Viajes de voluntariado, una experiencia enriquecedora

Además de apoyar a comunidades vulnerables o en la conservación de animales, los jóvenes incrementan sus oportunidades laborales.

Cuidar Osos Panda en China, participar en la preservación de leones en África, liberar tortugas y defender jaguares en Costa Rica o apoyar en la educación de niños y mujeres de la India son algunas de los viajes que realizan como voluntarios los jóvenes mexicanos, “no están de vacaciones, cumplen un horario de trabajo sin remuneración”, asevera Lala Alatorre, de Mundo Joven, una empresa especializada en viajes para estudiantes mexicanos en el extranjero.

Pero esta labor que realizan en beneficio de los demás, también puede favorecerlos a ellos mismo, pues “quienes participan como voluntarios, incrementan 25% su oportunidad de conseguir un empleo, ya que esta tarea es muy apreciada por los empleadores”, asegura Alatorre.

Más que un simple viaje

Y es que de acuerdo con expertos la ocupación del voluntariado es una forma de participar en la sociedad con el fin de transformarla y mejorarla, ya sea mediante trabajo en comunidades vulnerables o en la conservación del medio ambiente.

Durante su estancia los jóvenes tienen la oportunidad de convivir con voluntarios de otros países, con lo cual se pueden crear redes internacionales, además de ayudar a otras personas, practicar idiomas –principalmente inglés-, y buscar soluciones de problemas ambientales, además de ayudar en la conservación de animales en peligro de extinción, pero especialmente apoyando a comunidades pobres, acciones “que enriquecen el currículo de cualquier persona”, indica la vocera de la compañía de viajes con más de 20 años de experiencia.

Las estancias tienen una duración de dos a 48 semanas y puede ser en cualquier época del año; no obstante “la idea es que los jóvenes lo hagan en el periodo de vacaciones de Semana Santa, verano o diciembre para que no interrumpan sus estudios. También es posible que lo hagan durante estancias largas si así lo tienen planeado. Lo cierto es que la mayoría que lo hace por primera vez es seguro que repite, ya sea en el mismo o en algún otro, pues son experiencias diferentes que enriquecen el alma y el espíritu de servicio”, opina Lala Alatorre.

Opciones para voluntarios

Actualmente apoyan proyectos en Costa Rica, El Salvador, Perú, Brasil, Argentina, además de Tailandia, Nepal, China y Sudáfrica, en los cuales “los jóvenes permanecerán trabajando por la causa social que han elegido”. Al respecto, especifica que ayudan en los programas de conservación de oso panda en China, en donde los jóvenes además de conocer los pormenores de los cuidados de los animales tienen la oportunidad de adentrarse en la cultura del país.

También destaca el trabajo que se está realizando en Costa Rica en la protección de las tortugas, pero también en los de preservación de jaguares en peligro de extinción: “por medio del estudio de su hábitat, el medio ambiente y su comportamiento, se obtiene información que puede ser de gran utilidad en la ayuda de la preservación de estos hermoso, únicos y exóticos animales; los jóvenes son claves para el éxito de este ambicioso programa”, indica la experta en viajes. Otra opción para evitar la extinción del jaguar es Brasil, el cual se lleva a cabo en un centro de conservación alejada de la ciudad.

También resalta el trabajo que se lleva a cabo en Tailandia, donde los jóvenes tienen la oportunidad de colaborar con las comunidades locales en la protección de la población de elefantes asiáticos. En este país los jóvenes enseñan inglés a los niños de escasos recursos.

Conservación de tortugas

Fernanda Ramírez es una de los 200 estudiantes que anualmente viajan al extranjero con Mundo Joven para realizar labores de voluntariado. Fue a Costa Rica para participar en tareas de vigilancia y control de los puntos de anidación de tortugas, recolección de huevos, traslados y cuidado de nidos.

Lo hizo muy joven cuando cumplió los 18 años, pues buscaba “una experiencia que cambiara mi vida”, nos dice. Y así parece, pues asegura que el viaje que realizó al país centroamericano la convirtió “en una persona más sensible en la conservación del medio ambiente”, pero también “más tolerante con las demás personas y sobre todo más humana: más consciente de que las acciones que realizamos en nuestra vida cotidiana afecta al resto del planeta”.

Preservación de leones

Valeria Sada es otra de las jóvenes mexicanas que participó como voluntaria hace un par de años. Viajó a Sudáfrica dentro de Living with big cats, para colaborar en el cuidado de los felinos.

Recuerda que todos los días se levantaba a las siete de la mañana para alimentar y cuidar los animales desde recién nacidos hasta los siete meses; también hacia labores de limpieza y acompañaba a los visitantes en los recorridos por el parque, por lo que terminaba exhausta; no obstante, asegura que “ha sido la experiencia más enriquecedora de mi vida”.

Programas sociales: trabajan con las comunidades vulnerables en la construcción de viviendas, enseñanza a niños y adultos, además de participar en educación ambiental.

Programas ambientales: apoyan en la conservación del medio ambiente, así como el cuidado de especies en peligros de extinción como osos panda en China; jaguares en Costa Rica; elefantes en Tailandia y leones en Sudáfrica.

Requisitos

  • Mayoría de edad
  • Inglés intermedio
  • Esencia solidaria
  • Compromiso social
  • Pago del costo del programa
  • Boleto de avión