Desde la CBeebies Land

El parque temático que se pone en sintonía con los pequeños
CBeebies Land.
CBeebies Land. (Foto: Facebook oficial )

Sintoniza CBeebies y verás que los dilemas modernos de la BBC en pequeño. La mayoría estará de acuerdo en que el canal para niños menores de siete años es un gran éxito desde su estreno en el Reino Unido en 2002, los padres lo adoran y, más allá de eso, como un lugar donde la misión original de Reithian de “educar, informar y entretener” parece estar viva y coleando. Sin embargo, la popularidad que viene de ofrecer lo que el mercado no ofrece también crea una poderosa propuesta comercial, una que es difícil de resistir en un momento en que se congelaron las cuotas de licencias y la cadena emisora debe ser cada vez más creativa en la búsqueda de nuevas fuentes de ingresos.

BBC Worldwide es la división comercial de Auntie, que da las licencias de derechos para el extranjero, revistas y juguetes derivados para el canal. Ahora, el acuerdo con Merlin Entertainments llevó al Alton Towers Resort en Staffordshire a los Midlands ingleses una versión de un parque temático.

Entonces, ¿cómo se puede reproducir la fórmula en este nuevo y atrevido escenario? Merlin señala que el objetivo todavía es “inspirar a los pequeños aprendices”, pero es difícil no preocuparse de que algo se pueda perder en la traducción.

Al parecer, este tipo de preguntas no le preocupan a mis hijos -Dylan, de cinco años, y Elodie, de dos años- cuando llegamos. Asistentes vestidos de color púrpura nos llevan al escenario central donde -después de un traumático encuentro entre Upsy Daisy de In the Night Garden y Elodie, quien sacude su cabeza y retrocede con miedo (“¡Muy grande! ¡Muy grande!”), nos sentamos para ver un espectáculo que se basa en la serie de ciencia Nina and the Neurons.

Un peculiaridad de la visita del preestreno es que muchos presentadores de CBeebies se encuentran allí -entre ellos,  Katrina Bryan, conocida como Nina, quien atrae algunas miradas curiosas de los niños mientras su imagen aparece simultáneamente en la gran pantalla. Después está el paseo en barco a través del mundo surrealista de In the Night Garden, hogar de Makka Pakka, el Ninky Nonk y los Pontipines. Elodie ahora entra en su personaje, grita de alegría, como una versión más pequeña y mecánica mientras que su némesis con la que se encontró anteriormente está a la vista. “Mira”, grita, “es Upsy Daisy, y es real”.

También hay momentos más aburridos -el mío fue en la House Pie-O-Matic Factory de Justin, un caos cacofónico de proyectiles de hule espuma que salen disparados y cañones de aire para los niños que seguramente harán que los padres pidan salir (y a los niños quedarse) en cuanto entren. Pero términos generales, CBeebies Land parece lograr el mismo equilibro entre educación y diversión como su equivalente en televisión. Incluso el café fue mucho más agradable de lo que esperaba, sirve almuerzos de sándwiches saludables en un salón amplio y brillante, con arte de niños en las paredes y pósters que preguntan cosas como : “Sabías que los chícharos provienen de las vainas?”.

Estas impresiones se confirman al caminar por el resto de Alton Towers, una gran acumulación de atracciones se extiende en torno a toda la pila neogótica. Al otro lado del parque está otra zona para niños más pequeños, Cloud Cuckoo Land, aquí dominan las emociones y al parecer el imperativo comercial es más grande. Por ejemplo, cuando sales de la Era de hielo: La experiencia en 4D, tienes que salir a través de la tienda.

A la hora que cierra el parque, a las 5 PM, nos dirigimos al Alton Towers Hotel, un caso excéntrico que domina un modelo gigante de un barco pirata encallado convertido en globo.  Nos hospedamos en una de las habitaciones “Moon Voyage”, que viene con cosas extras y es generosamente adornada con parafernalia steampunk, que incluye numerosos calibradores de presión y tuberías de cobre que llevan al televisor. No es para todos los gustos, pero bueno, difícilmente puedes criticar un hotel de un parque temático por ser demasiado exuberante.

Después de un corto viaje en monorriel la mañana siguiente regresamos a CBeebies Land para continuar con las atracciones que no logramos visitar, esta vez nos acompaña el público en general. De repente el propósito de las rejas de la fila que pasamos alegremente ayer queda totalmente claro, las pantallas parpadean, la espera durante el día de la inauguración es de casi una hora para entrar a Pie-O-Matic Factory y el paseo de Night Garden. Empezamos con una fila más pequeña para Tree Top Adventure, un paseo en tren por encima del parque en un “bicho” de CBeebies para dos personas. Mi pensamiento se enfoca en mantener entrentenidos a los niños, al menos, con tablas de actividades que llegan a intervalos durante la fila.

Pero ahora cae la lluvia, que de alguna manera parece algo apropiado para lo que resulta ser mi parte favorita de la visita: un teatro interactivo y espectáculo de marionetas basado en Mr Bloom’s Nursery. Ben Faulks, el creador y protagonista del programa de jardinería, está justo delante de nosotros, mantiene un bajo perfil con una capucha y anteojos en lugar de su sombrero de tweed, chaleco de punto y botas de agua, que utiliza en su programa. Algo que demuestra el gran interés que tiene en cómo se interpreta este concepto. Si algo le preocupaba, ya no tiene que estarlo, ya que a su elenco de apoyo de “tiddlers” los guían a través de varias actividades con enfoque ecológico, se siente casi como si estuviéramos en el set de grabación del programa.

Al salir pasamos por debajo de un gran cartel que dice “nos vemos pronto”, algo que genera expectativa entre los niños de menos de seis años y una sensación oscura melancolía en mí. Mi hijo está apenas por debajo de la edad a la que se dirige CBBC, la oferta de la Beebs para niños más grandes; mi hija, que siempre está dispuesta a seguir su ejemplo, probablemente se canse de Ninky Nonks y Pontipines antes de lo previsto. Los dos están dispuestos a regresar y, quién sabe, puede suceder. Pero llegará el momento en que todos salgamos al final de CBeebies Land.