Tarjetas braille, el principio de una cultura de inclusión

Al interior de Comunicación Social de la secretaría de Salud de Coahuila realizan estos documentos de presentación que buscan reproducir en todas las dependencias.
Sistema Braille en tarjetas de la secretaría de salud de Coahuila.
Sistema Braille en tarjetas de la secretaría de salud de Coahuila. (Raúl Coronado Garcés)

Saltillo, Coahuila

Fernando Castillo Bustos, ciego de nacimiento y Jefe del Departamento de discapacidad del Instituto de Servicios de Salud Rehabilitación y Educación Especial e Integral del Estado de Coahuila (ISSREEI), ve urgente modificar algunas acciones para las personas con discapacidad al interior de Comunicación Social de la secretaría de Salud y de todas las dependencia públicas y privadas, que consiste en hacer tarjetas de presentación en el sistema de Braille.

Vestido con pantalón color beige y camisa de manga corta de cuadros apoyado por su inseparable bastón, respetuoso y atento, Castillo Bustos, es un singular y dinámico personaje.

El 6.4%, es decir 6 de cada 100 coahuilenses tienen una discapacidad, de los cuales 47 mil personas tienen afectaciones visuales.

Está casado con Paulina Chávez, quien también es ciega y tienen una hija de 4 años, quien no es invidente y señala que es una bendición de Dios su llegada, para dar luz a su vida y a su hogar, a quien le han inculcado el respeto y la igualdad de las personas.

Platica la odisea que pasan los que no ven y de la discriminación y las barreras sociales que son objeto en la sociedad. Se ven privados de infinidad de cosas, incluyendo la lectura y el acceso a información que los alerta de lo que pasa alrededor.

Gracias al sistema Braille que los invidentes pueden acceder vía tacto a los que sus ojos le niegan.

¿Nos puede explicar en qué consisten las tarjetas de presentación de Braille?
Definitivamente la inclusión de la comunicación social no solamente de la secretaría de Salud del sistema Braille, sino de todas las instituciones, llámense públicas, privadas o del gobierno es muy importante.

Para estos efectos nos basamos en el artículo 8 de la Convención sobre los Derechos para las Personas con Discapacidad, es un Tratado Internacional de la organización de las Naciones Unidas (ONU), firmado y ratificado por México, que entró en vigor el 3 de mayo de 2008.

Este artículo, la toma de conciencia, es que la parte de comunicación tenga que ser accesible, accesibilidad en la comunicación en la información en las telecomunicaciones.

La accesibilidad para personas ciegas en este caso que utilizamos el Método Braille, tendría que haber también, como ya lo hay en algunos programas televisivos y en eventos oficiales, intérpretes de señales mexicanas.

La tarjeta es bilingüe porque al estar impresa en tinta también se puede leer y esto habla que se realiza un compromiso con el sector de las personas con discapacidad.

Somos el 6.4%, es decir 6 de cada 100 coahuilenses tenemos una discapacidad, de los cuales somos 47 mil personas con discapacidad visual, sólo estamos por debajo de la discapacidad motriz, que ocupa el primer lugar.

Expresó que por lo tanto es muy importante si una persona ciega, aborda a un funcionario pueda entregarle su tarjeta de presentación y la pueda leer, sin necesidad de pedirlo a un acompañante o algún interprete.

"Vemos que no hay accesibilidad en la infraestructura física en los edificios de las principales ciudades de Coahuila".

Esto es solamente el principio de lo que representa esta cultura de inclusión, porque lo ideal es contar con una impresora para que la Secretaría de Salud en este caso pueda emitir folletería, literatura, documentos oficiales como son las cartillas nacionales de vacunación del sistema braille.

¿Cuál es el costo?
El año pasado inició y estamos en espera de que en algún momento a otro la parte administrativa de la secretaría de Salud realice la compra del equipo que tiene un costo de 150 mil pesos para poder imprimir.

La impresión se realizaría primero en tinta y posteriormente lo pasaríamos a la impresora Braille, para que se pueda realizar en ambo formatos.

Es un papel especial, generalmente se utiliza opalina que no es costoso. Aquí la inversión principal es el recurso de la impresora, pues utilizan la tinta y en este caso el Braille, es inagotable porque al ser una especia de pistones que perforan la hoja, pues no tendría que ocupar este insumo más que el papel.

¿Este sistema de tarjeta Braille, sería un programa pionero en Coahuila?
Tenemos que reconocer que no somos pioneros en el sistema de tarjetas de presentación en Braille. Existen lugares en la Ciudad de México, como el Centro de Impresión Braille de Amadive, que son las siglas de Asociación Mexicana de Capacidad Visual.

También la Universidad Tecnológica de Santa Catarina, Nuevo León, como maneja un sistema, de educación a distancia y también es una universidad certificada plenamente accesible.

Finalmente lo que estamos haciendo es armonizarnos con la Legislación Internacional en materia de derechos humanos en personas con discapacidad.

¿De qué depende que se implante el sistema Braille en Coahuila, dependería también a razón de un presupuesto?
Pudiera ser en esta escala de un 30% de presupuesto y un 70 o hasta 80% de voluntad política y de sentido común.

¿A qué me refiero? Muchas de las veces, se organizan eventos masivos con la presencia de pomposos grupos musicales o artistas de renombre que presten su imagen solamente con la finalidad de captar personas a este tipo de eventos públicos y sería propicio que esas cantidades de recursos se destinaran a este tipo de programas.

Segundo, la voluntad política y el sentido común. Primero funciona el sentido común, vemos que no hay accesibilidad en la infraestructura física en los edificios de las principales ciudades de Coahuila.

Serían Saltillo, Torreón, Monclova, Piedras Negras, para que se desplacen personas que utilizan sillas de ruedas y posteriormente las personas con discapacidad visual que necesitamos leer en Braille, pues no existen estos letreros.

Posteriormente la voluntad política de que primero se active el sentido común generalmente se aplica la escala o la tabla de costo beneficio.

Haber qué tan costoso me resulta a mí y cuál es el beneficio si nada más son seis de cada 100, pero es importante señalar que de esos seis de cada 100 no es una cifra estática.