Esquiar en China

Beijing como sede de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2022 sorprendió a muchos, pero, ¿cómo es en realidad esquiar en China?

Cuando tu vuelo entra a Beijing puedes ver por la ventana del avión pequeñas tiras de color blanco, como curitas pegados en el desierto color café del norte de China. Estas pequeñas tiras son nieve artificial que dan origen a los centros de esquí en el lugar que acaba de ganar la sede de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2022.

Practico esquí y snowboard en China desde que llegué al país en el año 2000, pero la noticia de que Beijing va a ser la sede de los juegos dentro de siete años me dejó, al igual que a mucha gente, con sentimientos encontrados. Existe la cuestión de la horrible situación de los derechos humanos de China, que llevó a grupos defensores a denunciar la decisión del Comité Olímpico Internacional para hacer que Beijing sea la primera ciudad en la historia en organizar tanto los juegos Olímpicos de verano como los de invierno. Los ambientalistas también están indignados, ya que la mayor parte de la nieve en 2022 será artificial, y se predice que fabricar la nieve va a consumir más de 1% del suministro de agua de Beijing, que ya padece de problemas de sequía.

Mientras la industria de esquí en China tuvo grandes progresos en los últimos 15 años en cuanto a instalaciones e inversión, todavía está a años luz detrás de la mayoría de los demás lugares, en especial cuando se trata de los estándares básicos de los servicios y, sobre todo, en seguridad y servicios médicos. Pero tal vez el enfoque y la inversión que se da cuando se trata de organizar unos Juegos Olímpicos llevarán a la industria a actuar en conjunto y ayudará a nutrir algunos de los servicios, el alma y el espíritu que todavía no hay para los deportes de invierno en China.

A inicios de 2000, cuando me mudé a Manchuria en el noreste de China, donde las temperaturas caen a menos 30° C en invierno, llevé un viejo snowboard conmigo. Mi primera salida fue a Beidahu en la provincia de Jilin, que internet me dijo era el mejor centro de esquí en China y el lugar donde entrenaba el equipo olímpico. Pero cuando finalmente llegamos en un viejo taxi destartalado, ver las instalaciones fue un shock después de las comodidades de los centros para esquí de occidente.

Ignoramos el decrépito y caro hotel soviético en la base de los teleféricos y optamos en su lugar por un restaurante local donde mis dos amigos y yo comimos y dormimos en una habitación construida sobre un kang,una tradicional cama de piedra, que se calienta con fuego debajo de ella. Enormes jarras de vidrio de un potente licor que contiene flora y fauna exótica -desde hormigas rojas hasta penes de venados- nos ayudaron a armarnos de valor para ir al baño que estaba al aire libre. El baño no era más que un par de tablones que se colocaron por encima de una pila de excremento congelado que se fundía brevemente con el contacto de cualquier nueva contribución, lo que liberaba un olor nauseabundo de metano antes de volver a congelarse.

En la actualidad, hay nuevos teleféricos y una infraestructura mucho mejor, pero a las temperaturas bajo cero, la falta de nieve fresca y las grandes multitudes de novatos hacen que sea mucho menos placentero que esa tarde de pistas sin escalas de 10 centímetros de nieve hace 15 años. Desde entonces, ya practiqué el esquí y el snowboard docenas de veces, en nuevos centros para esquiar con góndolas y máquinas para fabricar nieve de vanguardia, pero sólo otra experiencia de esquiar en China está cerca de igualarla.

“No existe una cultura del esquí en China; las primeras áreas para esquiar surgieron en la década de los 80, la mayoría diseñadas para entrenar a los competidores de esquí, normalmente con una sola pendiente y mal alojamiento”, dice Laurent Vanat, una consultora que se enfoca en la industria internacional del esquí. “Las personas en China consumen el esquí como una actividad recreativa como ir al boliche”.

En el mejor estilo comunista anticuado, el presidente Xi Jinping decretó que los Juegos Olímpicos de 2022 inspirarán a 300 millones de chinos a practicar los deportes de invierno. Llegar a los objetivos es algo en lo que los gobernantes del país normalmente son bastante buenos, pero esto probablemente sea un poco forzado, el número de visitantes de esquí cada año se estima actualmente en 12 millones.

De ellos, la gran mayoría van por menos de un día, y menos de 300 mil personas van a un viaje para esquiar para pasar la noche, y sólo poco más de 20 mil personas se quedan cada año por más de una semana, de acuerdo con Benny Wu, quien dirige la administración operativa del centro para esquiar de Wanda Cultural Industry Group, una filial de uno de los desarrolladores inmobiliarios más grandes de China.

Hace un año, en China había un estimado de 350 centros para esquiar, pero en la próxima temporada se espera que sean alrededor de 450, ya que los gobiernos locales de todo el país tratan de aprovechar el impulso de los Juegos Olímpicos de Invierno. Las instalaciones mejoraron un poco desde mis primeros días en Beidahu pero, de acuerdo con Vanat, menos de 20 de los centros para esquiar de China se acercan a los estándares de la industria occidental o de Japón. De todas formas, se espera que conforme se acerque la fecha de los Juegos olímpicos, las instalaciones y las condiciones para esquiar mejoren aún más.