Tabasco: mucho más que un edén

Recorridos por haciendas cacaoteras y pantanos, además de deportes de aventura y paseos familiares, son algunas de las actividades que se pueden realizar para descubrir nuevos lugares de este estado.

Haciendas, pantanos, ríos y lagunas, acompañadas de tamales, pescado y chocolate, mucho chocolate, es lo que hoy se puede conocer en una visita a Tabasco. Aquí te dejamos estos cuatro recorridos que permiten conocerlo más allá de sus lugares tradicionales, como el Parque-Museo La Venta o Playa Paraíso.

El chocolate

Dicen que el chocolate es un obsequio de los dioses para Tabasco. Y es que aquí, gracias a su clima y ubicación geográfica, se encuentran algunas de las hacienda cacaoteras más importantes del mundo.

Una de ellas es la Hacienda Jesús María, en Comalcalco, donde además de conocer la historia de este manjar, los visitantes también pueden elaborar su propio chocolate, utilizando semillas de cacao, pimienta gorda, canela y azúcar.

También, con reservación previa, se pueden probar otros platos tradicionales de Tabasco, como los tamales de chipilín acompañados, obviamente, de un chocolate caliente.

Pide que el recorrido por esta hacienda, cuya historia se remonta a 1917, te lo dé don Florencio Sánchez, para que también te explique, de manera amena y detallada, la forma en la que se cultiva el cacao, te cuente divertidas anécdotas y te enseñe a apreciar la arquitectura de este lugar.

A pocos minutos de ahí, se encuentra la Hacienda La Luz, donde además de visitar la fábrica donde sólo se emplean métodos artesanales, también podrás disfrutar de una cata -dirigida por un chef cacaotero- para aprender a identificar los distintos tipos de chocolate que existen.

Esta hacienda también es una verdadera reserva ecológica, donde se conservan plantas de diferentes especies, cuya mezcla en el suelo dota al cacao de un mejor sabor y mayor calidad. Después de esta experiencia, el chocolate no te volverá a saber igual.

La aventura

En Tacotalpa, a casi un par de horas por carretera de la capital tabasqueña, se encuentra el Desarrollo Ecoturistico Kolem Jaa, en donde además de hospedarte en cabañas situadas prácticamente en medio de la selva, también puedes realizar diferentes actividades como tirolesa, senderismo, rappel, pista comando o canopy.

Aunque suena muy “extremo”, también es apto para un descanso familiar, siempre disfrutando de un entorno ecológico en el que se tratan de preservar la cultura y las tradiciones del estado.

Se localiza entre dos ríos, por lo que sólo se puede acceder en lancha, así que hay que dejar el coche en el estacionamiento (es gratis) y caminar unos metros disfrutando del bello e imponente paisaje.

Para seguir con el recorrido gastronómico, aquí también se puede probar el mone de cerdo, que es un platillo con carne de puerco mezclado con plátanos verdes, jitomates y otros ingredientes que se sirve sobre una hoja de plátano; se puede acompañar con agua de matalí, que es una planta cuyas hojas tienen un color entre violeta y rosa que le dan un atractivo tono a esta bebida, que además tiene propiedades curativas.

La naturaleza

Tabasco es tierra de pantanos, los cuales se pueden conocer (¡y disfrutar!) a poco más de dos horas de Villahermosa, en la comunidad de Centla.

En la también llamada “Ruta Pantanos” hay que abordar una lancha para navegar los ríos Grijalva, Usumacinta y San Pedro y así apreciar los imponentes manglares y las diferentes especies de flora y fauna que hacen de este lugar un sitio único para actividades como el avistamiento de aves.También se puede conocer de cerca a los habitantes de la región y ser testigos de cómo se dedican a la pesca en medio de un ambiente lejano de las grandes ciudades, tanto, que ni siquiera hay señal de celular.

Aquí hay que probar la gran variedad de pescados y mariscos que deben ser acompañados con una cerveza muy (pero muy) fría que también ayudará a mitigar el calor. No olvides llevar bloqueador y gorra, además de repelente y manga larga, ya que también estarás muy de cerca con los mosquitos.

Con estilo

En el municipio de Paraíso se encuentra República Paraíso (también conocida como “hacienda Cangrejópolis”), un desarrollo turístico en donde se pueden apreciar esculturas olmecas y navegar en la laguna Mecoacán.

El recorrido inicia en el hotel Hampton Inn donde, a bordo de unos carritos de golf, te transportan por este gran campo abierto en el que también hay kioscos, parrillas y una capilla para realizar eventos como bodas o reuniones familiares.

Se puede navegar la laguna en un yate, es muy recomendable hacerlo durante el atardecer; y también se puede ver de cerca a los pescadores que, principalmente, se dedican a la recolección de ostras.

Por la noche, se puede visitar la “laguna de la Luminiscencia”, única en el país, ya que de noche emite un brillo provocado por los microorganismos que viven en ella y que dotan al lugar de una singular iluminación.

El “edén”

Cada una de estas actividades merece un día entero para disfrutarlas relajados y con tiempo, además de que no requieren de un grandes presupuestos. El cliché dice que “Tabasco es un edén”, pero después de pisar estos lugares, de verdad cruzará por tu cabeza la idea de que estás en el paraíso.

No olvides reservar

En todos estos lugares, es conveniente reservar con anticipación para tener una mejor experiencia.