Guantanamera, la vida de una canción

Una melodía cubana que ha traspasado fronteras

Esta emblemática canción ha pasado un montón de cosas: desde un héroe nacional cubano del siglo XIX  hasta una campaña de reciclaje del siglo XXI, en Suecia, todo a través del movimiento por la paz de la década de los 60, rítmicas canciones de pop latino, y las gradas de los estadios de futbol de Inglaterra.

La melodía de “Guantanamera” la escribió Joseíto Fernández, un popular presentador de la radio cubana en la década de los 20, quien tocaba la canción en su programa y componía nuevos versos cada semana basado en acontecimientos de actualidad. Su coro canta las alabanzas de una guajira (una campesina) de Guantánamo (la guantanamera del título).

Algunos años después, Julián Orbón, un compositor de origen cubano, adaptó la canción y utilizó los versos de un poema de José Martí, poeta, ensayista y filósofo cubano que nació en 1853. Un libro de los poemas de Martí titulado Versos Sencillos, que se publicó de forma póstuma, incluía un poema sobre un “hombre sincero” de “donde crecen las palmas” (Yo soy un hombre sincero/De donde crece la palma); las palabras encajaban perfectamente.

La letra de Martí expresa solidaridad con los pobres del mundo, y esto fue lo que llamó la atención de Peter Seeger, un cantante norteamericano de música folk y activista, por lo cual eligió la canción a principios de los 60 y la transformó en un himno internacional de paz. No hay nada en la canción que haga referencia a la “paz”, pero en una época en que la crisis de los misiles cubanos ensombrecía al mundo, aquí estaba una canción cubana con un coro memorable que las audiencias podían cantar y mediante la cual podían expresar la solidaridad internacional (poco podían imaginarse en lo que se convertiría después la Bahía de Guantánamo). Otros músicos folk del periodo grabaron sus versiones: Joan Baez, de forma exquisita; Julie Felix, o los Sandpipers, que tuvieron mucho más éxito.

También vale la pena mencionar que la guajira, además de hacer referencia a alguien del campo, alude  a un tipo popular de música cubana de las zonas rurales, que es donde se escribió la canción, y una que llegó a los oídos de un joven llamado nada más y nada menos que Bob Marley. La historia cuenta que en los inicios de la década de los 60, sus Wailers grabaron una canción híbrida llamada “Guajira Ska”, cuyos ritmos reflejaban la cercanía de Jamaica con Cuba.

Mientras tanto, artistas de idioma español se aferraron a la canción, como fue el caso de la cantante cubana, Celia Cruz, que le dio un tratamiento de salsa de ritmo rápido en la década de los 60 (hay un increíble material en YouTube donde Cruz se sacude y pavonea en un vestido brillante), mientras que José Feliciano, la embelleció con sus características florituras de punteos barrocos.

De allí, abrió su camino a los campos de futbol de Inglaterra. Nadie sabe con certeza cuándo los aficionados decidieron que “Guantanamera” era apropiada para las canciones de las gradas, pero, en el último par de décadas, se unió a “Blue Moon” y a “La donna è mobile” de Verdi, como vehículo para expresar su apoyo o su total desprecio. Es muy común que el coro de “Guantanamera” se convierta en (dirigido a los aficionados del equipo contrario): “Sólo cantas cuando vas ganando”, o para elogiar a un jugador en específico. “Sólo hay uno… (inserte aquí el nombre del jugador)”.

En su última encarnación, una versión de la canción se convirtió en el himno de una campaña del gobierno sueco para que los ciudadanos reciclen más basura. El eslogan es “Pantamera” (“recicla más”), que encaja muy bien (bueno, casi) con el coro de “Guantanamera”; desde entonces los suecos crean sus propias versiones de la canción y la suben a YouTube, así como al sitio oficial de Pantamera. Lo que es totalmente acertado si tomamos en cuenta la cantidad de veces que la canción ha sido reciclada.