga hasta el borde superior del tacón sino hasta la mitad de la altura del zapato. Al andar, el pantalón no debe dejar descubierto todo el zapato. Si se pueden ver los calcetines, el pantalón es demasiado corto.