Todo por un boleto

 El parque temático Reino Animal, muy cerca de la Ciudad de México, te permite convivir con diversos animales que no verás tan cerca en otro lugar

¿Cuándo fue la última vez que sus hijos alimentaron a una jirafa? Si la respuesta es “nunca”, este es el mejor momento para llevarlos a su primer safari. Por fortuna, no hay que ir muy lejos, ya que a una hora y media del DF, se encuentra Reino Animal, un parque temático en donde niños y adultos pueden convivir con vacas, cocodrilos, serpientes, llamas, tucanes, venados y leones.

Al estilo granjero

El recorrido inicia en el establo de las vacas, donde además de alimentarlas y tocarlas, se pueden ordeñar. Más adelante, en el “arenero”, los más pequeños podrán vivir la experiencia de acariciar a un conejo y tomarse una foto con él, mientras conocen más sobre su alimentación y su cuidado. En otro establo, todos se podrán acercar a un contenedor del que podrán tomar un poco de paja para alimentar a las cabras, al burro y a los borregos; además de tocar a un enorme toro de mil 500 kilos que está junto a otro gran toro cebú. También hay aves de granja, como gallinas, guajolotes y patos, además de otras especies más exóticas, como el faisán chino o la gallina conchinchina gigante.

Víboras, iguanas y cocodrilos

Tras caminar unos pasos, en un un escenario inspirado en el pueblo de Real de 14, se encuentra el reptilario, en donde pueden verse reproducciones de una anaconda para conocer su gran tamaño o de los dinosaurios que habitaron lo que hoy es el territorio mexicano. Pero lo más impresionante es ver de cerca a un par de cocodrilos y a una decena de víboras venenosas, como serpientes de cascabel, cobras y coralillos, que son tan bellas como peligrosas. Lo único que los divide de los visitantes es un grueso cristal, por lo que los reptiles son los animales que se ven más de lejos en Reino Animal… bueno, no todos, ya que parte del recorrido en esta zona pasa por una carpa en donde una veintena de iguanas caminan libremente entre los pies de las personas.

Para los amantes de las aves

Luego se puede recorrer el aviario, en donde se aprecian las enormes grullas y los elegantes flamencos. Pero la parte más espectacular está unos metros más adelante, en el área de vuelo libre, que es una enorme jaula en donde un centenar de aves, como tucanes y turacos, conviven con los paseantes, a quienes presumen sus originales cantos. En la parte final de esta área se encuentran unas aves más pequeñas llamadas agapornis (unos simpáticos loros de plumaje colorido, mejor conocidos como “pájaros del amor”) vuelan por todas partes y se pueden acercar a las personas a quienes previamente se les entregó un puñado de alpiste.

Dos safaris en uno

Como si no hubiera sido suficiente la interacción con bellos e interesantes animales, el punto máximo del recorrido llega cuando se emprende un emocionante safari dividido en dos.

En la primera parte, tras comprar un vaso con alimento, los visitantes pueden ver de cerca a los animales herbívoros gracias a que el autobús descubierto en el que viajan se detiene varias veces para que puedan acercarse los ciervos, dromedarios y avestruces. También hay ejemplares de ñu azul, bisonte, cebra y antílope, pero el momento más divertido es cuando la jirafa asoma su largo cuello al interior del camión para que las personas puedan alimentarla y, con un poco de suerte y habilidad, hasta tomarse una selfie con ella.

Para la segunda parte del safari hay que cambiar a un autobús con doble reja, pero que permite apreciar el esplendor de los leones, tigres y jaguares que viven en esta área.

Mucho que ver

Estos recorridos pueden complementarse con los espectáculos que se presentan en diversos foros, como el del Teatro del Árbol, donde se muestran de manera interactiva a pequeñas aves y reptiles para entender por qué es importante cuidarlos. También hay un espectáculo de caballos, otro de perros y uno más de bailes prehispánicos.

Cuenta con dos restaurantes y áreas para comprar refrigerios, además de tiendas de souvenirs, por lo que las cuatro o cinco horas que lleva vivir toda la experiencia se pasan cómodamente.

¿Dónde está?

Dirección: Camino a Belen s/n, Sta. María, Colonia Oxtotipac, Otumba, Estado de México. Si se va por la carretera México-Pirámides, se toma la carretera a Tulancingo hasta la desviación en el kilómetro 25 siguiendo los señalamientos.

Precios: para adultos cuesta 189 pesos y 185 para los niños 185 (los que midan menos de 80 centímetros entran gratis), hay descuentos con INAPAM y otras promociones. La tarifa del estacionamiento es de 20 pesos.

Las taquillas abren de 10:00 a 16:00 horas y el parque cierra a las 18:00. En vacaciones abre todos los días.

Internet: reinoanimal.com.mx    

Facebook: REINOANIMALparquetematico  

Teléfono: 2627-1715.