Puebla en tres días

Es posible descubrir sitios históricos y modernos recintos culturales, además del parque con mayor número de animales en su hábitat natural.

Dicen que la ciudad de Puebla, ahora es una Ciudad Fusión, y así parece, pues a los atractivos del Centro Histórico, Patrimonio Cultural de la Humanidad desde 1987, ahora se le suman modernas construcciones que albergan diversos museos, además de otras atracciones de reciente apertura.

Día uno

Llegar de la Ciudad de México a la capital de Puebla es fácil y rápido: se ubica a sólo 130 kilómetros. En una visita de tres días nos fue posible descubrir por qué cerca de tres millones de personas se hospedan anualmente en la ciudad de Puebla.

De hecho, el aumento de turistas –más del 40% en los últimos tres años, según datos oficiales- ha propiciado que cadenas internacionales como Intercontinental Hotels Group incremente su presencia en esta localidad con seis inmuebles; su más reciente apertura fue el Staybridge Suites Puebla.

Visión cosmopolita

Iniciamos por la Zona Angelópolis en donde se ubican algunas de las nuevas atracciones, como el Museo Internacional del Barroco, una fastuosa construcción con más de 18 mil metros cuadrados de construcción, obra del arquitecto japonés Toyo Ito; fue inaugurada hace un par de meses.

Cuanta con siete salas exposiciones permanentes con piezas prestadas de diversos museos y colecciones, así como de la Catedral de Puebla, la galería José Luis Bello y González y la Biblioteca Palafoxiana. También tiene dos salas de exhibiciones temporales (actualmente se presentan “Tornaviaje” y “Marajás Neobarrocos”).

Es un museo interactivo con pantallas táctiles con información de música, pintura, escultura o arquitectura; pequeñas salas en donde se proyectan trabajos relacionados con el Barroco. El museo –y las actividades- son gratis para los poblanos; para los visitantes tiene un costo de 50 pesos.

Esencia verde

De ahí seguimos por el Parque Lineal, que concentra al EcoParque Metropolitano, Paseo del Río Atoyac y Jardín del Arte. Son 8 kilómetros de áreas verdes con veredas, pistas para corredores, ciclovías, gimnasios, canchas deportivas, tiendas de artesanías y restaurantes.

En medio del parque destaca la Estrella de Puebla con sus 80 metros de altura, por los que recibió el récord Guinness como la rueda de observación portátil más grande del mundo. Tiene 54 góndolas y el precio individual es de 30 pesos, pero se puede elegir un recorrido VIP (con asientos de piel y piso de vidrio); el costo es de 300 pesos y pueden viajar de dos a seis personas.

Día dos

Lo dedicamos al Centro Cívico 5 de mayo, que concentra más de 15 atracciones.

Vanguardia tecnológica

Subimos al nuevo Teleférico -ubicado a un costado del Mausoleo del General Ignacio Zaragoza- para trasladarnos al Centro Expositor en un trayecto de casi 700 metros. El costo es de 30 pesos y 50 si se hace ida y vuelta. Las góndolas tienen capacidad para 36 personas. Sus paredes de cristal permiten apreciar una vista muy atractiva de la ciudad, sobre todo de la colonia Moctezuma, cuyos techos en blanco y figuras geométricas en azul, semejan un gran cuadro de talavera, ícono de Puebla.

Recorrimos el Museo de la Evolución (inició operaciones en enero). Alberga cuatro salas, en las cuales se proyectan imágenes en paredes y techos que simulan áreas acuáticas, erupción de volcanes y del sistema solar.

También destaca una vasta colección de animales disecados, donados por Juan Naude Córdoba. Se complementa con reproducción de fósiles de dinosaurios, maquetas y minerales prehistóricos.

Día tres

El Centro Histórico no deja de sorprender, pues esa traza que le hicieron los ángeles en un sueño de Fray Julián Garcés, primer Obispo de Puebla, aún se puede disfrutar.

De purísima y oro

Se puede iniciar en la Capilla del Rosario, que forma parte del Templo de Santo Domingo de Guzmán. Desde el siglo XVII se le considera como “la octava maravilla del nuevo mundo”, así lo afirmó nuestro guía de la ciudad, Alfredo Torres Cuatle, cronista de Cholula, actor y cantante.

No exagera: este recinto es considerado la máxima joya del barroco del siglo XVII con sus paredes y techos colmados de figuras sacras embellecidas con láminas de oro de 22 quilates, “única en el mundo”, nos aseguró Torres Cuatle. También alberga seis obras de gran formato del pintor José Rodríguez Carnero.

En la esquina se ubica la llamada “calle de los dulces” (6 Oriente), oportunidad no solo para gozar de las frutas cristalizadas, “camotes”, mazapanes, “borrachitos”, canelones, palanquetas y polvorones, sino adquirir vajillas de talavera o destilados de la región.

De ahí, nos trasladamos a la Catedral de Puebla, consagrada en 1649 por Juan de Palafox y Mendoza, arzobispo y virrey de la Nueva España y obispo de Puebla en el siglo XVII.

De fachadas renacentistas e interiores barrocos, posee dos torres, “ahora son de las más altas del país, pero cuando se terminaron eran las más grandes de América”, puntualizó nuestro experto guía.

En su interior destacan el Altar de los Reyes, el Baldaquino, el altar del Perdón y sus tres órganos de grandes dimensiones, así como las pinturas de Miguel Cabrera.

Aunque vacía, ahí está la tumba que mandó construir Juan de Palafox, pues deseaba que sus restos permanecieran en este recinto; “reposan en España”, nos aclara Alfredo Torres.

Memoria del Mundo

También le debemos la Biblioteca Palafoxiana, ubicada a un costado de la Catedral, dentro de la Casa de la Cultura. De acuerdo a nuestro guía, el obispo donó más de 5,000 volúmenes de su colección personal y estipuló ante notario público que cualquier persona que supiera leer, tendría acceso “es la primera biblioteca pública de América. Y hasta 1972 se podría acceder a los libros”, recuerda el guía.  

Tiene un fondo bibliográfico antiguo de 45,059 volúmenes, razón por la cual la UNESCO la nombró Memoria del Mundo en 2005

Nos dimos tiempo de visitar el Puente de Bubas (2 Oriente y bulevar 5 de Mayo), abierto en diciembre pasado y que forma parte de un proyecto de rescate del sistema de ríos que anteriormente rodeaban la ciudad.

De espíritu salvaje

Para concluir nuestra visita nos trasladamos a Africam Safari, ubicado a 25 minutos del centro. La expedición se realiza a bordo de camiones del parque –o autos particulares- con el apoyo guías especializados, quienes explican detalles de los animales del parque, que se caracteriza por tener hábitats similares a las que tienen en libertad.

Los visitantes tienen la oportunidad ver tigres de bengala, rinocerontes blancos, osos, jirafas, leones, chimpancés, dromedarios, flamencos, elefantes africanos (algunos recién rescatados), hipopótamos, jaguares y la reserva de los lobos mexicanos (especie en peligro de extinción), entre muchos otros.

La cueva de los murciélagos, mariposario, zonas de aventura y el campamento del Amazonas complementan los atractivos.

Tips de viaje

Dónde comer

Restaurante Mi Ciudad

Av. Juárez 2507, Col. La Paz, CP 72160. Tel. (222) 231 5326

Dónde hospedarse

Staybridge Suites

Blvd. Hermanos Serdán 810, Col. El Riesgo Sur, CP 72170. Tel. (222) 690 0550

www.staybridge.com/puebla

Holiday Inn Finsa

Lateral Autopista México-Puebla 7719, Col. Rancho Mortilla, CP 72110. Tel. (222) 223 0011

www.hinnpuebla.com.mx

Transportación

Taxis, especialmente de los hoteles, son seguros. Hay varias compañías que ofrecen servicios de traslados en la ciudad y a Africam Safari; incluso a la capital del país. Tourister es una opción, ya que ofrece recorridos turísticos, renta de autobuses y camionetas, además de venta de boletos para espectáculos.

Tel. (222) 273 8300

www.tourister.com.mx

Recomendaciones

Durante esta época del año el calor suele ser sofocante, por lo que al recorrer la zona de los parques y el Centro Histórico se aconseja usar ropa cómoda, sobrero y bloqueador solar, además de hidratarse constantemente.