Aprende la práctica del Tao del Amor

Si este 14 de febrero quieres hacer algo completamente diferente que podría mejorar tu salud y tu vida sexual, el Tao del Amor podría ser lo que buscas. 
Un primer acercamiento a la filosofía oriental
Un primer acercamiento a la filosofía oriental (Shutterstock)

Si este 14 de febrero quieres hacer algo completamente diferente que podría mejorar tu salud y tu vida sexual, el Tao del Amor podría ser lo que buscas.

La filosofía taoísta proviene de China, donde desde hace más de dos mil años se tiene la conciencia de que la sexualidad es una parte integral del ser humano. El  “Tao del amor” constituye uno de los ocho pilares del conocimiento y la práctica de la sexualidad que parte del concepto de que la mejor medicina que existe es el amor. Su práctica busca el equilibrio del yin y el yang, al aprender a controlar la energía más poderosa que tiene el ser humano, que es la sexual.

En entrevista con MILENIO,  Yuriko Takiguchi  fundadora y directora de la Sociedad Mexicana de Shiatsu y Medicina Tradicional Oriental explicó los beneficios del tao y recomendó cinco posiciones sexuales para este sábado amoroso.

Lo que hace

Por medio de la respiración aprendes a mover tu Qi, la energía que recorre todo tu torso a través de la columna vertebral. “Nosotros usamos el concepto de órbita macro cósmica, una espiral de energía que cruza tu cuerpo y que bien enfocada, cura tus órganos, te da longevidad, buena salud y rejuvenecimiento.”

Cómo se hace

Los ejercicios básicos del taoísmo son la respiración y el masaje. Puede hacerse en pareja o en solitario. “Por ejemplo, las mujeres pueden aprender a hacerse masaje de senos o pueden enseñarle a su pareja a hacerlo” explica Takiguchi. Tu canal energético se abre por medio de respiraciones, que tu maestro taoísta te enseña a hacer.

Lo que promete

De acuerdo a la terapeuta, el Tao tiene extraordinarias posibilidades. Además de mejorar tu vida sexual y tu salud en general es posible:

- Si se practica en pareja hace más afines a las dos partes energéticamente. Ambos son libres a la misma intensidad que el otro, lo cual los acerca aún más.

-Los hombres pueden aprender a tener un orgasmo sin eyacular y las mujeres a contener su energía deteniendo sus periodos menstruales. Es posible tener relaciones sexuales sumamente placenteras (y sin embarazos) de esta manera, de acuerdo a la doctora. Cuando la pareja decide procrear, las mujeres pueden canalizar su energía a recuperar sus periodos y los hombres a eyacular durante el orgasmo.

-Los hombres pueden aliviar la eyaculación precoz y la disfunción eréctil con la práctica taoísta. Las mujeres pueden pasar por la menopausia sin complicaciones.

El tiempo que toma

Aunque el taoísmo es una práctica completa que debería ser permanente, Takiguchi afirma que –si bien depende de cada persona- si te enfocas lo suficiente y sigues las enseñanzas de tus maestros, puedes empezar a dominar tu flujo de energía y sentirte mejor en un par de meses.

Y ahora sí, las cinco posiciones recomendadas por la experta:

Dragones dando volteretas: La mujer se tumba de espaldas con el hombre postrado sobre ella. Ella presiona con los muslos hacia la cama. Tomando su bastón de jade, ella empuja su vulva. Él se dirige a su semilla real (clítoris) y asalta su parte superior con penetraciones tranquilas y calculadas: ocho superficiales y dos profundas. Entrando muerto, el bastón regresa vivo, habiendo adquirido más fuerza y vigor. Ella está agitada aunque gozosa, alegre como una doncella cantarina. Evitar la eyaculación dispersa cien enfermedades.


Tigres andando: La mujer se pone a gatas con los glúteos hacia arriba y mantiene la cabeza baja. Arrodillado detrás de ella, el hombre la agarra por el estómago. Inserta su bastón de jade, penetrando hasta la parte más interna de ella tan profunda e íntimamente como le es posible. Ambos se turnan avanzando y atacando; hacen ocho penetraciones repetidas cinco veces. Mientras los fluidos de ella rebosan, la puerta de jade se abre y se cierra. Seguidamente, se toman un descanso. El hombre se hará más viril y las cien enfermedades desaparecerán. La doncella arcana da a esta postura el nombre de tigres andando porque los participantes avanzan y retroceden como un par de tigres. En esta posición, el bastón de jade no estimula el clítoris, pero puede penetrar hasta el corazón de la flor. “Ocho penetraciones, cinco veces”, suman un total de cuarenta penetraciones, con una breve pausa después de cada serie de ocho.


Monos luchando: La mujer yace de espaldas, el hombre sostiene sus muslos con los hombros y empuja sus rodillas más allá de los pechos, levantando sus glúteos y espalda. El hombre inserta su bastón de jade y apuñala su ratón perfumado. Ella tiembla y se balancea. Sus flujos fluyen como la lluvia. Él empuja profundamente, sin moverse. El bastón de jade se fortalece y enfada. Él se detiene cuando ella está exultante. Las cien enfermedades se curan solas.


Cigarras pegadas: La mujer yace sobre su estómago y extiende su cuerpo. Tumbado sobre su espalda, el hombre inserta profundamente su bastón de jade. Él levanta sus glúteos ligeramente para poder tocar delicadamente su perlas escarlata durante un total de nueve penetraciones, repetidas seis veces. Excitada la mujer, sus fluidos fluyen. Su yin interior late con rapidez mientras la parte externa se extiende y se abre. Él se detiene cuando ella disfruta. Las siete lesiones se eliminan por sí mismas. (Cuando se entra por detrás, la penetración es bastante superficial y la movilidad es limitada. Las “perlas escarlata” son los labios menores y “yin” la vagina.


Las tijeras: Esta posición tiene una versión horizontal y otra vertical. Ambas presentan un ángulo de inserción diferente. La variante horizontal es muy descansada. La mujer se reclina sobre el costado y levanta el muslo superior. El hombre se rumba de espaldas y abre los muslos; a continuación, se introduce entre los muslos de ella. Sus cabezas miran en distintas direcciones y sus piernas se mueven como dos pares de tijeras que trataran de cortarse mutuamente. La variante vertical es mucho más exigente en cuanto a esfuerzo físico. La mujer se pone en posición invertida sobre la cabeza, elevando el cuerpo y las piernas con la ayuda del hombre. Él permanece de pie entre sus muslos abiertos. La mujer mantiene el cuerpo erguido con sus manos mientras el hombre la penetra doblando las rodillas y moviéndose arriba y abajo.


Si alguna de estas posiciones te parece incómoda, coméntalo con tu pareja antes de probarla. De acuerdo a Takiguchi, una parte fundamental del taoísmo es que “en el tao no hay posiciones vergonzosas, no hay bueno ni malo. Mientras tu pareja no te obligue, no hay incomodidad. El punto es que sea de común acuerdo”.

Suerte.

Para más información, visita el sitio de la Sociedad Mexicana de Shiatsu y Medicina Oriental.