Disfruta Jamaica en tres días

Las playas de Montego Bay tienen todo para complacer a foodies, melómanos, ecoturistas y lunamieleros.
Jamaica
Jamaica (Cortesía)

Jamaica

“Welcome to Jamaica!”, era la frase que se repetía en mi cabeza al llegar por primera vez a esta isla. Me imaginaba el acento caribeño del agente de inmigración como la bienvenida oficial a esta tierra.

Unos cuantos pasajeros estaban formados en la fila de migración en el aeropuerto internacional de Montego Bay pero los minutos transcurrieron lentamente. Finalmente extendí mi pasaporte mexicano, el agente lo revisó sin hacer preguntas, y lo selló antes de regresármelo. ¿Es todo?, pregunté incrédula. Asintió con la cabeza sin que apenas pudiera distinguir su acento jamaiquino. Ni siquiera sonrió ni mucho menos me recordó que había llegado finalmente a Jamaica.

Se abrieron las puertas para pasar a la zona de reclamo de equipaje y la bienvenida a este país fue muy distinta. Un trío con tambores, guitarra y trompeta tocaba canciones ska para amenizar lo que usualmente resulta en un aburrida espera del equipaje.

Media hora después llegamos al hotel Grand Palladium, donde el personal recibe a los huéspedes con un vaso frío de rum punch (ponche con jugo de naranja, limón, granadina y ron) así como con una charola de toallas húmedas para refrescar a los visitantes. A mediodía, la arena suave, un oleaje casi imperceptible, algunas nubes y un sol resplandeciente nos dieron la bienvenida a Sunset Cove, una pequeña caleta que pertenece a este complejo hotelero. En este rincón, transcurren las horas con algunos jugando voléibol en la arena, otros disfrutando algún libro acompañado de alguna bebida mientras que otro grupo prefiere sumergirse horas platicando en el mar.

Como cualquier hotel todo incluído, hay varios restaurantes: uno asiático, otro italiano y uno más cortes de carne pero lo mejor es el de comida típica jamaiquina. Una mezcla de ingredientes caribeños, españoles, británicos, africanos e indios dieron origen a la cocina jamaiquina, la cual combina mariscos, condimentos picantes, sabores tropicales como el coco y el plátano, así como especies orientales como el curry o verduras africanas como la okra. El resultado es una cocina sencilla pero llena de sorpresas como el chivo al curry, la sopa de calabaza, las empanadas de carne, el pescado frito, o el arroz con frijoles cocinados en aceite de coco.

Al terminar la cena, lo recomendable es servirse un ron al gusto (solo, en las rocas, con refresco, en daiquirí o mojito) para después dirigirse a alguna de las terrazas del hotel donde cada noche hay un grupo musical tocando frente a la playa. Esa noche, por ejemplo, se presentó una banda de percusiones metálicas (steel band) que interpretó canciones de Michael Jackson hasta ritmos caribeños con sus tambores, platillos y baterías.

Sábado

Al día siguiente nos dirigimos a Rose Hall Great House, la casa de una antigua plantación de caña de azúcar. Con su majestuosa vista frente al mar y su arquitectura del siglo XVIII, este lugar guarda el drama y los horrores de los tiempos de la esclavitud en Jamaica. En cada rincón es posible revivir las fechorías de Annee, la ama inglesa que aprendió en Haití el arte de la brujería para dominar el destino fatal de sus sus amantes y esclavos. De día o de noche, los recorridos a esta mansión resultarán fascinantes.

Para el almuerzo, es mejor dirigirse a Scotchies, el restaurante más famoso de Montego Bay. Con un ambiente muy casual, este lugar al aire libre sólo tiene dos platos fuertes: jerk de pollo o de puerco. Marinados y asados en una cama de troncos regionales, el jerk brinda un sabor ahumado único que se puede acompañarse con una cerveza Red Stripe y condimentarse con una salsa de scotch bonnet (un pequeño chile amarillo extremadamente picante). Simplemente delicioso.

A las 5 de la tarde, lo recomendable es contratar un crucero en catamarán de la empresa Dreamer para admirar los colores del atardecer sobre el cielo de Montego Bay. Durante un par de horas, los turistas pueden relajarse escuchando música ligera, disfrutando alguna bebida y degustando algunos canapés. El recorrido es ideal para parejas y también para amantes de la fotografía.

Domingo

Es hora de convivir con la exuberante vegetación de la isla y sentir un poco de adrenalina. Por eso nos dirigimos a Chukka Caribbean Adventures para realizar un recorrido en tirolesa por la selva de Montego Bay. El día transcurre con emociones fuertes y la sorpresa de descubrir el verde espesor, los sonidos y los ríos que rodean este lugar.  El recorrido va acompañado por la espontaneidad y las bromas de los guías jamaiquinos que además de garantizar la seguridad de los turistas, también se encargan de supervisar su capacidad de reír y divertirse en esta

Tips

Para llegar: No existen vuelos directos a Jamaica desde México por lo que varias aerolíneas hacen escala en Estados Unidos.La mejor opción es la aerolínea Copa que ofrece un vuelo desde el aeropuerto de Tocumén en Panamá, donde no es necesario pasar migración ni contar con visa.

El idioma: El inglés con acento jamaiquino resulta difícil de entender a veces  pero la mayoría de los hoteles y sitios turísticos cuenta con personal que habla español. Además, la hospitalidad jamaiquina siempre se esfuerza por brindar la mejor atención sin importar las barreras del idioma.

El clima: Este destino caribeño tiene un clima ideal todo el año pero es recomendable bañarse con repelente para evitar a los mosquitos que devoran turistas y que habitan en la selva jamaiquina.